Vóley / Leandra Zuccón

“Cambió mi forma de ver este deporte”

Desde su rol de estadígrafa en el staff técnico de Rivadavia, es una de las pocas mujeres en esta Liga. En esta nueva experiencia, opina del rol femenino disfrutando del lugar que ocupa con los cambios culturales de estos tiempos
jueves, 17 de febrero de 2022 · 08:45

Leandra Zuccón es profesora de Educación Física y entrenadora de voleibol. Entre sus tiempos de jugadora a hoy, que está a cargo de las divisiones menores del vóley federado de Rivadavia han pasado más de 20 años.

Hoy disfruta su pasión desde otro lugar. Se sumó al staff técnico de Rivadavia en la Liga Nacional de Voleibol Masculina (LNVM) que este fin de semana comenzará a disputar su segunda fase. Su lugar en el equipo es de suma importancia, ya que es la estadígrafa, un rol de enorme valor a la hora de plantear un partido o conocer los puntos altos o bajos del rival y sus jugadores. Esta experiencia le provocó un cambio en su relación con este deporte y su profesión y una mirada que comparte en esta nota, reivindicando el rol de las mujeres en la alta competencia.

No es la única mujer del equipo, también está Lara Díaz Hidalgo, que es mánager y que pidió solo sumarse para la foto.

Con “Lea” dialogó El Diario para conocer cómo vive su experiencia en esta LNVM, en la que es una de las pocas mujeres que cumplen roles en los distintos cuerpos técnicos.

“Empecé a jugar al vóley cuando iba a Mini, por 1997. Todavía se jugaba con cambio de saque y no existía el nuevo sistema rally-point. Ahora soy profesora de Educación Física y Técnica Nacional 1. Trabajo en la Escuela Villamariense de Natación a cargo del grupo de personas con discapacidad, junto a otro profe y un kinesiólogo. Desde 2017 empecé en el Minivóley de Rivadavia y desde el año pasado con algunas categorías formativas”, comentó.

Esta temporada se sumó al cuerpo técnico en una liga que si bien es semiprofesional, trabaja en la alta competencia. Es una de las pocas mujeres que integran un staff y eso marca un cambio de mentalidad y una apertura.

“Hay un cambio desde lo contextual y lo cultural, donde el rol de lo femenino empieza a tomar otra importancia. Pasa por ahí. Desde lo personal, es un momento de aprendizaje. La semana de la primera fase y ahora de los que viene a partir de la próxima, es de puro aprendizaje. Ahora veo lo que nos decía nuestro coordinador: empezás a ver el vóley desde otro lugar y de otra manera. Ves detalles, tendencias, formas, técnicas, estadísticas, te cambia la cabeza, literalmente”, comentó.

Ella tiene a cargo las estadísticas, un elemento de mucha importancia, trabajando con un software exclusivo del deporte, que es el “Data-volley”. En relación con eso dijo: “Nuestro head coach (Fernando Badrán) siempre nos dice: “Se evidencia con hechos, que no es opinión”. Y los hechos es justamente eso, todo lo que el programa te permite cargar. Nosotros somos un staff medianamente nuevo donde los ayudantes técnicos son dos exjugadores, que jugaron la liga pasada; y desde el staff femenino se sumó Lara Díaz Hidalgo a tratar de aprender. Creo que fue un trabajo de los cuatro en conjunto y que pudimos armar un mini-equipo de trabajo donde nos apoyamos, y que para los cuatro es la primera liga, desde este rol”.

