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La Uni gritó de costa a Acosta

Con un gol de Gonzalo Acosta, Universitario venció por la mínima a Argentino en el Campus y se aseguró el boleto a semifinales, donde enfrentará a Alumni o a Los Zorros
lunes, 28 de noviembre de 2022 · 11:44

En un partido donde faltaron las emociones y se jugó bajo un calor abrasador, Universitario doblegó a Argentino por 1 a 0 en el Campus y se aseguró un lugar en las semis del torneo.

El solitario gol de Gonzalo Acosta, cuando promediaba el complemento, fue suficiente para que los locales se quedaran con el triunfo. Antes de comenzar a hablar de fútbol es oportuno señalar que jugar en el horario dispuesto (17 horas), con una temperatura infernal, fue un verdadero castigo para los presentes, protagonistas incluidos.

Como era natural, se vio poco fútbol y la revancha entre ambos equipos lejos estuvo de asemejarse a la que brindaron en Barrio Nicolás Avellaneda.

Fue un partido intenso, donde cada centímetro de campo se disputó a pleno.

 

Con fricción

En la primera etapa hubo demasiadas interrupciones, resultado de un juego muy friccionado. No había claridad a la hora de jugar y el ritmo impuesto rápidamente pasó factura a los protagonistas. Argentino intentaba jugar más que su rival, pero no encontraba lucidez para meter la última pelota. Isaías Candiotto era la carta necesaria para abrir el juego por el sector izquierdo, pero a sus compañeros no les resultaba sencillo ubicarlo. Después, para la visita, todo se reducía a lo que pudiera surgir de la inventiva de Claudio Díaz, muy controlado por sus marcadores. El local mostraba su faceta más luchadora, presionaba hasta donde el físico lo permitía y poco más.

Progresar en el campo con  peligrosidad era una cuenta pendiente para los dirigidos por Joselito Bernadó. Demasiado aislados sus hombres de punta, no aparecían los habituales generadores de juego (Gaspar Hauer, Nicolás Ceballo) para permitir hilvanar alguna jugada potable en ofensiva.

La zona media por momentos se tornaba incandescente (en la tórrida tarde del Campus) en duelos de gran tensión.

Ariel Galíndez y su corazón en cada cruce le ponía intensidad a esos cruces y donde Rodrigo Aguirre intentaba no aflojar para evitar ceder.   Los arqueros no tuvieron demasiado trabajo en ese primer tiempo. Solo Simón Mellano debió esforzarse ante Benjamín Martínez, tras pared con Genaro, para controlar el remate del primero sobre los 27 m.

También puede destacarse un cabezazo de Claudio Díaz, tras centro de Berazategui, que salió por encima del travesaño.

Por el lado del local, cuesta encontrar jugadas de peligro en ese arranque del partido. No puede obviarse un esbozo de ataque que culminó con un remate de Maxi Tóffolo que pegó en la mano de Germán Danna. El juez Ledesma, acertadamente, dejó seguir. Pero el coro de reclamos del local no dejó de hacerse presente. Al respecto, es bueno señalar que no tan solo tras esa jugada la protesta de los protagonistas se hizo sentir. También a lo largo del juego fueron innumerables los reclamos, tanto de los jugadores como de los bancos de ambos equipos, ante cada fallo arbitral. Demás está decir que la terna arbitral no tuvo una buena tarde.

 

Con más emoción

El complemento tuvo un arranque que entusiasmó. A los 3, Maxi Tóffolo desperdició una buena chance en solitario, disparando por arriba desde buena posición. También el visitante se sacudió la modorra y un zurdazo de Valentín Genaro obligó a una atajada sensacional de Simón Mellano, a los 8 m.

Según lo señalado, en un partido donde todo se cuestionaba no resultó extraño que llegara la primera polémica. Cabezazo de Federico Falco en el área rival y la pelota es rechazada cerca del poste por Lucas Conchillo. En forma desmesurada, los hombres del local protestaron una supuesta mano del defensor de Argentino que el juez ignoró, dejando seguir las acciones.

Pocos minutos después llegaría el único gol del partido. Pique al vacío de Gonzalo Acosta para quedar solo frente a Leonel Luciani y definición que el uno visitante alcanzó a salvar con una de sus acrobáticas resoluciones. Pero el balón quedó para el delantero, que en la segunda oportunidad fue implacable. 1 a 0 para el local y todas las protestas ahora de la gente del Lobo sobre el primer asistente que habilitó la jugada.

Fue un golpe duro para la visita. En un choque tan cerrado y con la clasificación en juego, todo parecía desmoronarse.

Pero el Lobo tuvo reacción, anímica y futbolística. Le quitó la pelota a su rival y lo atacó en forma desenfrenada. El partido alcanzó su pico más emotivo, porque la U se las arreglaba sin jugar bien para molestar de contra. Para aumentar el peligro, el entrenador local mandó a la cancha a Tomás Pratti y Lucas Barengo. Argentino hacía el juego del equilibrista sobre una soga cada vez más fina.  Hubo chances para el empate, como por ejemplo, un cabezazo a quemarropa de Mauro Fuente que Simón Mellano alcanzó a tapar en forma increíble. El mismo delantero del Lobo tendría otra gran oportunidad sobre los 41, pero esta vez, el cruce salvador de Máximo Machado evitó la conquista del visitante.  La cancha parecía inclinarse hacia el arco de Simón Mellano, pero el Lobo no estuvo fino en la puntada final.

Para aumentar su angustia, el local sufrió la expulsión de Federico Cipolat cerca del final.

El cierre fue impactante. En tiempo de descuento, Leonel Luciani casi se convierte en héroe tras un centro que no pudo conectar a centímetros del arco local y después, en el mismo final del juego, Pratti tuvo el segundo, pero el palo se lo terminó negando.

A Universitario no le sobró nada y gracias al oportunismo goleador de Gonzalo Acosta terminó dejando en el camino a un duro rival como Argentino, que peleó hasta el final.

 

La figura: Gonzalo Acosta

?Sacó un conejo de la galera, marcando el único gol en un partido parejo. Simón Mellano apareció con atajadas claves. En Argentino, el corazón de Galíndez no alcanzó para torcer la historia.

 

El árbitro: Nelson Ledesma

?Solo intentó sacar adelante el encuentro. Poco compromiso con el juego y, para completar, los asistentes no tuvieron una buena tarde.