Clausura / 4tos. de final / Vuelta

Con distintas sensaciones

Argentino y Universitario empataron 1 a 1 en un cotejo donde Simón Mellano fue una figura excluyente para dejar mejor parados a la “U” de cara a la revancha
lunes, 21 de noviembre de 2022 · 12:00

Argentino y Universitario igualaron 1 a 1 en el choque de ida por cuartos de final  de la Liga Villamariense de Fútbol. 

El partido disputado, en cancha del Lobo bajo una llovizna que dejó el piso en malas condiciones, pareció dejar más conforme a la visita que terminó jugando con un hombre menos por expulsión de Manuel Lameiro.

El inicio del partido mostró a los dos equipos jugando con cierta cautela y tratando de adaptarse al embarrado terreno. Parecía no haber lugar para las sorpresas y fue así que la pelota detenida marcó el camino en ese inicio de las acciones.

El primero en contar con una chance por esa vía fue el local, a través de un tiro libre ejecutado por Pedro Berazategui que obligó al arquero estudioso a despejar el balón con los puños.

Respondió la visita con Federico Falco ejecutando un tiro libre desde buena posición que salió por encima del travesaño.

A los dos les costaba acomodarse al juego, pero Argentino mostraba mayor frescura en cuanto a su oferta futbolística. Con dos puntas bien definidas (Diego Carrera y Mauro Fuente) las alternativas de generación de juego para el local descansaban en el tándem Claudio Díaz - Benjamín Martínez. Pero lo imaginado por el entrenador local dependía en gran medida de la ocupación acertada de los costados del ataque. Isaías Candiotto no tuvo su mejor tarde y solo los intentos de Berazategui ofrecieron vitalidad al ataque local. También los mecanismos defensivos dispuestos la visita cortaron los caminos hacia el arco defendido por Mellano.

El piso del campo resbaladizo, la pelota rápida e indescifrable en sus movimientos exigieron a los arqueros una atención especial. Universitario apostaba al orden y no se preocupaba demasiado por pisar campo rival. Demasiado disperso Gaspar Hauer, resultaba complicado juntar las partes de un equipo como el visitante que se paraba bien atrás, corría y peleaba en el medio y dejaba demasiado aislados a sus hombres de punta.

Joselito Bernadó no se mostraba conforme, su equipo dependía en demasía de la respuesta individual a la hora de buscar el desequilibrio. Y tampoco aparecían esas variantes para inquietar al local que sin mayor volumen de juego se las ingeniaba para controlar el desarrollo.

Carrera, siempre inquieto, y dispuesto para aportar su ingenio y velocidad, no encontraba espacios para moverse con confianza y  Fuente se ofrecía como referencia, pero demasiado aislado arriba. Más Argentino no dejaba de insistir. Le costaba, pero lentamente las apariciones de Berazategui y Martínez y la pegada del Lana Díaz, aportaron la cuota de peligro que buscaba.

Fue cuando comenzó a aparecer la figura de Simón Mellano aportando seguridad.

Argentino tuvo una oportunidad clarísima sobre los 32. En realidad fue una doble chance que, tras el disparo final de Martínez, la pelota terminó en el tiro de esquina tras rozar providencialmente en un defensor visitante.

Universitario debió apelar a la proyección de Lameiro para intentar sorprender, ante la ausencia de mejores opciones. Sobre los 35 una aventura individual del lateral estudioso terminó en un remate del propio Lameiro que salió  rozando el travesaño tras pegar en un defensor local. Acosta se encargó del tiro de esquina y tras las dudas de los defensas y el “uno”del Lobo,  la pelota le quedó a disposición de Federico Falco ingresando por atrás para definir y marcar el 1-0.

Universitario llegaba al gol de manera inesperada en una de sus escasas llegadas. Resultaba un duro golpe para el local que había hecho un poco mejor las cosas, pero sin lograr ratificarlo. El complemento significó un verdadero desafío para los dirigidos por Romero. Tenía ante sí a un equipo que hace del orden una virtud y para complicar el panorama le estaba ganando.

El local intentó jugar, controlar la pelota y darle un destino seguro. Pero los nervios y el reloj también empezaron a jugar. También la “U” ofreció lo suyo: presión en el medio y concentración en la última línea. Y, cuando la receta fallaba, la seguridad de Mellano como última alternativa. El panorama pareció complicarse para la visita cuando sobre los 10’ Manuel Lameiro vio la tarjeta roja de parte del juez Pablo Díaz. El lateral estudioso le entró mal a Martínez y el árbitro del encuentro no dudó en expulsarlo. Bernadó tocó todas las teclas disponibles para reforzar la zona defensiva y su equipo se aferró a la ilusión de mantener la ventaja a toda costa. Argentino con terreno y pelota cercó a su rival, pero le costó demasiado encontrar el último pase.

 Hubo que esperar que se conectaran los talentos de Díaz y Carrera para romper el maleficio. Distracción en el medio de los visitantes y pelota profunda de Claudio Díaz para el pique demoledor de Carrera. Sangre fría para aguantar la pelota y definición con sabiduría del propio Carrera contra un palo ante la salida urgente de Simón Mellano para estampar el ansiado empate para los locales.

Todo parecía servido para que el Lobo se adueñara del resultado. Sobre los 30, el que no pudo definir fue  Martínez. Y tan solo dos minutos después tuvo que aparecer Mellano más gigante que nunca para ahogar un grito que parecía inevitable. Notable doble tapada de Mellano ante Martínez primero y ante Ñáñez después para que la Uni se aferrara a un empate que a esa altura tenía un sabor parecido a la victoria.  Y hubo emociones casi hasta el final. Primero con  un cabezazo de Federico Falco (43’) obligó a la reacción rápida de Luciani  y en tiempo de descuento otra vez Diego Carrera tuvo la chance final ante Simón Mellano. Otra vez ganó el arquero y el empate fue historia tras el pitazo final de Pablo Díaz.

En una semana habrá revancha en el Campus.

La figura: Simón Mellano

Mostró seguridad toda la tarde.Estuvo siempre atento y en el complemento se lució con una doble tapada.

El árbitro: Pablo Díaz                                    

Mostró seguridad toda la tarde.Estuvo siempre atento y en el complemento se lució con una doble tapada.