Esa apertura que tienen las mujeres, a la hora de la competencia suele tener un techo o limitantes, y en relación a eso opinó sobre el ser mujer en un deporte de alta competencia: “Hay que tomar un poco de historia y ver hacia atrás ¿cuántas mujeres han llegado al alto rendimiento en el rol de entrenadoras o de profes; y lo bajamos al deporte en general y siempre cuento como anécdota de una Liga Argentina que fui con el equipo de Cintra, donde una profesora de Regatas de Santa Fe estaba durmiendo en la pieza con sus dos hijos. Entonces, ¿cuánto análisis podía hacer y podía pensar para planificar a sus jugadores, al mismo tiempo que estaba maternando? Son cosas que nos seguimos preguntando y hoy, estos cambios culturales y paradigmáticos nos permiten plantearnos y mirarnos a las mujeres desde otro lugar”.

En ese momento de la charla, surge el recuerdo de la arquera de Las Leonas, Belén Succi, que para ser madre tuvo que dejar de jugar un tiempo y hasta generar una logística familiar para poder participar de los Juegos Olímpicos de Tokio. Leandra sumó otro ejemplo similar “lo mismo pasó con la nadadora Cecilia Biagioli, fue madre, frenó casi un ciclo olímpico para después volver y nadar en los Panamericanos y nadar en aguas abiertas. Hay un montón de factores, que está bueno, y que nos permite seguir creciendo, desde todos los ámbitos del deporte”.

“Desde nuestro rol, hoy nos permitimos plantearnos, desde lo personal y lo profesional, qué es lo que queremos. Antes no teníamos ni el lugar a plantearnos. A nosotras nos mandaban directamente con los chiquititos. Las mujeres desde ese rol, era “anda a cuidarlos”, anda a acompañar al profe, porque no puede dormir con las nenas”. Esto pasa en el deporte en general. Hoy que podemos empezar a cumplir este rol, está buenísimo. Nos tenemos que seguir planteando y perfeccionando. Eso es clave”.

Los próximos desafíos es pensar lo que viene para la LNVM. Al respecto señaló: “Ya estamos pensando en los próximos partidos: Lafinur, el próximo domingo; Pellegrini, el lunes y Rowing de Paraná, el martes. En función de esos resultados estamos analizando tendencias a nivel estadístico vemos como quedaremos para los cruces a partir del día jueves”.

A la charla se agrega un nuevo tema, el trabajo de observación y estadística que los estadígrafos de los distintos equipos se comparten, entre otros, con el mismo Trinitarios. “Esto de poder compartir la información y más en estos tiempos es clave. Vino el estadígrafo de Pellegrini de Tucumán y nos cruzamos datos, lo mismo pasó con el de Salta Vóley. Entre los cuatro cruzamos todos los datos y tenemos casi los más de 40 partidos de la primera fase en nuestras computadoras. Fue un trabajo muy interesante. Eso lo viví desde otro lugar y ahora más que nunca. Porque si no, no te dan los tiempos. No es la hora y media, o dos del partido, sino que se suman 10 o 12 horas más, para analizar esos datos”.

“Hoy mi cabeza es otra, y tiene que ver con esto: la cabeza y la forma de ver el deporte. Soy una convencida desde el rol de lo pedagógico, de cómo nos paramos y enseñamos. Lo que pasa adentro de la cancha de vóley es la actitud que tenemos en nuestra vida y eso también se lo transmitimos a los chicos. Hoy tenemos más de 100 chicos en la pretemporada de inferiores y es un gran desafío para el Rivadavia y todos nosotros. Esta liga me provocó otra forma de ver el vóley. No nos puede dar lo mismo hacerlo bien, que hacerlo mal y estamos educando en valores como la perseverancia, el respeto, la constancia en generaciones que tienen el “todo ya”. El desafío del deporte, y más en el rol que nos toca y más que mencionaba de las estadísticas, es muy grande. Hoy los chicos tienen toda la información en la palma de la mano y nosotros le decimos que tienen que venir cinco días por semana a entrenar y que dentro de dos años van a ver el proceso, y que va a llegar a jugar con la gente grande, si haces todo esto. Son desafíos interesantes desde lo personal y profesional y creo que estos cuatro que aparecimos en Rivadavia hemos formado un muy buen equipo de trabajo”, finalizó.

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