Rugby
Dos históricos recuerdan el primer clásico entre San Martín y Jockey
A horas de un nuevo clásico, el partido será transmitido para toda Latinoamérica, El Diario dialogó con Héctor “Lulán” Pavone, de San Martín, y Oscar “Bicho” Dominici, del Jockey Club, dos de los protagonistas del primer partido que se jugó en abril de 1973.Jockey Club nació el 25 de noviembre de 1921, pero se vinculó al rugby a partir de 1972; San Martín, a pesar de haber sido fundado años después, el 2 de julio de 1938, se relacionó enseguida con el deporte de la “guinda” y ese mismo año jugó sus primeros partidos y a partir de 1939 se afilió a la Unión Cordobesa.
De todos modos, hubo que esperar hasta el 1 de abril de 1973 para que ambos clubes jugaran entre sí, el primer partido. De aquel momento a hoy, hubo años que no se enfrentaron por distintos motivos, ya sea porque el sorteo del fixture hizo que no se encontraran, o bien porque ambos estaban jugando en divisiones distintas.
A poco de cumplir medio siglo de historia, El Diario dialogó con dos protagonistas de aquel primer clásico, los pioneros de un partido que se originó a partir de la crisis institucional que vivió el San Martín RC y que por un par de temporadas abandonó la práctica oficial del rugby. Esto provocó que fueran muchos los que emigraran buscando nuevos desafíos y terminaron fundando el rugby del Jockey Club y al mismo tiempo generando una reacción casi inmediata de un grupo de jugadores que se quedó en el club Tricolor, para recuperar la actividad y retornar a las competencias.
Los villamarienses Héctor “Lulán” Pavone (78) y Oscar “Bicho” Dominici (76) fueron dos de los protagonistas de aquel partido jugado en la lluviosa tarde del 1 de abril de 1973, en cancha de San Martín y que inscribió la primera página de un duelo que llegará el próximo año a los 50 años de historia.
“Era un resultado cantado”
Héctor “Lulán” Pavone, entrenador y dirigente del San Martín, y en 1973, cuando se jugó aquel primer clásico, fue uno de los “quince” titulares que vistieron la camiseta Tricolor.
“A fines de 1970, San Martín jugó su último partido de temporada y en los años siguientes no hubo rugby en el club. Ese año se fueron todos, solo quedamos en el club el Gringo Bonangelino y yo”, recuerda Pavone “y de la parte directiva quedaron Marchini, Mario Roberto Ricci y Martínez Iglesias. Nosotros decidimos rearmar el equipo, lo que significaba hacer nuevos jugadores. Llegaron algunos que nunca habían jugado al rugby, como Hugo ‘Gordo’ Donayo, Toti Gauna, Grappi; el Caracha Grasso, René Alvarez, Bassi, Pellizón y Keko Mossoni. Ninguno había jugado y se acercan al club. Ellos, que se habían ido al Jockey, eran la mayoría de exjugadores de San Martín y algunos que habían jugado en las inferiores nuestras, como Marcelo Osés”.
Pavone, recordó que “Bonangelino y yo éramos los únicos que habíamos jugado al rugby; Tito Sanz y Osa Prone que se había ido a Jockey, pero regresan y se suman Ghella y Ussher, que había dejado de jugar y volvieron a la actividad. Hicimos varios amistosos antes. Hacía poco que inauguramos la cancha y ya habíamos jugado partidos contra San Fernando y San Martín de Buenos Aires, y luego visitamos a Puelches de Villa Mercedes, San Luis. Fueron los amistosos previos al primer clásico”.
“Era casi cantado el resultado de aquel primer clásico. En Jockey recuerdo que estaban Dominici, Mono Rossi, José Ignacio Córdoba, el Gordo Cabral, Carancho Frúgoli y Morcila, que nos hace un try. Entre los más nuevos estaba Viale y Paiva. El resto eran todos jugadores hechos en San Martín”.
“El primer clásico lo jugamos en la cancha de San Martín. Ese día había llovido y la cancha tenía algunos espacios llenos de agua. En el segundo tiempo, recuerdo que estaba Pellizón de fullback. En una pelota que ellos patean, pega en un charco y patina, y en lugar de levantarse, le pasa por debajo de las piernas de Pellizón. La agarra el Toto Morcila y nos ganan el partido. Al equipo de Jockey lo entrenaba el profesor Miguel ‘Chola’ Bravo, y a nosotros el Negro Eduardo Villegas Vales”, contó.
