LIGA VILLAMARIENSE / APERTURA / SEGUNDA FINAL
En La Palestina hubo cuatro goles y un cierre de suspenso
Ricardo Gutiérrez y Alem empataron 2 a 2 en “Tierra Santa”, donde hicieron un partido cambiante, pero no lograron gritar campeón. “Cachete”?Giraudo fue la llave del gol del RG y los tiros libres fueron aliados del León. El título se definirá el próximo domingo, en Plaza OcampoEntre cuatro goles y cientos de personas, lo que fue una fiesta del fútbol en La Palestina tuvo como final la incertidumbre, como esas miniseries de suspenso que te dejan boquiabiertos hasta el último capítulo.
Ricardo Gutiérrez y Alem, que se prestaron un poco la ilusión de estar cerca del título, empataron 2 a 2 y deberán concretar otra final, en cancha neutral (Plaza Ocampo) y el próximo domingo, para resolver esta incógnita sobre el nuevo monarca del fútbol local.
Ayer no pudieron. Hicieron méritos, salieron del mediocre 0 a 0 de la ida y tuvieron un marco excepcional. Pero no fue suficiente para lo que sueñan todos.
Casi tres mil personas (la mitad de Villa Nueva) se quedaron en La Palestina con ganas de más en el cierre de la fría tarde, pero entendieron que los finalistas son dos equipos parejos y que, en líneas generales, solo un detalle puede marcar la diferencia en la búsqueda del título.
Quizás también lo entendieron los técnicos, que respetaron sus estructuras, pero cuando la pelota se empieza a mover, hay cuestiones complicadas de llevar a la práctica, más allá de la lectura previa de un partido. De hecho, a Ricardo Gutiérrez le hicieron un gol de mitad de cancha cuando iba ganando, mientras al León, un equipo ordenado para defenderse, se le escapó dos veces el goleador rival.
Tanto habrán trabajado cada uno para que no pase lo que pasó... Pero el fútbol sigue siendo la hermosura de los imprevistos. Por eso, el desenlace del espectáculo fue más dulce por el partido cambiante disputado que por la falta de vuelta olímpica.
Cachete y otra mejilla
Ricardo Gutiérrez arrancó fiel a su estilo, aunque con mayor premura para salir del fondo que de costumbre.
“No complicarse atrás”, como seguramente pidió Heraldo Pereno, hizo que algunos defensores se olvidaran de jugar con los volantes laterales, que no pudieron conectar casi durante todo el partido.
Alem, por su parte, pensó primero en cubrir huecos y cortar esos circuitos del mediocampo rival, por lo que -aún sin tener mucho la pelota- parecía ganar la pulseada táctica cuando se juntaban Claudio Díaz y Rodrigo Márquez, por izquierda, superando las espaldas de Federico Tottis para tratar de asistir a Mauro Fuente.
Sin embargo, los primeros momentos se iban en intenciones hasta que se animaron desde afuera del área, primero con Giraudo y un tiro desviado, y luego con Fuente rematando cruzado para la aparición de un “Panzón” que se llevó la pelota por delante cuando intentó darle dirección.
Fue desde ese momento, pasado los 15 minutos de juego, que el partido entró en sintonía con lo que seguramente pretendió el futbolero, más allá de las pocas ocasiones de gol.
Es que mientras los rapiditos Díaz, Márquez y Pereyra pasaban a ser la ilusión visitante, Ricardo Gutiérrez empezaba a pensar que debía desdoblarse para quebrar la resistencia del León. Y así fue que Gastón Ripa, un marcador de punta, se acopló al ataque a los 23 minutos y, tras un lateral que le devolvió Leo Bianchetta, metió un centro pasado que encontró la cabeza goleadora de Cachete Giraudo, un hombre sustancial en el partido.
El 1 a 0 escrito por el nueve del local sacó al León de la trinchera:?Jonathan Rosales apuntaló las subidas del Lanita un poco más arriba, en la medida que Tomás González y Pablo Fernández salieron a cortar también unos metros más adelante.
Alem merodeó el empate dos veces antes de concretarlo. Primero probó Márquez (la pelota salió al lado del palo derecho) y después Rosales hizo estirar a Michael Becco con un tiro bajo.
