EDICIÓN IMPRESA - Llora la pelota / A los 79 años
Falleció el Chopo Morales, gloria de Alem y el fútbol local
El padre del actual DT y abuelo del arquero del León fue goleador y jugador clave en los títulos de la década del 60 que marcaron a fuego la historia del club. También fue campeón en Unión CentralEl fútbol local perdió ayer a uno de esos jugadores emblemas que será recordado por siempre.
A los 79 años, dejó de existir Francisco Roberto "Chopo" Morales, un nombre histórico de Alem de Villa Nueva y también de Unión Central, clubes con los que se coronó como goleador y campeón.
El Chopo, padre del actual técnico del “Tricolor”, Mauricio, y abuelo del arquero, Leonardo, fue pilar fundamental en los títulos que Alem logró en el 66 y el 68, en una época dorada del fútbol local.
El club villanovense, que venía de despedir a gente querida en los últimos días, esta vez tuvo que enviar condolencias y dejar un mensaje claro por las redes sociales: “Un nuevo amanecer oscuro en nuestra institución, a pesar de haber sol”, publicó el León, para luego agregar: “Un miércoles amargo y cargado de mucho dolor” porque “amanecimos con la triste noticia que falleció un verdadero León, uno con todas las letras que nos enseñó a defender, amar y respetar la camiseta tricolor como un verdadero hincha de Alem, que nos dejó un legado muy grande que es que la entrega y la pasión no se negocia”.
“Hoy nos toca despedirte maestro, desde hoy será nuestra estrella que nos iluminará cada vez que la pelota comience a rodar y con orgullo llevaremos nuestro pecho inflado por el defensor que nos guiará. Descansa en paz Francisco "Chopo" Morales; la familia tricolor te recordaremos eternamente”, añadió el comunicado del club, que le hizo llegar condolencias a toda la familia.
También lo despidió el club Unión Central.
“Lamentamos la partida de Francisco Morales, exjugador y recordado goleador de nuestro club”, remarcó en principio la entidad villamariense.
“El querido Chopo tuvo un imborrable paso por Unión Central, siendo ni más ni menos que el máximo anotador del último campeonato de la Liga Villamariense de Fútbol, obtenido por nuestro club en 1972.
Enviamos nuestro más sentido pésame para su hijo Mauricio y toda su familia en este triste momento. ¡Hasta siempre, Chopo!”, completó Unión.
De puntín
Considerado un goleador implacable, el Chopo fue un distinto en la Liga, marcando un estilo con muchos goles “de puntín” en el área, y tuvo también el privilegio de integrar un equipo cargado de grandes valores del fútbol doméstico. De hecho, en sus tiempos de Alem, coincidió con otros ídolos de la talla de Pablo Buffarini, a quien la hinchada llegó a hacerle una carroza en la que se veía a un muñeco futbolista, de grandes dimensiones, con su rostro.
Estos futbolistas fueron grandes porque catapultaron al León a los primeros planos después de una etapa de “ostracismo”.
Tras el descenso de 1959 y con el aporte de dirigentes y colaboradores como Bambino Guardatti, el Berto Vaudagnotto, Gusano Gutiérrez y el Hormiga Hugo Gianetti, el club volvió a recuperar su protagonismo y comenzó a conformar equipos que luego fueron históricos.
En la década del 60, no solo se sumaron a las comisiones dos hombres que luego fueron intendentes de Villa Nueva (el radical Carlos Zanotti y el peronista Reinaldo Navarro), sino también surgieron otros futbolistas importantes.
Así, a los emblemáticos Buffarini y Morales, les siguieron en la consideración Esteban Orellano (capitán), el Mila Gatti, Babalú Páez, la Polla Barrionuevo, los hermanos Navarrete, los hermanos Pereyra y Juan Rena (padre de Walter y Víctor), entre otros, que se coronaron campeones en 1966.
Ese título dio una de las jornadas memorables del fútbol local.
Es que Alem jugó la final con cifra récord de recaudación (100 mil pesos), en La Playosa, donde venció al local con un gol del Chopo, a los 38 minutos.
El regreso del plantel desde el escenario de ese partido fue también inolvidable, por la cantidad de gente que participó de la caravana por las calles de Villa María y Villa Nueva.
No era para menos. Alem irrumpía con la hegemonía de Alumni y se metía en la discusión por el reinado local.
De hecho, en el 65 fue campeón el Fortinero, en el 66 el León, en el 67 Alumni de nuevo y, en el 68, volvió a celebrar Alem, con Chopo y compañía... Todo un símbolo del clásico de las Villas.
La pasión de Morales por Alem no solo se quedó en el jugador, ya que de abuelo se lo supo ver también en la sede o el comedor, disfrutando de charlas con amigos, o en la cancha, siguiendo al tricolor.
Sus restos fueron inhumados en el cementerio parque La Naturaleza, al mismo tiempo que el club villanovense suspendía los entrenamientos, haciendo luto por el hombre que dio mucho para su historia.
