COPA DE LA LIGA / SEMIFINAL

Penales a pedir de Boca

El Xeneize le ganó desde los doce pasos a Racing 6 a 5, luego de que ambos empataran 0 a 0 en el tiempo regular. Ahora, el elenco dirigido por Battaglia enfrentará en la final a Argentinos o Tigre
domingo, 15 de mayo de 2022 · 08:17

Boca se convirtió en el primer finalista de la Copa de la Liga Profesional, al vencer ayer a Racing por 6 a 5 en definición con tiros desde el punto del penal, luego de empatar 0 a 0 en los 90 minutos en la cancha de Lanús.

El rival del equipo de la Ribera en la final del torneo saldrá hoy del choque entre Argentinos Juniors y Tigre (ver aparte).

Racing fue muy superior a Boca y tuvo varias oportunidades que sus jugadores no pudieron transformar en gol.

En la definición por penales, para Boca convirtieron Rojo, Izquierdoz, Pol Fernández, Benedetto, Villa y Alan Varela; el arquero de Racing, Chila Gómez, atajó el tiro de Salvio.

Para la Academia marcaron: Piovi, Cardona, Chancalay, Alcaraz y Correa; Insúa la tiró afuera y Rossi detuvo el remate de Copetti.

En la primera parte, Racing salió a jugar con todas las luces encendidas y encontró a un Boca "adormecido".

La presión de Racing era alta, al punto tal que, en los primeros minutos, Copetti protagonizó "unos pasos de comedia" con Rossi, encimándolo cada vez que el arquero quería salir con un saque largo, para que debiera permanecer dentro del área.

La Academia mostró su gran momento y los de Sebastián Battaglia volvieron a encarnar a ese equipo insulso y sin ideas, por el cual el técnico era cuestionado y observado por los dirigentes.

Los primeros 45 minutos fueron todos de Racing, con un Matías Rojas que se paraba cómodo detrás de Pol Fernández y Varela. Hasta que salió por un golpe e ingresó Correa, el volante paraguayo era, junto a Alcaraz, los conductores de una "orquesta" que solo desafinaba a la hora de definir en la red.

Chancalay tuvo tres veces el gol: en una ocasión, solo ante Rossi pateó desviado, otra con un remate que pegó en el palo derecho del arquero y otra que rozó la red. También lo tuvo dos veces Alcaraz, sin marcas ante al arquero boquense.

Su adversario no hacía pie atrás, no tenía presencia en el medio, y arriba, Benedetto estaba perdido y Villa, desentonado y apagado.

Por momentos, el partido se volvió friccionado y peleado, con mucha “actuación” de los futbolistas y el primer tiempo concluyó con cinco amonestados.

En el segundo tiempo, Correa se ubicó bien de centrodelantero y Copetti fue sobre la lateral defendido por Fabra, mientras que en Boca, Pol Fernández bajó unos metros para que su equipo tuviera un buen arranque en el dominio de la pelota.

Luego de un inicio con mayor compromiso de Boca, el equipo de Fernando Gago fue encausando el partido y eso se pudo ver a los 18 m, cuando Piovi metió un centro notable hasta el borde del área chica y Alcaraz cabeceó muy mal, perdiéndose el primero.

Lolo Miranda se encargó de cumplir el rol de organizador de los movimientos de Racing ante la salida de Rojas. Y así, el segundo tiempo repitió el libreto del primero, con un Racing que fue un claro dominador y que generó las mejores ocasiones.

Boca, aunque recuperó cierto ánimo, siguió siendo inferior y se fue enamorando de la posibilidad de llegar a los penales.

En esa instancia, nuevamente Rossi fue figura, al atajarle el penal a Copetti, uno de los mejores jugadores de Racing; y más tarde, Insúa completó la desgracia académica. Varela no falló y Boca celebró el paso a una nueva final en el fútbol argentino.