LIGA VILLAMARIENSE / Clausura / Final / Ida
El Fortinero “madrugó” a un Ticino desconocido y lo goleó sin piedad
Con gritos de Salort (por dos), Delgado y Depetris, Alumni ganó 4 a 0 y dejó un buen semblante de cara a la segunda final
Alumni madrugó (literalmente) a Atlético Ticino en la primera final del Clausura de la Liga Villamariense de Fútbol (LVF) y lo goleó 4 a 0 con tantos de Ignacio Salort (por dos), Facundo Depetris y Maximiliano Delgado. Tal resultado conseguido le da una buena imagen al Albirrojo villamariense de cara a la segunda final. En Ticino, uno de los más ganadores recientes de nuestra liga, queda la preocupación ante una actuación insólita debido al desempeño de juego del elenco dirigido por Pablo Suárez.
De igual modo, Ticino con solo ganarle 1 a 0 a Alumni ya empardaría la cuestión.
Y había comenzado encendido el fortinero, que a los 20 segundos ya estaba ganando en, tal vez, uno de los goles más rápidos en la historia de las finales y de la Liga.
Referido al inicio del cotejo, desde la izquierda Román Martini voló hasta el fondo de un Ticino aún dormido y desde allí asistió a Ignacio Salort que solo tuvo que empujarla para iniciar la ventaja.
Acusó el golpe y quedó “grogui” Atlético Ticino, y la desorganización favoreció al crecimiento del dueño de casa.
En esa atmósfera decantó que a los 10 minutos -siempre del primer acto- Facundo Depetris - en posición de ataque- capitalizó un tiro libre a favor para meter el 2 a 0.
Alumni, adelantado en su cancha -y ante un marco de público emotivo- y con un planteo táctico de 3-5-2, jugaba, floreaba y se daba el lujo de dominar ante un rival siempre complicado.
Maximiliano Delgado - la figura de la noche-, estuvo cómodo y moviéndose su andarivel llevó el peligro. Por esa misma vía llegaría el tercero a los 18 minutos: fruto de un tiro libre de Atlético Ticino en tres cuartos de cancha, Jonathan Scalzo salió desde el fondo con un pelotazo largo que lo encontró a Salort como receptor. Ignacio generó con su ataque la confusión en los defensores visitantes e incluso al propio arquero ticinense, Diego Fantino -que quedó a mitad de camino-. Allí se encontró Maximiliano Delgado para marcar el tercero ante un arco vacío.
Le costó a Ticino acomodarse, y recién a los 43 minutos de la primera etapa tuvo su primera ocasión de peligro en los pies de Ayrton Páez, quien inició una jugada asociada con Fassi, pero su cabezazo se fue afuera.
El segundo tiempo se jugó con un libreto similar, Alumni arreciando y con confianza el arco de Fantino -y apostando al contragolpe con el resultado a su favor-. Así alcanzó el 4 a 0 por medio de Salort, nuevamente.
Delgado, por la izquierda, superó a Matías Bettiol y desde el fondo, con un centro horizontal, asistió nuevamente al 9.
Si bien Atlético Ticino salió a quemar sus naves con Páez como bandera, se le fueron cerrando los caminos.
Con el resultado puesto, y una sonrisa en el rostro Fortinero, solo queda esperar la final de vuelta, donde Ticino, en su casa, tendrá que corregir para encender su ilusión tanto como la de Alumni.
La figura
Maxi Delgado
Implacable. Desde la izquierda fue el más claro de una noche inolvidable de Alumni. Generó un tanto y marcó en su jerarquía dos asistencias.
El árbitro
Joel Yudica
Bien. En medio de un partido friccionado, el árbitro supo controlar el clima y no influyó en el resultado final.
