LIGA?VILLAMARIENSE / Clausura / 1era. fecha / Zona Centro
Con el retorno del rey
Con un triplete de Claudio “Lana” Díaz, Argentino goleó 4 a 1 a River en el Pozo de barrio Almirante Brown. El elenco de Victor Bengoa había empezado ganando, pero el Lobo hizo de tripas corazón y, aunque le costó, pudo revertir la historia ante un equipo que volvió a la máxima competencia localEscribe: Daniel Rodríguez
Argentino le amargó, en el Pozo de barrio Almirante Brown, el regreso a River Plate. Con una gran actuación (y tres goles) de Claudio Lana Díaz -que hace menos de 7 días había gritado campeón- lo goleó 4 a 1 en un cotejo donde repartieron peligro, pero la efectividad terminó del lado del Lobo.
Con varios refuerzos, el elenco de Victor Bengoa planteaba un cotejo parejo. La suma de Lautaro Marín y Cristian García (provenientes del Ricardo Gutiérrez) en la defensa y la velocidad de Matías Álvarez generaban una buena impresión del local. En Argentino, la vuelta del Lana Díaz, Galíndez y Diego Carrera (más la suma de los mellizos Dana), y los clásicos de siempre, le daban buen semblante a la propuesta de Christian Romero.
Los primeros 20 minutos fueron más de estudio que de otra cosa. Argentino tenía la pelota y la iniciativa, pero no podía encontrar los caminos. River, por su parte, ganaba todo de cabeza (con Arce que, cuando visitaba el área de enfrente, ganaba todo de cabeza).
Algunos pases filtrados de Claudio Díaz hacían presumir que la paridad iba a culminar en algún momento. Pero no fue así. Todo lo contrario.
Promediando los 23 de la primera etapa, Campero envió una pelota cruzada que Álvarez capitalizó en el sector izquierdo. Allí, por ese andarivel, picó y le pegó cruzado. La pelota fue potente y arriba de un Leonel Luciano que no pudo llegar. Comenzaba ganando el anfitrión, que antes había tenido tres ocasiones: una a los 23, con un cabezazo de Arce que se fue lejos; otra, con un disparo del propio Álvarez que complicó más de la cuenta y fue al tiro de esquina; y, por último, un ataque donde Esquivel se lo perdió abajo del arco (en realidad, el Cumbia detuvo el mano a mano).
Ni lento ni perezoso, el Lobo sintió el cachetazo y salió a buscarlo con más decisión. En el siguiente ataque, a los 32, Díaz envió desde la mitad de la cancha un pase entre líneas a Carrera, quien luego de tenerla bien pegadita a la línea de fondo, envió un centro rasante y al medio que el propio Díaz -ahora en posición de “9”- capitalizó fusilando a Conrero. El partido se puso 1 a 1 y todo hacía presumir que habría más.
Y hubo más. A los 34, tras un tiro de libre ejecutado por Pedro Berazategui, la pelota fue peinada en el primer palo por Germán Dana y, en el segundo, Cristian Fernández (en total soledad) torció la historia a favor de la visita. 2 a 1 y el partido se abrió definitivamente. De igual manera, no le quedaba mucho más al primer acto.
Para la segunda etapa, Bengoa apostó por el ingreso de Brouet en lugar de Ribba. River quería salir a buscarlo, pero tardó en hacerlo (o le faltó capacidad de reacción).
A los 7 del complemento, Carrera estuvo cerca de marcar el tercero. Y a los 8, el mismo jugador (Carrera) ingresó con pelota dominada al área chica y fue derribado por Arce y García -en complicidad-.
El árbitro no dudó y pitó la pena máxima.
Desde los doce pasos, Díaz selló la remontada definitiva. Le pegó suave y a la derecha ante un Conrero que se recostó sobre el palo opuesto. 3 a 1 y a otra cosa.
Argentino había sido mejor en el trámite, había tenido mayor efectividad y sus tantos llegaron cuando más lo necesitaban.
A favor de River hay que decir que el equipo estuvo a la altura y, con el correr de los encuentros, irá encontrando su esquema definitivo. Aquel que lastimó e hizo historia con el mismo DT en 2019.
Sorprendieron los cambios de Romero, ya que sumó a Chipana y a Piovano (por Germán Danna y Berazategui) en el terreno de juego y la línea defensiva se pobló de caciques.
Con el ingreso de Ignacio Lamberti, los dueños de casa sumaron en cuanto a juego, pero les faltó volumen. El propio Lamberti aportó -con su altura- en ataque, pero no le fue suficiente.
Cerca de los 26, Castro (que había ingresado por Carrera) casi marca su gol, pero el palo izquierdo de Conrero le dijo que no.
En el epílogo, cuando a River se le negó el descuento, llegó la frutilla del postre. Un balón lo encontró en soledad a Díaz en área de enfrente y, ante la salida desesperada de Conrero, el propio Lana la peinó desde el balcón del área e hizo mover los piolines por tercera vez. 4 a 1.
Ganó Argentino, y ganó bien. Díaz fue la bandera que jamás abandonó en su entrega. Asistió, generó y marco. Los hinchas del Lobo no pueden pedir más, ante el retorno de un rey que viene de campeonar, celebrar y jugando sin parar desde febrero de este año (con Provincial y Apertura con Alem mediante).
La figura
Claudio Díaz
Con un triplete, a una semana de ser campeón con Alem, el Lana demostró que su amor por el Lobo sigue vigente, y también la entrega. De cabeza, de penal y de jugada, brilló en el Pozo.
El árbitro
Facundo Tisera
Bien en el primer tiempo, dubitativo en el segundo. Dejó jugar, pero se le complicó un poco más en el segundo tiempo, cuando se puso más áspero.
