Rugby / Clásico villamariense
Otra vez el festejo fue para Jockey
Los “Hípicos” se impusieron a San Martín por 16 a 6, en el clásico número 30 de este siglo. El partido fue aburrido y lento. La verdadera fiesta se vivió con la multitud que presenció el encuentroEscribe / Fotos Gustavo Ferradans - César Carballo
El clásico volvió a pintarse de verde. Luego de más de 2 años y 8 meses, el Jockey volvió a ser local en el tradicional duelo villamariense y volvió a quedarse con el festejo, tras vencer a San Martín por 16-6.
Más de 1.800 personas le dieron calor y color al clásico villamariense, que se disputó como parte de la programación de la cuarta fecha del Torneo Top 10 “Ricardo Passaglia” de la Unión Cordobesa de Rugby.
El clásico fue deslucido, con escasas emociones y con demasiado juego interrumpido. Jockey dominó territorialmente a su rival en gran parte de los 80 minutos y cuando tuvo la oportunidad de sumar no la desaprovechó.
Desde el kick inicial, los “Verdes” se adueñaron de la pelota y se metieron en territorio rival. El viento intenso que dificultó un traslado normal de la guinda, pero Jockey se las ingenió para presionar a su rival y generar varios penales, pero optó siempre por buscar el line, en lugar de probar una patada a los palos.
Jockey le quito ritmo al partido, y en ese contexto San Martín se mostró incómodo en un partido donde se le dificultó que imponerle dinámica al juego. Los Tricolores demoraron hasta el cuarto de hora inicial para poder pasar la mitad de la cancha.
Gaspar Russo apenas pudo pidió palos, pero erró un penal sobre los 15 minutos.
Apenas un minuto después, con San Martín presionando cerca de la línea de 22, Francisco Garrido cometió penal y recibió una amonestación.
El penal, en posición factible, lo ejecutó Gaspar Russo, para que el Tricolor destrabara la igualdad y se pusiera adelante en el marcador por 3 a 0.
Con un hombre menos, Jockey enseguida generó un nuevo penal de la visita y esta vez el que pidió palos fue Valentín Pigni, que estableció el empate sobre los 18 minutos.
El partido siguió siendo cortado, donde Jockey predominó en el scrum, San Martín lo hizo en el line, pero no pudo generar juego desde la obtención.
El local ya estaba otra vez con 15 en cancha cuando el “Tricolor” (que ayer se vistió de blanco), acechó en los últimos metros del campo “Hípico”. Jockey no le dio espacios para penetrar y con un penal factible, Russo volvió a patear a los palos y puso a San Martín adelante por 6 a 3, sobre 28 minutos.
Enseguida Jockey se fue adelante, presionó y encontró espacios, para que Santiago Garrido apoyara en el ingoal rival. Luego Valentín Pigni sumó con la conversión y Jockey pasó al frente por 10-6, cuando el reloj marcaba el minuto 31.
Ya con tiempo de descuento, y desde una posición factible, San Martín dispuso de otra chance a los palos. Por segunda vez en el partido, Gaspar Russo falló en su patada, prácticamente de frente a los palos.
Ya en el complemento, todo se hizo más lento. Jockey siguió dominando el juego territorialmente. Lo que se vio en la cancha siguió siendo motivo de bostezos y lo único que le puso brillo al clásico fue la gente, las banderas y la pirotecnia.
Sobre los 13 minutos llegó la primera emoción en el juego, con una chance para el Jockey. Pigni pateó el penal pero falló, y apenas tres minutos después, el “Verde” tuvo una nueva oportunidad y esta vez el mismo Pigni, no la desaprovechó, para estirar cifras 13-6.
Aunque siempre estuvo cerca en el marcador, San Martín siguió teniendo problemas para generar juego y poder avanzar. Jockey cerró bien los espacios y le complicó el normal traslado, a tal punto que no pudo generar jugadas con más de tres pases seguidos y con el viento de la tarde, era demasiado riesgo probar con las patadas al fondo.
A los 21 minutos se produjo el retorno de Nicolás Ferreyra, que con 37 años volvió a jugar, luego de 5 temporadas. Tal vez se convirtió en el dato más interesante del segundo tiempo.
El Fefe solo probó dos patadas al fondo y San Martín se complicó ambas veces, dejando que su rival avanzara en el terreno. Ya sobre los 32 minutos, la presión del Jockey volvió a generar otro penal a su favor y Pigni decretó el 16-6 final.
Casi sobre el cierre, San Martín pudo adelantarse en el terreno, con mucho amor propio, se instaló en los últimos metros del campo local. Lejos de su desempeño del partido anterior (donde superó a Urú Curé), los “Tricolores” volvieron a encontrarse con una defensa “Verde” que no le dio espacios y que le impidió acercarse a su ingoal. Hacía rato que el Jockey había empezado a bajarle la persiana al partido.
Pasó otro clásico, tal vez algo más deslucidos que otros. La verdadera fiesta lo puso la gente que acompañó en gran número al choque entre los dos equipos villamarienses.
