Ecos de la final / Alem campeón / Apertura 2022
Lana Díaz: “Esto es un sueño hecho realidad”
En silencio, pero con la cabeza en alto, Claudio “Lana” Díaz se acercó hasta el área para ejecutar su penal, el decisivo, el que le daba el título número 17 a Alem. Tomó el balón con las dos manos y lo posó sobre el círculo que marca los 12 metros.
Tomó una carrera mediana, se esquinó hacia su derecha y apoyó su zurda sobre la línea de cal que hace de balcón al área chica. Sonó el silbato y, lentamente, sin pausa ni prisa, envió un zurdazo al palo izquierdo de Michael Becco que se recostó sobre el sentido opuesto.
Luego de esto corrió, con los brazos abiertos y allí recibió el abrazo de Lautaro Pereyra, Mauro Fuente y demás. En sus palabras, cumplió un sueño pendiente: el de ser campeón con la camiseta tricolor y en una Plaza Ocampo explotada. El deseo de todo futbolista del fútbol local.
Aún con los ojos llenos de lágrimas, el Lana dialogó con El Diario.
-¿Si lo soñabas, iba a ser así?
-La verdad es que veníamos de varias jornadas épicas. Arrancamos así con Universitario y luego con Rivadavia (remontaron dos derrotas en contra). Había muchas señales de que podía ser para nosotros… y así fue.
-Tal vez fueron un poco más durante los 90, pero no pudieron definirlo.
-Dominamos el partido y salimos a buscarlo. Por ahí no tuvimos mucho juego, pero lo fuimos a buscar con garra y corazón. Creo que las mejores situaciones las tuvimos nosotros y bueno, en los penales sabíamos que tenemos un gran arquero y buenos ejecutantes. Fuimos con fe y, gracias a dios, fue para nuestro lado.
-¿Qué sentiste cuando te tocó patear el penal decisivo?
-Le pedí mucho a Dios que me diera la posibilidad de poder cerrarlo. La verdad es que jugué infiltrado todas las finales porque llegué lesionado y no podía estar al 100%. Creí en mí y en el grupo.
-¿Qué valor tiene este campeonato con Alem?
-Esto es un sueño hecho realidad. Jugar con esta camiseta es algo especial. (Emociona) ver toda la gente que vino, un pueblo atrás de un equipo. En Alem desde el primer día me han tratado con mucho amor y cariño. Así, uno (adentro de la cancha) trata de devolver aquello que nos brindan.
