Clausura / 8vos. de final - vuelta

Con la eficacia de lo simple

Universitario fue amo y señor de la trilogía de partidos seguidos que animó con Unión Central. Le ganó 3-0 en el Campus y confirmó su pasaje a 4tos. de final. Ante ausencia de algunas figuras, ayer le respondieron los jóvenes a La Uni
lunes, 14 de noviembre de 2022 · 13:00

 Escribe Ricardo Pasero

 

Lo de Universitario fue simple y tuvo la contundencia de la sencillez. Un trabajo ordenado y por demás efectivo le alcanzó al conjunto estudioso para vencer a Unión Central 3 a 0 y asegurarse un lugar en cuartos de final del torneo de la Liga. Unión, su rival de turno, salió convencido que podía dar pelea y lo demostró en los primeros minutos del juego. El Aurinegro -con sus recursos- salió a buscar el gol con la ayuda del fuerte viento que, durante la etapa inicial, lo favoreció completamente. No manejó demasiadas variantes (Unión), pero encontró en el lateral derecho de su ataque el flanco más débil de su adversario. Con mucha decisión, Francisco Zucotti  (jugando como volante por la derecha) fue y ganó cada vez que se lo propuso. El pibe Máximo Machado, lateral de la U, lució desconcertado y le costó demasiado frenar los avances que Unión lanzaba por su sector, casi siempre liderados por Zucotti.

En el comienzo, el partido le costó un poco al local. No conseguía manejar la pelota y cierto apuro en las decisiones lo exponía ante un rival limitado, pero decidido. La historia hubiera cambiado si Dino Gagliese conseguía dominar el balón tras centro de Zucotti (ganó en la presión por la derecha), cuando se jugaban 4 m. Pero el nueve de Unión no supo resolver y la U respiró con alivio. Los dirigidos por Bernadó, con los minutos, se fueron amigando con la pelota y la historia comenzó a cambiar. Ahí se marcó una salida clara con Lameiro y después varias opciones a la hora de jugar: Nicolás Ceballos, Gaspar Hauer y Federico Cipolat, en tres cuartos de cancha, y los alfiles cruzando diagonales en ataque: Maxi Tóffolo y Gonzalo Acosta. Así, el panorama fue otro, distinto al del comienzo.

El elenco académico se parecía cada vez más a la U de siempre. Un libreto aprendido de memoria y que, con el virtuosismo de los ejecutantes, permite obtener el salto de calidad. Pero Unión todavía daba pelea con sus argumentos. Presión en el medio y pelota para que Zucotti abriera un surco por el lateral derecho.

Sobre los 20 se concretó la mejor jugada ofensiva del partido, pero para desgracia de los visitantes fue anulada por un supuesto fuera de juego. Otra vez Unión había apostado a la fórmula Zucotti-centro-Gagliese y, otra vez, el nueve había resuelto mal, impactando en la humanidad del arquero Mellano. Pero la jugada no valía.  Mientras tanto, la U comenzaba a jugar cada vez más cerca del área de Unión.

Había avisado con un cabezazo de Daniel Berterame que salió desviado. Precisamente, el defensor local debió abandonar el campo de juego por lesión, sobre los 21 de juego, siendo reemplazado por el juvenil Tomás Perón.

Los de la casa de altos estudios jugaban mejor y Unión no era el mismo, el partido ahora se jugaba como quería el anfitrión. Y su mejor momento coincidiría con la apertura del marcador. Gran jugada por izquierda de Gonzalo Acosta y centro para Tóffolo, que definió en forma imperfecta. Pero la aparición de Tomás Perón casi debajo del arco y su pase a la red le permitieron adelantar a la U 1 a 0.

Unión nunca superó el impacto del gol, comenzó a ver fantasmas en todas partes -en especial en pequeños fallos arbitrales- y pareció entregarse a su suerte. Todavía quedaba mucho tiempo para intentar algo más, incluso el local sufriría la expulsión del autor del gol, Tomás Perón, tras una falta en perjuicio de Zucotti. Pero los jugadores de Unión se habían ido del partido real. Era el momento para rebelarse contra la adversidad y la injusticia si se entendía de esa manera a la actuación de la terna arbitral. Sobró actitud, pero faltó aptitud. Para ganar no alcanza con las ganas, siempre es necesario saber cómo y contar con los elementos para conseguirlo. El local apuró el cierre de la historia pensando que jugaba con uno menos y en el amanecer del segundo tiempo logró marcar su segundo gol. Nació en una jugada por la derecha del ataque que terminó definiendo, en forma espectacular, Nicolás Ceballo, tomando la pelota de aire y colgándola de un ángulo.  Para Unión, el gol fue lapidario para sus aspiraciones. Pareció explotar su corazón, pero siguió gracias al temperamento de los más grandes y el orgullo de los más chicos. El local aprovechó para mover piezas, darle rodaje a los juveniles y oxigenar un equipo que jugaba con diez desde los 38 m. del primer tiempo.

De contra, la U contó con innumerables chances para aumentar y tuvo que esperar hasta los 35 para sentenciar el resultado definitivo.

Gran jugada de contra liderada y culminada por Maxi Tóffolo. 3 a 0 y fin de la serie. Hubo tiempo para que el pibe Nocetti, del local, reventara el travesaño.

Unión sufrió los últimos minutos, impotente para torcer su destino de derrota, pero mostrándose digno para superar el momento de despedirse de la temporada.

La U cumplió con su tarea y avanzó a cuartos, pensando en lo que viene, con una sonrisa de tranquilidad y optimismo.

El árbitro - Jonathan Rodríguez

Cumplió. Con algunos errores menores sacó el partido adelante. Estuvo certero en el manejo de las tarjetas. Siempre atento para evitar que el encuentro escapara de su control.

La figura - Gaspar Hauer

Un relojito en el mediocampo.  Se complementó muy bien con Aguirre y se ofreció como opción para todos sus compañeros a la hora de intentar jugar; además, tuvo resto para apuntalar los ataques de su equipo. Promisoria tarea del juvenil.