“Ya por entonces el clásico llevaba mucha gente. Ese domingo hubo como dos mil personas en la cancha. El primer clásico fue bronca contra bronca. Nos ganaron y no te imaginás cómo nos gozaron. Fue terrible”, recuerda.
“Luego el Jockey se desarma y por unos años no volvimos a jugar. Morales se va a jugar a Universidad Nacional de Córdoba, donde estaba el Gordo Carlos Bassani, como técnico. En ese momento se vienen jugadores a San Martín, algunos ya habían jugado con nosotros, como el caso de Osés y Turquito Mercado”.
“Unos años después, el club me dio la dirección técnica y yo lo fui a buscar a Bravo, porque era un profesional y fue preparador físico nuestro. Era muy serio y severo. Luego fue el padre del voleibol villamariense porque tuvo seriedad y le dio seriedad al deporte. Fuimos dos veces campeones del ascenso en el ´77 y el ´79”.
“Para el segundo clásico, Jockey ya tenía como técnico al Negro Jorge Morales, y tenía algunos jugadores viejos y otros chicos que se habían formado en el club, como Pigni. Algunos de esos jugadores habían participado en nuestra cuarta división y Morales arma un equipazo. Eran tiempos en donde ambos jugábamos en el ascenso”.
“El año que nosotros regresamos al ascenso nos volvemos a enfrentar y perdemos ese partido, pero le ganamos el siguiente y salimos campeones. En San Martín ya teníamos a Eduardo Menard como apertura, luego de un paso por el Jockey. Viene al club porque acá tenía a sus amigos. Ya empezaba a ser un problema de amistad y no de Jockey contra San Martín, porque eso era sagrado. Ahora cambió porque todos los chicos son amigos. Hoy se terminó la locura de la rivalidad, que terminaba el partido y casi nos cagábamos a trompadas entre todos. Era terrible. En ese primer clásico, el Toto Fiol había insultado tanto, que Ussher lo fue a buscar y le agarró la manija de la puerta DKW Unión y se la arrancó”.
“Aquel era otro rugby. No era el mismo entrenamiento, a pesar de que por entonces, entrenadores como Bravo eran muy exigentes. Ahora hay que estar superentrenado para no lesionarse. Antes el scrum pesaba 700 kilos y hoy llega a mil”.
“Qué manera de pelearnos y los insultos en aquel primer partido. Éramos todos amigos, el Mono Rossi era mi cuñado y Lalo Rodríguez me prestó un departamento que tenía en Córdoba cuando me casé y hasta que me recibí”.
En aquel primer partido, San Martín tuvo en su formación a Rubén Bonangelino, Daniel Grasso y Hugo Donayo; Hugo Ussher y Negro Carrizo; Lulán Pavone, Ghella y González; Tito Sanz y Mendi Becerra; René Alvarez, José Bassi, Alberto Tarrés, Omar Díaz y Pellizón. DT: Eduardo Villegas Vales.
“Lo ganamos en cancha de ellos”
Oscar Dominici también ha sido otro de los protagonistas de aquel primer clásico, pero antes había sido jugador de San Martín. Posteriormente, en el hípico fue entrenador, dirigente, representante en la Unión Cordobesa y hasta árbitro.
