Clausura / 8avos. de final/ Vuelta

Fue un golpe Santo en Cabral

San Lorenzo de Las Perdices se convirtió en el único equipo que pudo revertir la desventaja. Le ganó 1 a 0 a Rivadavia en un partido de dientes apretados
lunes, 14 de noviembre de 2022 · 13:00

Escribe Alexis Morre

 

En  Arroyo Cabral, Rivadavia recibió a San Lorenzo de Las Perdices con el objetivo de aprovechar la ventaja y lograr un buen resultado que lo deposite en los cuartos de final del torneo, mientras la visita se presentaba a dar batalla y no conformarse con ser un “partener” del conjunto cabralense.

En los primeros momentos del partido, pareció acomodarse mejor el local, a partir de una buena sociedad entre Gozzerino y Zabala en el mediocampo. Precisamente, de ellos dos, y cuando solo transcurría un minuto de juego, el Verde construyó la primera jugada peligrosa del partido, cuando, tras recibir del número ocho, el zurdo volante probó de derecha desde el borde del área y su disparo se fue besando el palo derecho del arco visitante.

El buen manejo de los dos mencionados, más la movilidad de Bustos y el oficio de Bendazzi en el ataque, permitieron que el local se impusiera sobre un San Lorenzo que intentaba ordenarse mejor de mitad de cancha para atrás.

Sobre los veintiuno, el eterno número nueve recibió un balón en el vértice derecho del área grande santa y, tras un enganche, envió un centro – tiro al arco con su pierna izquierda, que se fue muy cerca del parante vertical, mientras Bustos intentaba llegar a la pelota en una ocasión clara.

Para colmo de males para los visitantes, sobre los veinticinco  minutos, Juan Zabala se iría expulsado tras una entrada fuerte de atrás sobre Bustos.

Esta expulsión, sin embargo, provocaría que San Lorenzo se parara mejor en el campo, y a partir de allí, quedando con tres en el fondo, pudiera controlar los embates del local y se viera lo mejor de su juego en Cabral.

La aparición de Bolatti en el mediocampo, asociándose con Caudana -otro de buena tarde-, más el empuje de Bertero y Silva, en ofensiva, hizo que el Santo comenzara a aproximarse con peligro al arco resguardado por Berardo, causando que el número uno se convirtiera en una de las figuras del encuentro.

A los veintinueve, tras un tiro libre enviado en forma de centro, el siete desvió en el primer palo y por el segundo apareció Caudana para cabecear abajo, pero Berardo contuvo sin dar rebote. Solo cuatro minutos más tarde, a los treinta y tres, tras un córner que pasó a todos en el primer palo, nuevamente apareció el “uno”, para tranquilidad de los locales.

En este lapso del partido, sin embargo, Rivadavia contaría con una de las más claras, cuando Zabala se asoció de nuevo con Gozzerino y quedo mano a mano con Tobares e intentó definir buscando el ángulo del segundo palo, pero su disparo de zurda se fue por arriba.

A los cuarenta y tres, Bertero probaría la resistencia de Berardo nuevamente, esta vez con un tiro libre rasante, con idéntico resultado a las ocasiones anteriores, es decir, la pelota en las manos del arquero.

La última sería para el Verde, cuando en una contra con superioridad numérica, Bendazzi abrió para la proyección  de Demarchi, pero cuando este buscó a dos compañeros que ingresaban sin marca en el segundo palo, apareció la figura de Tobares  para enviar la pelota al córner.

La segunda etapa comenzó bajo la misma tónica: un Rivadavia decidido a ponerse en ventaja para ganar en tranquilidad y solo a los quince segundos contó con una oportunidad de gol. Tras una recuperación en la salida visitante, Biani desbordó por izquierda y envió un centro a Zabala, que definió de manera débil.

Posteriormente, a los siete y a los doce minutos, San Lorenzo llegaría al arco rival de la misma manera, pero con diferentes resultados entre una jugada y otra.

Es que el uno, Tobares, envió la pelota larga, esta sobró a la defensa local, pero Alexis Bertero no pudo definir ante la atenta salida de Berardo.

Solo cinco minutos después, Tobares repitió la fórmula, pero esta vez el delantero fue derribado por al zaguero Matías Rojas cuando se aprestaba a definir, y Chiaraviglio sancionó tiro desde el punto penal y expulsó defensor de manera correcta.

De la ejecución se hizo cargo el hombre de la tarde y, haciendo honor a su apellido y lo que representa en el futbol perdiceño, Facundo Bolatti definió suave a la izquierda, ante un Berardo que eligió el palo contrario, para poner el 1 a 0 para San Lorenzo.

Tras la desventaja, los locales, sabiendo que con el empate clasificaban, salieron a buscar el mismo, a partir de las modificaciones llegadas desde el banco y el empuje de sus hombres más experimentados.

Sobre los veinte tendrían una chance clara, cuando Maxi Bustos desbordó por derecha y envió un centro pasado, Bendazzi cabeceó de pique al suelo, pero el “uno” santo pudo despejar y, en el rebote, el ingresado Castro no pudo definir con firmeza y la pelota fue nuevamente a las manos de Tobares.

El último cuarto de juego se vio caracterizado por la necesidad y la impotencia de Rivadavia, que buscaba el empate sin poder crear chances claras, mientras San Lorenzo aguantaba en las manos de Tobares y los pies de Bolatti.

A los veintinueve, el elenco de Las Perdices contó con una contra en la cual Caudana habilitó en el punto penal a Giacri, quien, cuando se aprestaba a definir, fue rápidamente atorado por Berardo.

El local -que se encontraba con nueve hombres por la expulsión de Castro-, mientras tanto, apostaba más que nunca a los desbordes de Bustos y los centros al área, los cuales, en su mayoría, eran contenidos por el uno visitante.

A los cuarenta y tres, tras un tiro de esquina, logró el número siete desmarcarse y cabecear sin oposición, pero su envío se fue por arriba del horizontal.

Y a los cincuenta y dos, en tiempo de descuento y en prácticamente la última jugada, entre el delantero y Berardo, que había ido a buscar al área contraria, también tras un tiro de esquina, lograron desviar el balón hacia el arco, pero nuevamente Tobares contuvo el mismo con tranquilidad.

El final del partido encontró a San Lorenzo de Las Perdices festejando con su público por haber logrado la clasificación, tras dar el golpe de los octavos de final, ganando de visitante, en desventaja y ante uno de los siempre protagonistas de la Liga Villamariense de Fútbol.

El árbitro - Brian Chiaraviglio

Bien. Acertó en la mayoría de los fallos y supo llevar un partido que se tornó demasiado discutido por momentos. Muy bien en la utilización de las tarjetas y en las expulsiones, ajustándose al reglamento. 

La figura - Facundo Bolatti

Además de un gran despliegue, demostró todo el tiempo mucha inteligencia y frescura con la pelota en sus pies. Como corolario de su gran actuación, convirtió el gol que le dio la clasificación a su equipo.