Apertura / 8va. fecha / Interzonal
Mucho ruido y pocas nueces
Ante un gran marco de público, Alem y Alumni no se sacaron ventajas en La Leonera. El Fortinero, tal vez, tuvo las más claras, pero los Leones fueron dueños del vértigoEscribe Daniel Rodríguez
Alem y Alumni no se sacaron ventajas en La Leonera y el clásico dominical de la Liga Villamariense terminó en cero.
En un encuentro válido por la octava fecha (la de los interzonales), ambos elencos -que siguen punteros por zona A y B, respectivamente- arribaron a la batalla de la víspera con su ticket de clasificación en mano, pero las aproximadamente 1.100 personas que se hicieron presentes en Villa Nueva tal vez esperaron un poco más.
Eso sí, emociones no faltaron. Tanto los Leones como los Fortineros tuvieron chances de ponerse en ventaja, pero no tuvieron fortuna, tino, ni mérito… para ser sinceros.
Amanecer y ocaso
En honor a la verdad, el comienzo del clásico generó expectativa. Al minuto de juego, el juvenil Benjamín López desbordó por su andarivel, superó a Chupetini y asistió a Martín Fava, quien disparó a las manos de Jonathan Scalzo.
En una especie de réplica, Gastón Kranevitter, desde el medio, envió un disparo potente y al centro, que Leo Morales envió al tiro de esquina para no complicarse.
A los cinco de juego, Claudio “Lana” Díaz la tomó en el balcón del área grande y, con pelota dominada, eludió a dos defensores, se sacó de encima a Scalzo y la picó, pero Arce fue oportuno y la sacó de la línea ahogando el grito de los tricolores.
De allí en adelante, todo se hundió en un pozo repleto de reclamos, pierna fuerte, imprecisiones y pelotas al aire -teniendo en cuenta el viento de ayer, el resultado de tal acción no podría ser positivo-.
Juan Pablo Galleguillo jugaba bien por su sector, y lo mismo hacía Agustín Pereyra por el suyo, pero con eso no bastaba. Ambas parcialidades llegaban al fondo, pero los creativos en tres cuartos de cancha no recibían con comodidad (hablamos de Bustamante en Alumni y Benjamín López en los dueños de casa).
Recién a los 26 volverían a emerger las emociones. Galleguillo voló hasta el fondo de la banda izquierda y desde allí asistió a Martini, quien remató ante Morales y el balón milagrosamente no cruzó la línea de gol. Era la más clara para los de Marcelo Santoni y la más clara de todo el primer acto.
Déjà vu
Ya para la segunda etapa, todo terminó diluyéndose y, salvo algunas jugadas aisladas, el juego se hundió en un letargo donde el negocio parecía que era repartir los porotos.
De igual modo, tal como en el inicio de la competencia, al minuto de juego Bustamente envió una pelota por arriba, muy abierta y cerca del ángulo izquierdo de Morales. Previamente, Fava había volado hasta el fondo, eludiendo a Chupetini y probó a Scalzo, que nuevamente respondió volando a su derecha. Completó el ataque Pablo Fernández, con un tiro lejano que se fue bastante abierto.
A pesar de los cambios efectuados, tanto en locales como visitantes, la historia estuvo lejos de torcerse y solo quedará en la memoria la más clara del partido, que la tuvo Alumni. Facundo Depetris, en el fondo, recibió un centro quirúrgico donde solamente tenía que poner su cabeza. Así lo hizo, pero el balón se perdió abierto y cerca del segundo palo.
Y podría también haber tenido su premio Alem, ya que en una falta clara sobre Mauro Fuente, Rodríguez Leiría decidió mantener silencio. A esto se le suman dos posiciones adelantadas y un lateral que no fue (luego de que Agustín Pereyra realizara una corrida colosal por la izquierda).
A la postre, de nada sirve llorar sobre la leche derramada y los clásicos se ganan por todo, menos por el mérito.
Alem se hizo largo, tuvo a su delantero más experimentado siempre de espaldas al arco rival y Alumni, por su parte, no supo aprovechar su profundidad para traducirla en tantos. Párrafo aparte para la tarea de Pablo Fernández, Fabián Martínez y Lana Díaz en los villanovenses, y lo mismo para Depetris, Kranevitter y Galleguillo, en los visitantes.
Sin gritos, las villas -con sus planteles clasificados- quedaron en paz.
El árbitro - Jonathan Rodríguez
Regular. En las más difíciles cobró lo más fácil e interrumpió el juego. Fue mal asistidos por sus línas, que no colaboraron en un claro penal sobre Mauro Fuente y en dos posiciones adelantadas inexistentes.
La figura - Claudio Díaz
El Lana terminó los 90 minutos agotado. Creó, asistió y hasta inventó faltas para poder acercarse más y mejor al arco de enfrente
