Handball / CIEF campeón
Voces de una consagración histórica
Lo que dejó una noche inolvidable. Luego de la final ganada por el equipo, villamarienses, dirigentes, jugadores, entrenadores y exentrenadores dejan su opinión de un logro inmensoEl sueño se alcanzó y se hizo realidad. Y luego de la fiesta interminable del domingo por la noche, quedan las voces recogidas luego de la final histórica, la noche que CIEF gritó campeón en la final del Torneo Clausura, con un equipo de históricos y con muchos jóvenes.
A continuación todas las voces de un día inolvidable, repleto de alegría, cuando estos jugadores escribieron una de las páginas más importante del handball villamariense.
Joaquín Guillen: “Es una alegría enorme. Luego de un montón de finales perdidas, al fin se nos dio en casa, no tengo palabras para describir tanta emoción. El partido fue muy chivo. En el primer tiempo terminamos un gol abajo. Lo pudimos dar vuelta y yo creo que por la experiencia de nuestros jugadores más grandes del equipo supimos controlar el ritmo del partido y lo pudimos llevar adelante en los últimos minutos. Eso nos dio la victoria. Juego en este 2022, el año de nuestro 20 aniversario salimos campeones, es de no creer. Hace 20 años que juego en el club y ahora se nos da el título en la máxima categoría”.
Rodrigo Álvarez: “Es impresionante esto. Cuando ganamos la semifinal dijimos que estábamos convencidos del grupo. Estábamos decididos y teníamos otra cabeza; no hacía falta que estuviera uno u otro, éramos 16 que íbamos al frente y ahí estaba el equipo. Los más chicos se pudieron acoplar al equipo y jugaron como si tuvieran seis finales y en realidad es su primera final. El club cumple 20 años y es como que estuvimos esperando todo ese tiempo para lograr esto. Lo importante es que se consiguió y hay un grupo enorme, que al fin y al cabo ahí están las razones de esto. Lo bueno es festejarlo todos con la familia, los amigos, los dirigentes, porque lo merecíamos todos, no solo los 16 del plantel”.
Tomás Oliveres: “Sabíamos que iba a ser un partido duro. Era una final y eso nos lleva a que sea peleado hasta el último. Por suerte pudimos sacarlo adelante bien y lograr lo que tanto soñamos. En el segundo tiempo, me tocó mirarlo desde afuera y se sufre 10 veces más que desde adentro, porque uno adentro manejás la ansiedad porque estás metido en el partido, pero desde afuera no se puede hacer nada. Este título es algo hermoso, algo soñado, lo esperamos hace mucho tiempo y que sea en el aniversario 20 del club es un condimento extra que lo hace increíble. Hace 5 años que juego en primera y me tocó estar en la final que perdimos en el 2018, y esta es la revancha”.
Mauro Stevenot (entrenador): “En el 2003, con Lalo Villegas como director de Deportes, con un equipo de trabajo armamos una Liga Intercolegial de handball, estaban también mi hermano Diego (Stevenot), y otros profes. Entre todos dijimos que íbamos a hacer el esfuerzo para que el handball prendiera en Villa María. No sabíamos que nos iba a costar 20 años conseguir lo que logramos hoy (por el domingo), pero 20 años después, logramos disfrutarlo acá en casa. Con respecto al partido, no sé si iban 12 o 15 minutos cuando nos sacan la roja a Rodrigo Álvarez, nos sacaron el as de espadas para defender. No es poca cosa que a un equipo le saquen al mejor defensor, uno de los mejores de la provincia. Nos costó todo el primer tiempo reacomodarnos. Sabíamos que había que meterle intensidad porque se lo íbamos a ganar corriendo. Cuando nos pudimos equiparar en el tanteador, nos convencimos que lo podíamos seguir jugando de ese lado. Era jugar intenso en defensa, correrle, hacerle daño de esa manera, y salió. Se nos negó este título cuando Diego, mi hermano, era el técnico, luego con Fabián Larose, también una a mí. Veníamos un tropiezo tras otro y eso nos dolía en el alma, pero hace 20 años no soñábamos con esta fiesta tan linda; pero si me dicen que para cumplir los 20 años del club, para cerrarlo así, en casa, en el nuevo Salón de los Deportes, con mi esposa, mi hija, mis hermanos, de nuevo regalamos todo lo que regalamos, pero esto no tiene precio”.
