TENIS / ARGENTINA OPEN

Delpo jugó hasta las lágrimas

Del Potro emocionó en su regreso y retiro de las canchas nacionales, tras la derrota en dos sets ante Federico Delbonis. “Siento que tengo toda la vida por delante y me puedo ir en paz”, expresó el héroe de Copa Davis
miércoles, 9 de febrero de 2022 · 08:40

El tandilense Juan Martín Del Potro no pudo disimular una prolongada inactividad y acosado por las lesiones quedó muy cerca de ponerle punto final a una carrera brillante como tenista, tras haber sido eliminado del Argentina Open al caer hoy en la ronda inicial del torneo ante Federico Delbonis por 6-1 y 6-3.

Del Potro, relegado al puesto 753 del ranking mundial de la ATP merced a una inactividad provocada por una seria lesión en la rodilla derecha, perdió con Delbonis (42) luego de una hora y 24 minutos en la cancha central del Buenos Aires Lawn Tennis Club, que ofreció un marco imponente con 4.950 espectadores que agotaron las entradas.

"Siento que tengo toda la vida por delante y me puedo ir en paz. Di todo hasta el último punto, logré todos los sueños que me propuse cuando comencé a jugar al tenis", confesó Delpo entre lágrimas, en su primer contacto con la prensa luego de la derrota.

"Mi último partido, posiblemente, fue en una cancha y no en una conferencia de prensa. Lo voy a recordar siempre, tenía pensado ir a Río pero..." fue la última imagen de La Torre de Tandil, antes de quitarse la vincha y dejarla colgada en la red.

El tandilense, de 33 años y exnúmero tres del planeta, había anunciado el sábado pasado que su final era inminente y hasta se postuló para ir al ATP 500 de Río de Janeiro. Pero, según sus expresiones finales parece poco probable que lo haga, más bien parece haber elegido irse en La Catedral del tenis argentino, en la cancha central Guillermo Vilas.

El principio del final se produjo con el marcador 6-1 y 5-3 para Delbonis, cuando se disponía a servir Del Potro. En ese momento, el campeón del Abierto de los Estados Unidos 2009 se quebró en un sentido llanto y tardó unos cinco minutos en efectuar su servicio. Ahí comenzó a sentirse en el aire un aroma a despedida.

 

El verdugo amigo

El verdugo de Del Potro, vaya paradoja, fue Delbonis, uno de sus mejores amigos en el circuito, quien fue tratado como un extranjero durante todo el partido, pero ovacionado al final con el "dale campeón" por aquel histórico partido que ganó en la Davis, el del 3-2 sobre Croacia en Zagreb que le dio el título a la Argentina.

Delbonis jugará su próximo partido en los octavos de final ante el español Pablo Andújar (73), quien previamente le ganó al cordobés Juan Ignacio Lóndero (130) por 6-2 y 6-4.

El partido de tenis no fue tal desde el inicio, con un tenista de elite como Delpo que quiso regresar después de 965 días y con casi nula movilidad fue claramente superado de principio a fin, más allá de algunos arrestos ocasionales.

El partido comenzó bajo un clima de aliento permanente y Delpo lo aprovechó con un quiebre de entrada, pero esa fue la única ventaja que logró en el set sobre Delbonis, ya que lo perdió 6-1.

Delbonis, astuto, apeló a los drops para aprovechar la escasa movilidad de Delpo, quien intentó correr el primero. Pero en el siguiente, y luego en un tercero, se quedó parado directamente, consecuencia directa del problema que lo persigue en la rodilla.

Sin ritmo de competencia y con la movilidad reducida, Del Potro deambuló por la cancha y Delbonis hizo la diferencia con eso y con el déficit en la carrera lateral del tandilense. No extrañó entonces el final, con un marcador que pudo ser más abultado, pero al cabo es anecdótico.

Lo emotivo prevaleció en todo momento, por la gente que le agradeció sus hazañas en la Davis y el compromiso con la camiseta argentina con las medallas olímpicas que se colgó en Londres 2012 (bronce) y Río de Janeiro 2016 (plata).

"Era un partido que hasta yo quería perder", confesó apesadumbrado Delbonis.

 

Con el apoyo de Sabattini y muchos más

El partido de Del Potro ante Delbonis generó una atmósfera única que solo él puede lograr en el tenis argentino.

La presencia del héroe de la Copa Davis, del fenómeno que le discutió la hegemonía a los gigantes de esta época -Federer, Nadal y Djokovic- comenzó a respirarse desde temprano en los alrededores del estadio, con muchísima gente yendo y viniendo, el tránsito vehicular complicado y la irrupción de los "trapitos" por primera vez en mucho tiempo.

El anuncio de su posible retiro -un momento que sus fanáticos veían venir, pero que no dejó de sorprender- fue el detonante que motivó que se agotaran las entradas tres días antes, algo que no se lograba desde la época de “La legión”.

Sus presencias en el circuito cada vez más esporádicas aumentaron la ansiedad del público que además, no lo disfrutaba en Buenos Aires desde 2006, cuando era un pibito de 17 años que prometía, lejos de las hazañas que lograría después.

Por eso, se acercaron a verlo desde Gabriela Sabatini hasta otros destacados del deporte como Sergio "Oveja" Hernández, el ex-DT del seleccionado de básquetbol, con su pareja la ex-Leona, Noel Barrionuevo. También desde el fútbol estuvieron Enzo Pérez y Hernán Crespo.

La presencia Xeneize para un fanático de Boca como Delpo no faltó en el estadio porteño, con Sebastián Battaglia, a la cabeza junto a su ayudante de campo, Juan Kuproviesa. Tampoco faltó Rolando Schiavi, amigo personal del tandilense.

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