Tanto en Tierra Santa como en New York

La segunda final de la Liga Villamariense de Fútbol (LVF) dejó consigo un sinfín de colores.

 

Allá voy: El Topo, tradicional vendedor villamariense de pururú y plariné, se hizo presente en Tierra Santa para comercializar sus productos. ¡Especiales para compartirlos con unos mates!

Por arriba y por abajo. Una postal de cómo se siguieron las alternativas del encuentro en el estadio de Ricardo Gutiérrez

Te veo y te escucho: a diferencia de la final de ida, ayer sí hubo radio y también televisión en Tierra Santa. Canal C20, Radio Géminis de Ticino y FM Horizonte de Arroyo Cabral se encargaron de compartir las alternativas del juego en el estadio de Ricardo Gutiérrez.

 

Comunicadores y no tanto: un gran porcentaje de la prensa gráfica padeció la ubicación brindada en el estadio del RG. Ubicados a la vera de un arco, tapados por policías, jugadores que hacían precalentamiento y hasta -en determinado momento- perros, se le hizo difícil al periodismo seguir el encuentro  con comodidad. Por otra parte, arriba del techo del vestuario, estuvieron la TV, las radios, dirigentes, algunos comunicadores y otros, no tanto.

 

Desde el norte: un simpatizante de Alem aprovechó para ver la transmisión del encuentro vía web y lo compartió por sus redes. Lo hacía desde Estados unidos.  Él se sumó a las más de 4.200  personas que siguieron la transmisión. Récord.

 

Mal premio al esfuerzo: los simpatizantes del RG manifestaron su malestar, ya que, luego del encuentro, se encontraron con todo el tejido permitral colocado “para que Alem estuviera cómodo”, completamente destrozado.