“Con Pavone nos respetamos siempre. Casi todos los que conformamos aquel primer equipo de Jockey de 1972, eran de San Martín y algunos que empezaron ese año. Pero la mayoría de los viejos, como el Mono Rossi, Carancho Frúgoli, Toto Morcila, yo, y algunos más, habían jugado en San Martín y estuvimos en la cancha en el último partido oficial que hizo en 1970. Hubo un problema institucional, luego se quedó sin cancha, la comisión del club era medio complicada. Nosotros jugamos luego varios partidos amistosos como San Martín, fuimos a La Carlota, Laboulaye, otros partidos de local en la Rural. Hasta que llegó el momento, los más grandes que estábamos ahí y queríamos seguir jugando, le preguntamos a Ricci, el presidente en ese momento, si había alguna intención de jugar oficialmente en la Unión Cordobesa. Nos respondió que, por el momento, no podía intervenir. Entonces con un grupo de muchachos, creo que no más de 10, empezamos a buscar club, que tuvieran terrenos para hacer una cancha grande, además necesitábamos hacer vestuarios. En la primera reunión que se hizo con Jockey, yo no fui porque estaba de vacaciones en Mar del Plata. Cuando volví me contaron que estuvieron Rossi, Frúgoli, Saluzzo, y algunos más. Nos habíamos enterado de que tenían un terreno donde está la cancha ahora, que podíamos utilizar. Fuimos para ver qué posibilidades teníamos de ingresar el rugby en el club. Nos recibieron bien, el presidente era Matías Pérez y el vice Néstor Aliciardi. El Gordo Cabral era muy joven, pero le metió mucho empuje a esa experiencia que íbamos a ser. No fue nada premeditado para perjudicar a un club, sino directamente que al decirnos que no podíamos seguir jugando, dijimos de seguir y el club que tenía la posibilidad de darnos ese momento un terreno, con cancha, vestuario fue el Jockey. Nos pidieron un tiempo para terminar de limpiar ese loteo que estaba lleno de trigo, que tenía arrendado otra persona. Se terminó esa concesión y nos dieron para empezar a jugar y nos cedieron el espacio donde hoy está la cancha 2, pero pegado a la cancha del Hipódromo. Hubo que hacer limpieza y ya se agregó la Chola Bravo como entrenador y ahí empezamos. Ese año 1972, jugamos por primera vez en un torneo oficial de ascenso de la Unión Cordobesa de Rugby. Jugamos el primer partido con unas camisetas prestadas por un club de Laboulaye, y fue el único partido que hicimos sin camisetas verdes, porque no habían llegado las nuestras. Ese primer partido fue en la Rural, nos dirigió el Negro Peralta y usamos las cúpulas que tiene la Rural de vestuarios, una para cada equipo. Sacamos las vacas y lo usamos de vestuario. Ese primer año jugamos en ese lugar. Hasta que empezamos a trasladar todo al Jockey. Así iniciamos lo que parecía una locura y era una inquietud de muchos. Varios chicos de San Martín se vinieron al Jockey ese año, pero luego volvieron a ese club cuando Lulán Pavone, que fue uno de los pocos que dijo que no se iba de su club, volvió a formar el equipo, a llamar dirigentes, armó la Comisión Directiva, y para utilizar los terrenos que tenía el club y hacer la cancha. La verdad que Lulán hizo un esfuerzo, que en eso aprecio mucho lo que hizo, porque consiguió que vuelva San Martín al rugby, a estar de nuevo, no tenía por qué haberse ido, un club con tantos años de rugby en la provincia y todo lo que significaba el San Martín. Esa fue, creo, una buena epopeya de Lulán. Yo reconozco que gracias a él, San Martín volvió a resurgir”.
“Nosotros seguimos nuestro derrotero, arrancamos aquella temporada y jugamos unos cuantos años hasta que logramos nuestro primer torneo de ascenso, con aquel partido que le ganamos a Taborín con un try del Polaco Víctor Matcovich. Así siguió la historia de nuestro club. Muchos siguieron jugando; yo siempre participé en todo lo que es rugby: jugué, pero creo que era medio amargo como jugador, luego fue árbitro, donde me defendí mejor; luego fui entrenador, luego directivo en la Unión Cordobesa, consejero de la Unión, integrante de comisiones directivas en el Jockey. Fueron muchos años y siempre vinculado al rugby. Mis dos hijos se dedicaron también al rugby”.
“Del club, algunos siguieron y otros siguieron otros caminos, se fueron de la ciudad. Hoy estamos tratando de juntar a aquel primer equipo oficial del club”.
Sobre aquel primer clásico, jugada en la primera fecha del torneo de Ascenso de 1973, el Bicho Dominici recordó que “luego del torneo del 72, algunos se volvieron a San Martín, entre ellos Tito Sainz y Mercado, formaron un equipo con los de antes y los nuevos. Un equipo parecido al nuestro. Los dos éramos de un nivel regular. Lo fuerte estaba en Primera división. Ganamos el primer clásico en cancha de ellos, y ganamos 11 a 3, con un try del Toto Morcila. Ese día llovió mucho”.