Juan Manuel Anselmo: “Es una alegría inmensa. Espero que sea repetible. Es la primera vez que se nos da en Liga de Honor este título. Entre Nacional de Clubes y las de la Federación Cordobesa, perdimos creo que nueve finales. Este año cuando arrancamos sabía que teníamos un grupo humano que era excelente. Había cinco o seis jugadores que ya teníamos una experiencia basta, había jugadores que ya habían hecho la espalda en primera y un grupo de pibes que tienen un futuro y unas condiciones enormes. Los más grandes nos propusimos terminar el Apertura y el Clausura entre los primeros cuatro. En el Apertura terminamos cuartos, jugando las semifinales con cuatro jugadores menos, por lesiones. En el Clausura llegamos muy bien a cuartos de final, ganamos semifinales a Universitario y en la final había un convencimiento del grupo muy grande. Estoy contento porque jugamos los 16, se rotó, los que entraron aportaron su granito de arena. El esfuerzo premia, en mi caso son 17 años ininterrumpidos estando en el club, de los 20 años de historia del club. Tengo una felicidad que muy pocas veces en mi vida pude vivir”.
Ignacio Garrido: “Son millones de cosas que me pasan en este momento. Hace años que la venimos buscando y en la sexta final se dio. Ahora te das cuenta de que valió el esfuerzo, el sacrificio. Salimos todos los días a las 12 de la noche, luego de entrenar y al otro día, nos levantamos a laburar, porque todos trabajamos. Es un reconocimiento enorme y una satisfacción inexplicable. Esto es amor al deporte, porque tenemos mucho de amateur, es mucho del bolsillo del jugador. Gracias a Dios tenemos un club ordenado y una comisión que nos aguanta. Esto vale la pena y lo haría mil veces más. Se dio que la final se tuvo que jugar acá y lo aprovechamos, ante toda esta gente. Esto es una familia enorme, el CIEF es muy grande. Hoy estamos felices”.
Julio Aliciardi (presidente): “Estoy muy feliz por los chicos, son muchos años de finales perdidas, inmerecidamente. Merecimos el título mucho antes. Y ahora, en un partido cambiante, CIEF sacó a relucir su garra y lo dio vuelta. Es un merecido campeón. Este plantel se lo merece. En el primer tiempo el nerviosismo jugó su partido, erramos cuatro mano a mano y erramos un penal, esa fue la diferencia de los cuatro goles que sacaron en un momento. Terminamos un gol abajo, luego en el segundo se ajustó y se fue más efectivo. El CIEF está contento, porque es el premio a tanto laburo hecho con el grupo de la Comisión Directiva durante muchos años”.
Diego Stevenot (exentrenador): “Sigo conectado a la institución desde lo afectivo. Lo viví en la tribuna con las pulsaciones a 400. Son muchos años de mucho laburo, de seriedad, de compromiso, de respeto por los colores, porque nuestros colores siempre fueron los mismos, y no van a cambiar. Hay algunos que cambian sus colores y nosotros, no; por eso los chicos se merecen este título. No hay que olvidarse de muchos chicos que estuvieron en este proceso y que hoy son parte principal de esto, como Enzo Fiuri, Nacho Nincevic, Luciano Vassia, como tantos otros que pasaron. Este año nunca vine a verlos, llegué tarde y cuando entré estaban perdiendo por cuatro. Me quise ir. Pero me dije, no me puedo perder el día que van a salir campeones. Lo siento una parte mía, porque muchos de estos chicos los tuve desde el minihandball, 20 y pico de años con ellos. Ver que ahora se logra, me genera una felicidad extrema”.
