APERTURA / 8VOS. DE FINAL / IDA
Del lamento al optimismo
Playosa se quedó con 10 al final del primer tiempo, pero igual festejó un valioso 1 a 0 en el Prado frente a Rivadavia, con gol agónico de Julián Cecchini. El Albo sacó mínima ventaja en una serie que está abierta y prometeLocalizándose en cancha de Asociación Española, Sportivo Playosa recibió a Rivadavia de Arroyo Cabral por el partido de ida de los Octavos de final de la Liga Villamariense de Fútbol, logrando un valioso 1 a 0 con un tanto sobre el final del partido.
Ambos equipos comenzaron el cotejo poblando la mitad de la cancha, con el objetivo de lograr el control del balón en esta zona y construir, a partir de allí, sus ataques.
A los cuatro minutos se presentó la primera jugada de peligro, ya que el número diez del Albo, Julián Cecchini, mostraría sus credenciales ganando una pelota en la línea defensiva visitante, y en mano a mano con el arquero Marcelo Berardo, definió al segundo palo, el balón fue bien desviado por el golero y, en el rebote, el número nueve, Nahuel Bella, no pudo disparar con firmeza y finalmente la defensa cabralense pudo despejar.
Pese a comenzar de la mejor manera, el partido se hizo más intenso y trabado en la mitad del campo, y así, ambos equipos anulaban uno a otro los intentos del rival por llegar con profundidad a los arcos.
El conjunto visitante contó con algunas opciones de pelota parada, o inclusive, con laterales enviados de gran manera al centro del área playosense por parte de su número diez, Lucas Giménez.
A los 35 minutos, nuevamente Cecchini encontró un balón enviado a la espalda de la defensa verde, pero su disparo fue controlado por Berardo.
A los 43 llegaría una acción clave en el partido, ya que el volante Elías Brusa debió dejar la cancha por doble amarilla, tras ser amonestado solo unos minutos antes.
Sobre el final, Rivadavia contaría con una ocasión inmejorable, cuando Maximiliano Bustos quedó cara a cara con quien a posteriori se erigiría en una de las figuras del encuentro, Fabricio Garetto, y el portero playosense achicó rápidamente para dejar sin chances la definición del delantero.
La expulsión sobre el final de la primera etapa en su rival, y la opción creada luego, daría al equipo cabralense otro impulso para buscar un buen resultado en el comienzo del segundo tiempo. El DT local, Pablo Velasco, mientras tanto, realizó una modificación en el entretiempo para reordenar a su equipo a partir de la inferioridad numérica sufrida.
A los cinco minutos, el verde contó con una ocasión clara, cuando el número siete, Bustos, disparó de media vuelta, pero el balón fue bien despejado por el golero local.
A los diez, German Vicario envió al campo al experimentado Matías Bendazzi, tratando de encontrar mayor peso ofensivo. A los trece, Rivadavia tuvo otra jugada de peligro, cuando Matías Bianchi tiró al segundo palo desde fuera del área, pero aquí apareció nuevamente la figura de Fabricio Garetto para controlar el balón.
En los minutos siguientes, el planteo playosense ganó en confianza, soportando los embates de la visita, y sobre todo, desarticulando las conexiones de los hombres de buen pie de Rivadavia, que no lograron traducir en opciones de gol sus intentos.
Sobre el epílogo del partido llegaría la máxima emoción de la tarde. En una contra, sobre los 43 minutos, Alexis Acosta encontró una pelota larga sobre la derecha y, luego de una excelente maniobra individual, envió un centro preciso al segundo palo, donde apareció la figura de la tarde, Julián Cecchini, para tocar de zurda y decretar el uno a cero para su equipo. En desventaja, el Verde salió a buscar el empate sobre el final, pero sus intentos nuevamente fueron despejados por la defensa local.
De esta manera finalizó el primer duelo, con los locales sabiendo que deberán redoblar sus esfuerzos para mantener la ventaja obtenida, y con un conjunto cabralense que deberá dar vuelta la página para convertirse en el equipo protagonista de la primera fase, en una serie que quedó totalmente abierta y que promete más emociones.
La figura - Julián Cecchini
Fue lo más peligroso en el ataque de su equipo, se puso el overol cuando hubo que trabajar en la recuperación, y para redondear la tarde, convirtió el gol del triunfo para su equipo.
El árbitro - Pablo Díaz
Bien. Se mostró firme en sus decisiones, sin influir de manera alguna en el transcurso del partido. Sacó de manera correcta la segunda amarilla que derivó en la expulsión del jugador de Playosa; y debemos darle la derecha en la primera, debido a que fue por una protesta cerca de su posición.
