Festival Vive y Siente / Leo Ponzio y Mauro Rosales brindaron una charla amena
Desbordó una pasión millonaria
Los exfutbolistas recordaron su paso por la selección y River Plate, además de su paso internacional. La disertación fue seguida por más de dos mil personas que terminaron superando el operativo dispuestoEnmarcado en el Festival Vive y Siente, durante la tarde de ayer las figuras de la Selección Nacional y de River Plate, Leonardo Ponzio y el valor local, Mauro Rosales, llevaron adelante una charla donde abordaron diversas cuestiones relacionadas a la vida y los sentires de un futbolista profesional.
Ponzio y Rosales se conocen por haber compartido experiencias, ya que sus caminos se atravesaron por muchos puntos en común en su carrera: Newell’s Old Boys de Rosario y el propio elenco de Núñez son algunas de ellos. Todo esto sin olvidar la Selección Sub-20 que en 2001 se coronó campeona. Allí también hubo otros nombres fuertes para nuestro fútbol, tales como Maximiliano Rodríguez, Javier Saviola Leonardo Romagnoli, Andrés D’Alessandro o Alejandro Domínguez, a modo de ejemplo.
Teniendo en cuenta que el excapitán de River viene de colmar el Estadio Monumental en su bienvenida, toda la organización apostada fue insuficiente ante la pasión de los presentes, quienes fueron desbordando la seguridad hasta superarla por completo. Allí, pequeños corrieron y saltaron hasta el escenario para abrazar a su ídolo y pedirles una firma en su camiseta. Que todo se desborde es algo que podía suceder, y sucedió.
Amen de todo eso, el sol radiante acompañó para que los exfutbolistas pudieran brindar sus palabras y sus consejos a los presentes.
Más de dos mil personas, la mayoría identificada que con esa “banda roja que les cruza el alma”, aplaudieron los diferentes conceptos vertidos.

“Fútbol es pasión”
Ponzio, como punto más alto, destacó la importancia tanto de los clubes como la de las instituciones escolares, ambas vitales “para crear pertenencia”, y también apuntaló la célebre frase universalmente conocida: “Una hora más de un niño en un club es una hora menos en la calle”.
En ese tándem, Mauro y Leo fueron desgranando recuerdos mientras la gente los ovacionaba.
“En el mundo de fútbol es difícil hacerse amigos porque uno va a de equipo en equipo y con Mauro (Rosales) nos iniciamos juntos en el 96/97, ahí empezó nuestra amistad y siempre es bueno ponerse a recordar los tiempos vividos. Él (Mauro) es uno de mis amigos en el mundo del fútbol”, inició Ponzio, quien completó: “Yo siento que en la vida siempre hay sueños por cumplir, pero en el fútbol dentro de nuestra sociedad es el sueño de mucho -y hoy en día también de las mujeres-. El fútbol es parte de nuestra vida, ya que decir fútbol es juntar pasiones, amistades y demás”.
Respecto a la vida del deportista, explicó: “Uno va teniendo etapas con comienzos que no son fáciles. El sueño del deportista no es fácil porque siempre tenés dificultades que es la vida”, sumó.
En ese tono, Rosales agregó también que “las cosas no son tan fáciles como se creen”, pero hilvanó una luz de esperanza, definiendo que cuando se comparte vestuario (o pensión), “somos muchos detrás de un sueño y nos apoyamos. Así lo hicimos nosotros, estando juntos”.
Siempre destacando la figura de su padre, Ponzio complementó: “Para mí, la familia -tanto los de sangre o los que no- son el motor más importante. Son el gran sostén”.
Referido a su partido despedida, recordó: “Cuando me despedía entré con el chip de disfrutarlo, pero yo solo disfruto si el que está al lado mío, está disfrutando también. Cuando salí a la cancha y vi la sonrisa de mis compañeros y a la gente también, lo pasé bien”.
“Uno con el paso de los años va entendiendo las cosas y ese fue un momento único. No puedo decir que fue un momento soñado, porque yo no sabía que me iban a hacer un partido despedida, pero estoy agradecido y siento que tengo más responsabilidad que antes, porque soy parte de River y las personas, tanto las de River como las que no, van a estar viendo lo que hagas”.
Así, en una conversación que duró aproximadamente una hora, los hinchas y simpatizantes millonarios se dieron el gusto de ver a Leo, aquel al que tanto le agradecieron mirando la TV.
“Le toqué el auto a Leo Ponzio”, dijo en un momento un adolescente que no debe superar los 14 años, y esa es la emoción que nos emociona.
En el aire quedaron varias temáticas latentes, incluso muchas que algunos hinchas mismos gritaban, como por ejemplo aquella mítica final en Madrid contra Boca, la figura inmortal de Diego Armando Maradona o de qué manera ven ellos (futbolistas profesionales y de selección) preparado a nuestro plante de cara a Qatar 2022, pero no le fueron consultadas en medio de una chance inmejorable que difícilmente se repita.
Tal como fueron recibidos, las estrellas lucharon para volver a subirse al auto que los trajo. Es que grandes, chicos y no tan chicos, no querían dejarlos escapar.
