Ganó 4 a 2 en Los Zorros y revirtió la serie
Colón le tiró encima su historia
Colón sacó a relucir su linaje histórico y, en una heroica remontada, se llevó un triunfazo de Los Zorros, superando 4 a 2 al Celeste de Cristian Agosto y así dar vuelta la serie para seguir avanzando en el campeonato.
Los ahora dirigidos por Matías Tissera quedaron entre los ocho mejores equipos del certamen y ahora deberán medirse frente a los mejores de la etapa regular: el Alumni de Marcelo Santoni que goleó a 9 de Julio de Pasco y es uno de los candidatos a quedarse con el título.
Después del cimbronazo de siete días atrás, que derivó a un cambio de timón con la salida de Aimetta y la aparición interina de Tissera, el elenco cabralense sacó chapa en el Polideportivo de Los Zorros y obtuvo un boleto sorpresivo por lo que habían sido los primeros 90 minutos, pero acordé a su rica historia (es el tercer club más ganador de la LVF).
Arrancó con todo Colón, que no tardó en ponerse arriba. Le empadraría el elenco de Cristian Agosto, pero el poderío rojinegro terminaría siendo crucial para irse a los vestuarios –en el entretiempo- 3 a 1.
Ya para la segunda etapa, el juego ríspido y los ataques constantes terminaron generando un desgaste que decantó en más goles: otro para Colón y otro para los Celestes. Y había tenido chances de ponerse a tiro Los Zorros, pero malogró un penal clave que se le fue, varios metros por arriba del travesaño, al delantero Lautaro Saravia.
Y cuando decimos que el trámite fue áspero es porque hubo ocho amonestaciones (cuatro por bando) y dos expulsiones. Una baja sensible para Matías Tisera será la de Luciano Luppo. En tanto, por una interpretación de último recurso, el buen arquero Lucas Simón también vio la roja.
Los tantos para la visita fueron obra de Alejandro Salinas, José Fernández, Elías del Sole y Agustín Moreno. En los dueños de casa, Lautaro Saravia e Ignacio Salort, ambos delanteros, fueron los artilleros.
Colón venía de un trámite complejo, ya que había perdido 2 a 1 en el estadio Socios Fundadores y dependía de una victoria por más de dos goles para pasar de fase. Hubo lugar para las emociones, los goles, y una tarde inolvidable.
