Vóley / Súper 4 del Torneo Apertura
Trinitarios fue campeón en Sub-18
Se definieron todos los campeones de las divisiones inferiores de los torneos de la Federación Cordobesa. Los equipos villamarienses sumaron varios podiosEl equipo Sub-18 masculino de Trinitarios se consagró campeón del Torneo Apertura, al quedarse con el Súper 4 que se disputó en la capital provincial, en un intenso fin de semana en la que se definieron todos los certámenes de inferiores de la División de Honor, de la Federación Cordobesa de Voleibol.
En tanto, Municipal de Córdoba se impuso en Sub-14 y Sub-16 y Universidad Nacional de Córdoba se alzó con el título en Sub-21.
El balance del fin de semana fue muy valorable para los dos equipos villamarienses, que ocuparon varios podios en las distintas categorías. Trinitarios fue subcampeón en Sub-14 y Sub-16 y tercero en Sub-21; mientras que Rivadavia fue subcampeón en Sub-21, tercero en Sub-14 y Sub-18 y cuarto en Sub-16.
Todos los cuadrangulares que definieron el campeón se disputaron con localía del equipo que fue puntero tras finalizar la fase regular, por lo que Trinitarios fue sede de los torneos Sub-14 y Sub-21, Universidad en Sub-18 y Municipalidad en Sub-16.
Las posiciones finales fueron las siguientes:
Sub 14: campeón: Municipalidad de Córdoba. Subcampeón: Trinitarios. Tercero: Rivadavia y cuarto: Atlético Bell de Bell Ville.
Sub-16: campeón: Municipalidad de Córdoba. Subcampeón: Trinitarios. Tercero: Instituto Marcelino Champagnat de Río Tercero y cuarto: Rivadavia.
Sub-18: campeón: Trinitarios. Subcampeón: Universidad Nacional de Córdoba. Tercero: Rivadavia y cuarto: Instituto Marcelino Champagnat de Río Tercero.
Sub-21: campeón: Universidad Nacional de Córdoba. Subcampeón: Rivadavia. Tercero: Trinitarios y cuarto: La Calera.
La definición se desarrolló envuelta en una insólita decisión de la Comisión Directiva de la Federación Cordobesa, que desoyó el pedido unánime de todos los clubes, de no jugar el Súper 4 y definir el campeón luego de completada la fase regular, que consistió en dos rondas. Pese al reclamo de los clubes, y la coincidencia de todos los entrenadores, pesó más la palabra de los que ven el vóley sentado detrás de un escritorio, que los que trabajan, forman y sostienen la actividad.
