Uno x Uno - Análisis de Alem

Leo Morales: seguridad bajo los tres palos, aunque nunca fue exigido de modo directo. En los penales, la historia fue otra: adivinó los tres, pero solo contuvo uno (el de Gastón Ripa). Los otros dos fueron arriba o al travesaño.

Agustín Candellero: seguro. Se proyectó en ataque y le fue bien, aunque le faltó la pincelada final.

Fabián Martínez: partidazo del Indio para mantener la seguridad en el fondo. Siempre salió jugando claramente y asistiendo.

Ramiro Lampayas: el juvenil estuvo imparable. Le impidó moverse a Ramiro Giraudo y ganó todo por su sector. Fue una de las grandes revelaciones de Alem durante este campeonato.

Pablo Fernández: la experiencia al servicio del equipo. Lo dio todo, aunque se vio condicionado por una amarilla en los primeros minutos de juego. Marcó el primer tanto en la serie de penales.

Jonathan Rosales: seguro en su labor. No explotó tanto como hubiera querido, pero se mantuvo firme.

Agustín Pereyra: ayudó en ataque y en defensa. Tuvo chances de marcar, pero no se le dio.

Tomás González: se comió la cancha y por su andarivel ganó todo.

Claudio Díaz: jerarquía y precisión. Supo sacarse la marca de encima, aunque nunca pudo tener una clara. Marcó el penal de la victoria.

Rodrigo Márquez: no estuvo cómodo y por momentos estuvo atorado. De igual modo, aportó empuje por su banda.

Mauro Fuente: el delantero referencial bajó por momentos para ayudar a su equipo a salir del fondo. Fue hostigado por la última línea rival y padeció varias faltas que no fueron pitadas.

 

Ingresaron:

Benjamín López: el juvenil ingresó en el complemento y se hizo cargo del partido. Tuvo una clara, pero el RG tenía un frontón en su última línea.

Lautaro Pereyra: otro juvenil que tuvo el temple necesario a la hora de las definiciones. Estuvo cerca de marcar y, en los penales, pateó el segundo con tranquilidad.

 

Los Fernández, campeones

Pablo y Nahuel Fernández, padre e hijo, celebraron el  campeonato formando parte del mismo plantel.