APERTURA / OCTAVOS DE FINAL / REVANCHA
Alumni jugó para la foto final
El equipo fortinero dio una exhibición ante 9 de Julio de Pasco, goleando 6 a 1 para terminar celebrando con su gente, que sueña con volver a los primeros planos mientras el equipo pelea el títuloSi Alumni pudo rescatar este año, aunque sea retazos de sus buenos viejos tiempos, seguro que fue el semblante del equipo que impone su presencia en el plano doméstico, superando a algunos rivales con autoridad, como debe ser cuando se trabaja distinto o se intenta algo mejor, peleando el campeonato.
Esa imagen, retratada en felicidad tras la goleada 6-1 sobre 9 de Julio de Pasco, fue reflejo de un partido prácticamente sin fisuras que jugó en su cancha y ante un reconocimiento de su público, que sueña con seguir recuperando el nombre de Alumni más arriba.
Concretamente, la formación conducida por Marcelo Santoni dio una exhibición de fútbol ante un equipo que se quedó sin chances rápidamente, a pesar de haber igualado 0 a 0 en la ida, una semana atrás.
Triangulaciones en la zona de gestación y por afuera, cambios de frente para limpiar las acciones, profundidad en los avances, presencia en el medio. Fue un relojito el Alumni de la revancha de octavos, de tal manera que prácticamente definió la serie a su favor en el primer tiempo y luego, cuidando incluso a algunos titulares con los cambios, se dedicó a redondear la goleada, que pudo ser más abultada de no ser por algunas intervenciones del arquero Alex Reartes.
Curiosamente, fue el portero del Patriota el que se equivocó en el primer gol de la tarde, pero después de haber salvado dos veces la caída de su valla, cuando Alumni ya apretaba arriba para dominar el partido.
Ante un equipo visitante que no supo ni pudo salir de la presión rival, Alumni se puso en ventaja a los 18 minutos de juego, cuando Román Martini se filtró entre dos marcadores para sacar el remate, la pelota dio en el arquero, que reaccionó tarde, y terminó adentro.
De ahí en adelante, el conjunto de Pasco fue sintiendo el traqueteo del movimiento constante de Alumni en su faceta más voraz.
El equipo visitante intentó ser rápido en alguna réplica, pero se desinfló rápido en los últimos metros y careció de conexiones arriba. Encima, cuando la pelota pasó por el medio, el buen trabajo en la recuperación de Gastón Kranevitter mantuvo el peligro alejado de los defensores del fortinero, que fueron permanentemente al ataque desde sus laterales.
En ese contexto, Juan Pablo Galleguillo y Maximiliano Delgado jugaron más cerca del área rival y significaron una pesadilla para los marcadores de punta de 9 de Julio.
A?los 30 minutos, Galleguillo profundizó para tocar hacia Román Martini que, otra vez en el área, marcó su presencia, ahora acomodando la pelota y rematando en el segundo toque al primer palo de un Reartes que voló, pero no pudo detener el 2-0 del Fortinero.
La diferencia estaba marcada en el tanteador y se magnificó más tarde porque Matías Quiroga, quien venía siendo lo más claro de 9 de Julio, enloqueció en una protesta innecesaria con el árbitro y terminó expulsado cuando ya había finalizado la primera etapa. Incomprensible.
La goleada
Para el segundo tiempo, solo faltaba saber por cuántos goles iba a ganar Alumni, más allá que la dupla técnica Martín-Picotti apostó en 9 de Julio con el ingreso de Jorge Sorasio en el ataque.
Precisamente, el Patriota inquitó primero con un tiro libre que sacó Jonathan Scalzo. Pero luego fue todo de Alumni, que fue cambiando también su fisonomía con las modificaciones, pero no la manera de jugar.
A los 4’ nomás, un centro de Delgado fue cabeceado por Chupettini y aumentó a tres la cuenta.
Cuatro minutos más tarde, Reartes le tapó el cuarto a Galleguillo, pero a?los 12’, quien no perdonó fue Facundo Arbarello, siempre movedizo en el área.
El arquero volvió a sacarle el quinto a Galleguillo y, encima, el ingresado Molina luego le cometió penal (discutible)?a Becerra (que también salió del banco) para que Valentín Martini descontara.
Eso no le sirvió de nada al visitante porque dos minutos más tarde, Kranevitter ganó en el medio y habilitó a otro entrado desde el banco, Paolo Arbarello, que eludió a un defensor y definió muy bien, abajo.
El sexto, que se hizo desear un par de veces, llegó a los 33’, cuando Galleguillo se sacó las ganas con un buen remate.
Alumni fue así, un brillo constante que terminó en una foto con los hinchas, como sosteniendo esa ilusión de volver a ser.
La figura - Juan Pablo Galleguillo
Despliegue, talento y desequilibrio en este zurdo que es una de las figuras del torneo, aunque todo Alumni jugó bien en ofensiva.
El árbitro - Cristian Rivadera
Echó bien a Quiroga por una protesta irrespetuosa. Luego alternó buenas y malas. No influyó en el resultado.