“De aquel encuentro, recuerdo que empieza el partido y cuando la pelota iba en el aire empezamos, pim, pam, pum, una de piñas se armó y empujones. Por muchas razones. El referí que vino era uno de los mejores de la Unión Cordobesa. Siempre en los clásicos vinieron los mejores. El árbitro pitó y llamó a todos los forwards. Señaló un pino que estaba al lado de la cancha de San Martín y con una autoridad bárbara nos dijo ‘vayan allá, se sacan las ganas, les doy cinco minutos. Luego vienen y seguimos jugando como se debe jugar al rugby’”. “Todos nos quedamos mirando, nos cagamos todos, y salvo alguna acción común, no pasó más nada. Nos advirtió que iba a tomar medidas y nadie quería ser echado. Yo jugué cuatro años y luego el club por distintas razones solo jugó con divisiones inferiores. Hubo una cuarta muy buena, que era dirigida por Jorge Morales. El año que dejamos de jugar, el Negro Morales y Carlos Giraudo se fueron a jugar a Universidad Nacional de Córdoba y otros cinco o seis se fueron a San Martín, Osés, Paiva, Pereyra. Luego fueron subiendo los chicos hasta que volvimos armar la primera”.
“Yo siempre reconozco, que aquel primer partido fue San Martín vs. San Martín. El club se fundó cuando llegamos nosotros desde San Martín; no vinieron cinco de otro lado diciendo que iban a fundar un club. Éramos, todos gente de rugby, por razones obvias, y ya no vale la pena discutir de ese tema, emigramos, pero siendo jugadores del San Martín”, comentó.
Dominici recordó que “cuatro o cinco años después del primer clásico, ambos clubes formamos el seleccionado de Villa María e invitábamos a equipos de Primera división de Buenos Aires y le ganábamos. Lulán y yo, nos poníamos de acuerdo para elegir los jugadores y hasta debe haber alguna foto de esa experiencia. Jugamos también un partido muy parejo contra Los Dogos. Y salió bien, nos olvidamos de todo y todos contentos. Lástima que no se volvió hacer. Otros intereses, otra gente que entra y no comparte eso, pero fue bueno”.
“Lo que fue ese año de 1973, los comentarios previos, hasta hubo apuestas. Ricci, presidente de San Martín, y Bertello, presidente del Jockey, apostaban una corbata. Si le habrá ganado corbatas el doctor Bertello, recuerdo eso. Creo que le hizo bien al rugby, porque sirvió para que se difundiera más, porque estamos muy lejos del centro del poder del rugby que es la ciudad de Córdoba, necesita de un clásico para medirse internamente. Creo que terminamos en que el rugby se encapsula y no se expande. Ahora conseguimos que los dos clubes tengan con todas las divisiones, tal vez si fuera uno solo, no sé si lo hubiéramos conseguido si fuésemos un solo club”, contó.
Sobre quienes jugaron, Dominici recordó que ingresaron: José Ignacio Córdoba, Pochi Paiva y Jorge Grasso; Mana y Dominici, Bicho Pérez, Carancho Frúgoli y Morales; Marcelo Osés y Daniel Viale; Carlos Giraudo, Mono Rossi, Chino Morcila y Toto Morcila. DT: Miguel Bravo.
El partido será transmitido para toda Latinoamérica
Se viene un nuevo clásico villamariense de rugby y la expectativa, como en cada edición, va en crecimiento en todas las jornadas previas. San Martín y Jockey Club volverán a encontrarse mañana sábado en un cotejo que tendrá algunas particularidades que lo ubican como distinto a otros.
Por primera vez en la historia, el clásico del deporte local más convocante será transmitido en directo por la señal satelital de Directv Sports para toda Latinoamérica. Cabe acotar que el 9 de octubre de 2021, el mismo clásico había sido transmitido por un canal de YouTube, y que, curiosamente, también se había jugado en cancha de San Martín, con victoria del Hípico por 29 a 6.
El de mañana será el segundo clásico del año (el anterior fue el 23 de abril pasado), donde Jockey venció de local por 16 a 6.
Para este nuevo clásico, los Tricolores serán locales, y comenzará a las 14.30 horas, aunque el comienzo de la transmisión deportiva será 15 minutos antes a través de los canales 610 y 1610 de Directv.
El otro dato particular que tendrá el partido es que será el número 60 en la historia, de acuerdo al historial iniciado en 1973 y pronto a cumplir medio siglo. Una recolección de datos de los partidos entre 1973 y 2000 por parte de Jorge “Puru” Geremías y sumados a otros datos del Archivo de El Diario.
