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Alem: épica, garra y corazón

En La Leonera, el tricolor dio vuelta la historia: le ganó 2 a 0 a Rivadavia y va por un nuevo título
lunes, 27 de junio de 2022 · 12:45

Leandro N. Alem rugió en su casa y se convirtió en finalista del torneo Apertura de la Liga Villamariense de Fútbol (LVF) tras ganarle 2 a 0 a Rivadavia en La Leonera.

Los tantos para la victoria épica del león -ambos en el segundo tiempo- fueron marcados por Ramiro Lampayas y Rodrigo Márquez.

En un marco estremecedor, de aproximadamente 2 mil personas desafiando las bajas temperaturas, el elenco villanovense (que tenía que revertir un 0 - 1 en contra) no sacó el pie del acelerador jamás y dominó a su rival desde el primer minuto, aunque le costaría muchísimo doblegar el buen planteo de la visita.

 

Primer acto

Los primeros minutos de juego lo tuvieron al elenco dirigido por Mauricio Morales enviando sus líneas al frente, apostando al juego creativo de Benjamín López, Rodrigo Márquez y Claudio “Lana” Díaz; de igual manera (y como se dijo), el Verde cabralense tuvo bien parada su última línea y Tomás Lorca fue uno de los puntos altos del atardecer.

Y Lorca fue justamente el frontón que frustró las máximas situaciones de ataque del local. A los 20 minutos del primer acto, Yamil Elhall, imposibilitado de ingresar al área con comodidad, probó desde lejos a Marcelo Berardo, pero fue muy simple para el experimentado arquero.

Más tarde (a los 40’), López ingresó con paso firme al área chica, la cambió de palo, pero Berardo nuevamente volvió a detener un disparo que podía complicar más de la cuenta. La acción se reiteraría con otra prueba de media distancia de Fabián “Indio” Martínez.

La primera etapa, con poco fútbol, terminó más hablada que otra cosa. El juego fuerte abundaba, al juez le faltó seguridad (y autoridad) y sus asistentes no le protegieron la espalda (hubo varias agresiones que deberían haberse pitado). En medio de todo, Germán Vicario fue expulsado a los 43’ por exceso verbal y el pitazo que bajó el telón fue acompañado por tumultos en el medio de campo.

 

Torciendo la historia

A partir de ese final de primer tiempo caliente, Alem hizo su juego. No escatimó en enviar pelotas al vacío y en explorar sus bandas y la habilidad de su mediocampo. Un punto alto fue justamente Díaz, quien se proyectó por la derecha, ganó todas las divididas y asistió para el primer tanto. Pero para aquello falta.

A los 3 del complemento, Morales decidió remplazar al juvenil López por Mauro Fuente. El 9 referencial le bajó un cambio al ímpetu leonino y fue vital para lo que llegaría después.

Podemos decir que Fuente abrió la puerta para empezar a celebrar.

Rivadavia no probó prácticamente al arco en los 90 de juego. El juvenil Brian La Furcada (que atajó en lugar de Leo Morales, expulsado en la ida), no fue probado y tras un inicio donde expuso dudas, terminó demostrando que tiene pasta para proteger la valla local.

A los 11 minutos de juego comenzaría la épica, la epopeya y la modificación de la historia. Claudio Díaz picó hasta el final y se las ingenió para inventar una falta que el árbitro compró. De ese tiro libre, que ejecutó el propio Díaz, el mismo “10” recogió el rebote y envió un centro que Fuente peinó y Ramiro Lampayas, en condición de ataque, resolvió con una tijera que infló la red del arco que da a ruta 2. La mínima diferencia emparejó el pleito y desde allí ambas escuadras estuvieron obligadas a jugar.

Emergió la figura de Franco Gozzerino, que reemplazó a un Matías Bendazzi que nunca pudo acomodarse. De igual modo, el mediocampo y la delantera Verde estuvo inconexa. Maximiliano Bustos, uno de los estandartes del equipo, nunca recibió con comodidad, y lo poco que tuvo, no lo pudo fidelizar.

A los 30 llegaría el segundo golpe para la visita. En el inicio de un contragolpe, Fuente recibió de espaldas y desde allí asistió a Rodrigo Márquez que, en complicidad con Lorca, terminó marcando el 2 a 0 que le dio la llave a Alem para jugar la final.

No le quedaría mucho al encuentro. Rivadavia intentó ponerse a tono -ya que todavía estaba vivo-, pero no hubo forma. El segundo tanto cayó como un balde de agua fría que caló hondo en los de Arroyo Cabral.

Y podría haber marcado un tercer gol Alem, ya que un despeje lo encontró al Lana Díaz mano a mano con Berardo, pero Lorca lo detuvo a la carrera (falta que le costaría una amonestación).

No hubo tiempo para más, ganó Alem y Villa Nueva está de fiesta. Torció la historia, escribió otro capítulo épico para su enciclopedia y ahora se prepara para medirse frente a Ricardo Gutiérrez.

Este Alem, que es un mix de experiencia y juventud, llegó paso a paso hasta lo más importante y ahora, ante su gente, quiere volver a levantar la copa, tal como lo hiciera este mismo técnico en 2017.

Sueña Alem y confía, porque tiene con qué.

 

El árbitro - Nelson Ledesma

Flojo. Le faltó autoridad y no fue ayudado por sus líneas. Debería haber amonestado más. De igual manera, no se comió ninguna de las simulaciones.

La figura - Mauro Fuente

Con su ingreso modificó la historia. Se mandó dos asistencias y le bajó un cambio al encuentro. Claudio Díaz fue otro que lo dio todo. En Rivadavia se destacó la tarea del defensor Tomás Lorca.