Apertura / Ultima fecha/Zona B

Una esperanza llena de goles

Ricardo Gutiérrez, que nunca pudo ser campeón del fútbol local, volvió a golear en La Palestina (5-1 a Argentino), ganó la zona y tiene todo para ilusionarse de nuevo con su gente
lunes, 16 de mayo de 2022 · 13:00

Ricardo Gutiérrez demostró en su cancha por qué se erigió como el mejor equipo de la Zona B en este campeonato.

Con personalidad, oficio, simpleza en el toque vertical y potencia en el ataque, el equipo de Heraldo Pereno redujo a la mínima expresión a Deportivo Argentino, que debería ser mucho más de lo que ofreció ayer, y lo goleó 5-1 en un partido que hasta pudo terminar con una diferencia mayor, de no ser porque el Lobo tiene en el arco a Lionel Luciani.

De esta manera, el RG?hilvanó dos partidos metiendo cinco goles en su cancha (fue el máximo anotador de la zona, con 23) y se perfiló incluso como mejor formación de la que llegó a semifinales en el torneo anterior.

El dato en “Tierra Santa” no es uno más, ya que el dueño de casa quedó arriba en las posiciones y, de esa manera, se aseguró la elección de la localía para las próximas instancias decisivas del certamen. Y esa posibilidad le otorga esperanzas si, en el futuro inmediato, mantiene esa fortaleza futbolística que evidenció ayer.

 

Contundente

La facilidad para convertir el gol resultó determinante en la última fecha del RG, ya que si bien Argentino buscó de arranque hacer un partido “de igual a igual”, la balanza se inclinó rápidamente. De hecho, a los 6 minutos, el arquero Michael Becco desvió un tiro de Facundo Turina, y en la respuesta, a los 9 minutos, el local anotó su gol inicial en la primera ocasión que se le presentó:?Cativelli robó en la salida de Piovano, escapó por derecha y envió el centro pasado y bajo que encontró el toque a la red de Joel Manzanares.

De ahí en adelante, el partido tuvo una faceta clara, con el local jugando cómodo y cargado de confianza, y con el visitante apurado, aturdido.

Es que Argentino quiso ir por el empate subiendo sus líneas, pero sin rotación en el juego ni compromiso en el retroceso, y eso fue una bomba de tiempo que el RG?supo explotar con las trepadas de Manzanares (enloqueció a Chipana, que fue reemplazado en el primer tiempo nomás) y Lucas Sosa, ambos fundamentales en el andamiaje del conjunto auriazul.

Tuvo un par de ocasiones el equipo de Christian Romero, sobre todo con un avance de Berazategui que terminó con una fea definición de Turina (desviada y alta), y con un remate de Martino que hizo accionar a Becco. Sin embargo, el equipo palestino también generó ocasiones para ampliar el marcador, algunas muy claras, y si no fueron goles se explica porque Luciani es grandioso en el mano a mano, haciendo la de Gatti en un par de duelos ante Cativelli y Sosa.

Parecía que esto iba a modificarse en el complemento, pero nuevamente Ricardo Gutiérrez aprovechó la primera ocasión que tuvo en esa etapa para aumentar el marcador:?un tiro de esquina al área encontró una palomita esforzada de Giraudo, que colocó la pelota lejos de “Cumbia” y rubricó el 2-0.

Esa conquista desmoralizó a los pibes de Argentino, que no atinaron a reaccionar con fútbol y dejaron huecos en el fondo bien aprovechados por Sosa, Manzanres y Cativelli, más la conducción de Bianchetta. De hecho, a los 10’, Luciani le tapó otro mano a mano a Sosa y, a los 16’, el ex-Universitario desbordó de contragolpe y habilitó a Cativelli, que la tocó a la red para el 3 a 0.

No pasaron cinco minutos de esa conquista que el RG estuvo cerca del cuarto cuando Giraudo la tocó en el área chica para descolocar a Luciani, pero Martino la salvó sobre la línea.

 

Solo el descuento

Argentino tuvo respuestas a cuentagotas: algo del corazón de Turina, pinceladas esporádicas de Berazategui y el talento de Candiotto, que metió un descuento para la estadística y para el espectáculo, porque ejecutó un tiro libre con derecha que pegó en el palo y entró perfecto. Fue el 1-3 a los 25 minutos, lo que significaba que podía esbozar alguna remontada. Pero el equipo estuvo lejos de esa heroica porque nunca se organizó en cada avance de contragolpe del RG.

Luciani siguió salvando (le tapó a Bianchetta) hasta que, a los 38 minutos, Sosa pudo vencerlo con un remate de derecha. Y a los 41’, otra gran jugada de Sosa terminó en la aparición de Cativelli, que resolvió como goleador, con un tiro pegado al palo.

La imagen de confiabilidad palestina se fue repitiendo así hasta que el árbitro decretó el final. Y hubo tiempo incluso para que Pereno cuidara a Manzanares y Giraudo de cara a lo que viene (el cruce ante Silvio Pellico).

Después solo quedaron los jugadores celebrando en la mitad de la cancha todo el resultado de haber quedado punteros entre varios equipos encumbrados.

Ricardo Gutiérrez nunca ganó un torneo de primera de la Liga Villamariense, pero eso no quita que pueda ilusionarse este año. Se curtió en varias luchas desde que volvió a la competencia, no se quedó en el campañón del último torneo y ahora está en un momento dulce de su carrera por el título. Sus esperanzas son tan valiosas como sus goles.

El árbitro - Andrés Raimondo

Salvo en la expulsión a Romero, en la que se guió por el asistente, el juez mostró su oficio para manejar el partido y terminó bien.

La figura - Manzanares (foto) y Sosa

Los dos volantes externos de Ricardo Gutiérrez inclinaron la cancha y hasta llegaron al gol. Fue bueno el partido, también del tándem de ataque.

 

En el primer tiempo - Insólita expulsión al DT Romero

Enojado porque algo veía mal de su equipo, Christian Romero ordenó un cambio a los 37 minutos del primer tiempo y, en un momento, le gritó a Gustavo Martínez (elegido para entrar) para que pidiera la modificación.

El asistente 1, Alejandro Daniele, creyó que el DT le había gritado a él y le avisó al árbitro que, entre explicaciones en caliente, terminó echando al técnico.

Un error. Hay decisiones arbitrales que, si no se tiene seguridad, no se deben tomar porque suelen volverse injustas.