Rugby / Eduardo “Lolo” Bello
“Cuando me propusieron jugar en Saracens, no tuve dudas en aceptar”
El pilar villamariense se suma al emblemático club londinense, uno de los más importantes del mundo. La noticia la hizo oficial la entidad inglesa en la mañana de ayerEl Saracens de Londres lo hizo oficial: “Estamos encantados de anunciar el fichaje del argentino internacional Eduardo Bello para la temporada 22/23” anuncio el club inglés en sus redes sociales, en referencia al pilar villamariense, Lolo Bello, de 26 años, que jugó las últimas temporadas en el Zebre de Italia.
Villa María ayer amaneció con una densa niebla, casi preparándose para el anuncio que casi al mediodía de Londres hizo el club inglés, uno de los principales de aquel país y de Europa. La noticia generó un enorme revuelo en páginas especializadas en rugby y en medios de todo el mundo, hasta la BBC se hizo eco de la llegada del pilar villamariense.
En la mañana de ayer, en nuestra ciudad, a 11.166 kilómetros de la capital inglesa, Lolo Bello no paraba de recibir mensajes en su celular (aún con número italiano) saludando y felicitando por su gran salto. “Tengo el celular rebalsado de mensajes, tengo que ponerme a contestarles a todos”, dijo todavía sorprendido por la repercusión.
Cerca del mediodía se reunió un rato con El Diario y mantuvo una charla donde abordó todo lo vivido en los últimos meses.
-Cerras una etapa en Italia fantástica, ¿Fueron 80 partidos en el Zebre?
-Para ser precisos 83. Estoy supercontento con lo que viví allá. Llegué con 21 años, era un chico, y me ayudaron a crecer un montón luego de cinco años en el equipo. Ayer subí una foto en mis redes, agradeciendo al Zebre, porque me trataron muy bien. Ni hablar de lo que crecí estando allá. Todo estuvo muy lindo.
-Antes del cierre de temporada, en el último partido Zebre como local (luego jugaron dos más de visitante), el club dio un mensaje muy cálido en sus redes, agradeciendo a los jugadores y ya daba a entender que era tu despedida del club, demostrando el cariño y consideración que te tienen.
-Sí, fue antes de jugar con Dragons, que le ganamos. Fueron cinco años, llegué con 21, y hoy tengo 26. Pasó bastante tiempo con lindos recuerdos. En ese partido fue el último del torneo que jugamos de local, que encima ganamos luego de un tiempo sin triunfos. El reconocimiento estuvo muy lindo.
-Cerras un ciclo en Parma y te mudas a Londres, a uno de los clubes más importantes. Justamente el Saracens acaba de dar a conocer tu contratación. ¿Cómo fue que te contactaron? ¿Tuvo que ver tu presencia en Los Pumas?
-Seguramente que los caps en Los Pumas fue lo que me abrió las puertas en Inglaterra. Más que todos es eso. Tienen la exigencia en el Reino Unido que los jugadores que llegan tengan partidos internacionales. Fue todo muy rápido, tuvimos una reunión con los entrenadores y los managers. También estuvo Juan Figalo, que está entrenando a los equipos femeninos del club. Nos conocimos, charlamos un rato, se ve que les gustó y mandaron la propuesta. No tenía mucho que pensarlo, no había tanto para dudar, con un club de esa envergadura. Iba o iba, no tenía dudas.
-Uno ve tu desarrollo como jugador, el crecimiento de tu carrera y casi no tuvimos chances de verte jugar acá en primera. Creo que jugaste apenas un clásico ante Jockey y enseguida te fuiste a Atlético de Rosario y después en Los Pumitas, y luego Italia…
-Jugué ante Jockey los últimos 10 minutos en un clásico. La verdad que valió la pena todo el sacrificio realizado y ahora llegar a este nivel... Tengo que meterle más que nunca. Espero estar a la altura, va a ser un rugby muy exigente. Es un equipo supercompetitivo. Tengo que meterle para poder ganarme el puesto y obviamente, quedarme ahí jugando 10 años, es la idea.
-En tu carrera siempre arriesgaste con tus decisiones, pero ¿Soñaste alguna vez jugar en Saracens?
-No lo soñé, pero de chico quería jugar y vivir del rugby. A eso lo sentía tangible, pero después llegar a Saracens, jugar en uno de los mejores clubes de Europa, no me lo imaginaba. Es mejor de lo que podría haber soñado.
-¿Por cuánto es el contrato y cuándo comienzan la pretemporada?
-El contrato es por un año. La pretemporada arranca el 18 de julio y creo que el campeonato comienza en septiembre.
-Tus dos últimos años han sido de gran crecimiento, tu consolidación en el rugby italiano, la llegada a Los Pumas y tal vez lo mejor a nivel personal es que vas a ser papá dentro en pocas semanas.
-Totalmente. Ha sido un rejunte de cosas, entre el año pasado y este. La temporada pasada me sentí muy bien en Zebre, luego el llamado de Los Pumas para jugar Championship, luego la convocatoria de noviembre, casi al mismo tiempo me enteré de que iba a ser papá, ahora lo de Saracens. La verdad que ha sido un año cargado de emociones. Todos me dicen: “Tu hija viene con un pan abajo del brazo”. No había escuchado esa frase, y todos me la decían. Mi novia (Florencia Pigni) me retaba porque me decía cómo podía ser que nunca la hubiera escuchado.
-Llegar a una liga como la Premiership Rugby es probable que te debe motivar para mostrarte distinto a la consideración de un entrenador que es nuevo en Los Pumas.
-Llegar a un club de esta envergadura, de estas características, las probabilidades aumentan, pero obviamente está en uno rendir y rendir bien. Seguramente las oportunidades van a llegar, pero aumentan las posibilidades al estar en un club como Saracens.
-Vos sos de cuna del San Martín, tu novia es de una familia identificada con Jockey. ¿Tu hija, cuando sea grande, si elige jugar al hockey a qué club irá?
-Que haga lo que la haga feliz. No le vamos a meter esa presión. Que haga lo que ella tenga ganas y nadie le diga qué tiene que hacer. Eso no será problema. Luego, si viene un varón, capaz que sea un problema, pero nos ahorramos el disgusto para más adelante.
-¿Qué nombre le pondrán?
-Amapola. Es un nombre polémico. Al principio no estaba convencido. Lo empezamos a decir y me empezó a gustar. Fueron muchas señales. En una aplicación del teléfono nos decía: “Tu bebé es del tamaño de una semilla de amapola”. Además, en las rutas de Italia, hay unas plantas con flores rojas, y son todas amapolas. Fueron como señales y dijimos. Vamos con esta.
-Hace varios días que estás en la ciudad ¿Pudiste visitar a tu club, San Martín?
-Fui al partido del pasado sábado contra el puntero del torneo. Los chicos anduvieron bien. Ya hablé con los entrenadores, para ver si meto un poco de scrums, la semana que viene, como para calentar el cuello. Al club lo vi muy bien. Solo hubo pequeños detalles que hicieron la diferencia para que ganara Jockey de Córdoba. Los últimos resultados jugando en casa, donde se hacen fuertes, fueron buenos.
Eduardo Bello tendrá un nuevo desafío y se ilusiona con su futuro, sabe que llega con “un pan bajo el brazo”.