El RG no pudo tener la pelota y, en una falta cometida en la mitad de la cancha, recibió un gol insólito, de esos que se ven poco en una final.
Es que Fabián Martínez, detrás de la línea media de la cancha, le pegó con fuerza hacia el arco, quizás buscando un rebote o alguien que vaya a peinar el tiro recto, pero por capricho del viento, la pelota subió como un globo y bajó como una piedra. Y la parábola fue letal para el arquero Becco, que calculó mal y se comió un gol increíble porque el destino final fue el ángulo superior derecho. Y así, el “Indiecito” salió a celebrar un golazo, por el diseño y el significado.
El partido pasaba del Cachetazo de Giraudo a la vergüenza y “poner la otra mejilla” por semejante empate. El espectáculo ya estaba dado.
Algo similar
Alem se agrandó con el empate parcial y halló una mejor posesión en ese momento del partido. De hecho, generó la acción más riesgosa antes del cierre de la primera etapa con un tiro del Lanita Díaz que atrapó Becco.
Nada cambió en el inicio del segundo tiempo, ya que Ricardo Gutiérrez entró sin presencia en el medio y, en el primer tiro libre del León en ese período, a los 5 minutos, el resultado se dio vuelta: Lanita la metió al área, la pelota salió con rebote corto y Lampayas, en el área, le pegó con derecha. 1 a 2 y fiesta villanovense.
Tan mal quedó el RG que Márquez, en una contra, estuvo cerca de aumentar el marcador. Sin embargo, el equipo de Pereno no bajó los brazos en la lucha ante un rival combativo, que tuvo pilares importantes para ello con González y Rosales, vitales para darle oxígeno al juego de Díaz.
Sin el irresoluto Sosa (arrastra una lesión) y con Kevin Peralta en cancha, el equipo palestino le dio más participación a Cativelli para juntarse con Bianchetta y así, tratar de encontrar a Giraudo, que venía con el pie caliente.
La búsqueda surtió efecto porque cuando Bianchetta entendió que tenía que abastecer sin entretenerse tanto con la pelota, la pelota le volvió a caer a Cachete. Y?lo demás tiene que ver con la pericia del goleador del campeonato, que la paró con el pecho y la colocó bien pegada al palo. Dos a dos.
Y con polémica
En la última media hora, el partido fue un cúmulo de tensiones, imprecisiones y pelotazos sin sentido.
Alem pudo haberlo ganado si no fuera porque Becco se quedó con un duelo personal ante Fuente. Y también hubo, en los últimos minutos, una mano en el área palestina que el árbitro no vio y que solo se pudo verificar por televisión, lo que refleja que no fue tan claro para muchos.
A pesar de esto, por la sola presencia de Fuente, que inspira respeto, inquietó más el León en esos minutos finales, pero la mayoría de sus avances terminaron en los cortes solventes de Mayco Andrada, el último hombre del RG y uno de los valores más brillantes del partido.
El empate dejó a los dos equipos cansados. El último esfuerzo será la hora de la verdad.
El árbitro - Paul Cressatti
Con astucia, se sacó el compromiso de encima un par de veces. Es que primero no se animó a echar a Lampayas cuando, estando amonestado, bajó a Giraudo y cortó un contragolpe local en una acción para tarjeta. Sobre el final, la otra polémica se dio cuando Andrada tocó la pelota con la mano en el área palestina, lo que pudo haber sido penal, aunque discutido.
La figura - Ramiro Giraudo
Primero de cabeza y luego con derecha (tras pararla con el pecho), Cachete sacó a relucir el manual de goleador en una final, convirtiéndose en el pilar más importante del encuentro.
También se destacó, en el local, Mayco Andrada, una garantía del fondo.
En Alem lo mejor pasó por Claudio Díaz, aunque también fue bueno lo de Martínez, González y Rosales.
La tercera, la vencida
El próximo domingo no habrá más misterios. El ganador se quedará con el título y, si persiste el empate, habrá directamente penales.
ARBITROS DE ACÁ Y ALLÁ
En la primera final hubo árbitros villamarienses. Ayer le tocó el turno a los foráneos. ¿A quiénes elegirán en el tercer partido?
