Entrevista / José Omar “la Pepona” Reinaldi
“La selección asombró a Europa”
El exjugador de Unión Central, Belgrano, Talleres, River, Rosario Central, Barcelona de Ecuador y también del seleccionado argentino, vino a la ciudad para acompañar a su mamá en el festejo de sus 102 años de vida. El Diario aprovechó la oportunidad para dialogar con el crack
¿Qué te dejó la actuación Argentina en Qatar?
-Una sensación muy buena, porque hubo un proceso excelente en el recambio de jugadores. Scaloni puso futbolistas desconocidos para el ámbito nacional; pero desconocidos porque parte del periodismo no los había visto jugar en Buenos Aires, lo cual habla del centralismo porteño, que entiende que si no jugás en Buenos Aires no podés jugar en la selección. Y me alegra muchísimo que haya coronado con éxito este campeonato, porque miro y veo a jugadores jóvenes con muchísimo futuro siendo campeones del mundo y porque entre ellos hay cuatro que son cordobeses, lo que le aporta un plus al fútbol de Córdoba, luego de un año extraordinario que le hará tener tres equipos en primera y uno en el Nacional B.
-¿Te sorprendió el funcionamiento?
-No. Venían bien de las Eliminatorias, muy bien tras conseguir la Copa América y la Finalísima ante Italia. Y al grupo se lo veía sólido. Creo que el mundo deportivo europeo sí quedo asombrado de ver un equipo con mucha dinámica, ocupando muy bien los espacios y demostrando que al equipo que no tiene jugadores desequilibrantes en el uno a uno se le hace muy difícil ganar. Y Argentina tiene el mejor.
-España se la pasaba tocando, tenía el 70% de posesión y no encontraba a quién pasársela para definir...
-Porque en el fútbol, los principios siguen siendo más viejos que todos nosotros. ¿Quiénes fueron siempre los que desequilibraron? Aquellos que en el mano a mano pueden hacer una gambeta. Hoy pareciera que solamente se trata de tener precisión en los pases, pero en este Mundial, más allá de que todos los jugadores tienen una muy buena técnica y que juegan bien con la pelota, hubo escasas situaciones de gol; muy pocos combinaron hasta dejar a un jugador cara a cara frente al arquero. Mucho centro, poner jugadores altos para cabecear... Todos lo hicieron: los holandeses, los franceses, que nos pusieron tres lungos y casi nos ganan el partido con armas simples... Pero el único equipo que intentó jugar, darle libertad a las individualidades, a Di María, a Messi, que son los que desequilibran, fue el nuestro.

-Dos que posiblemente ya no estén en el próximo Mundial...
-Ojalá que Argentina tenga Messi para unos años más, para clasificar... Si no va a tener que cambiar la forma de juego, al no tener el hombre o los dos hombres más desequilibrantes. Aunque indudablemente van a surgir; los van a encontrar. Scaloni tiene la ventaja de vivir en Europa y ya llamó a trabajar a chicos muy jóvenes que muy pocos conocen, pero que él sí.
-Pero, la base está...
-Fantástica, la base. Los tres volantes de Argentina: De Paul, Fernández y Mac Allister no se dedican exclusivamente a marcar, sino a ocupar los espacios y a jugar, con lo que han establecido una tendencia mundial: no hace falta que jueguen esos antiguos volantes de marca y de persecución, no, ellos ocupan los espacios y son excelentes jugadores cuando tienen la pelota; inteligentes para jugar. Y yo creo que ese es el camino que viene en el fútbol y que lo está marcando Argentina.
-Jugaste mucho tiempo de centrodelantero, fuiste goleador en el Nacional del 78... Decime algo de Julián Álvarez.
-Es un jugador con una gran proyección y que ha crecido rapidísimo. Vos fijate cómo es la varita mágica que le toca a cada uno: en River era recontra titular, figura, con una superioridad notable sobre el resto de los jugadores, el desequilibrante. Va al Manchester City y pasa a ser suplente de un jugador también fantástico como Haaland, pero cada vez que le tocó entrar se hizo notar. Va a la selección y le toca ser suplente de Lautaro, pero por esfuerzo y por rendimiento termina siendo titular indiscutido. Pero, por sobre todas las virtudes, Julián tiene humildad. Y es esa humildad la que le aporta las fuerzas necesarias para correr de área a área, convertirse en un guapo y peligroso, capaz de llevarse la pelota entre tres holandeses y definir a lo crack; porque esa tocadita por arriba del arquero fue fantástica. Me gustaría que tuviera un poco más de compañía arriba, que no jugara tan solito, porque a veces tanto esfuerzo, tanto correr de acá para allá, no te permite llegar entero a coronar con el gol. Pero demostró que es un jugador ya consolidado en tan cortito tiempo, y ese es un punto a favor de Scaloni, porque no se casó con nadie. Lo vio bien y lo puso, a pesar de no haber estado en todo el proceso. Lo llamó y lo puso, como a Enzo Fernández. Y jugaron y le cumplieron y con creces.
S.V.
