Clausura / 12ma. fecha / Zona Sur
Ganó la decepción
Atlético Ticino le ganaba 1 a 0 a Ricardo Gutiérrez, pero el partido se suspendió a los 13 minutos del segundo tiempo debido a que un jugador fue alcanzado por la pirotecnia lanzadaPor medio de un gol marcado por José Suruno Fernández, a los 10 minutos de la segunda etapa, Atlético Ticino le iba ganando 1 a 0 a Ricardo Gutiérrez en una nueva edición del clásico del Sur, pero a los 3 minutos después del grito de gol albirrojo la historia se torció y para mal.
Bombas de estruendo -o tres tiros- lanzadas desde la parcialidad visitante, pocos efectivos policiales (cuatro en un principio) y un sector de la cancha que no estaba habilitado ocupado por hinchas provenientes de Ticino fueron el caldo de cultivo que, con el paso de los minutos, terminó definiendo una suspensión que le dejó puntos suspensivos al suceso.
Fiesta empañada
Desde la primera etapa, los integrantes de la Comisión de Ricardo Gutiérrez manifestaron que al menos 15 integrantes de la parcialidad visitante estaban ocupando un lugar que no debían -debido a un alambrado dañado detrás el arco que está a la izquierda del banco de suplentes-. El problema se acentuaba debido a que solo había durante la primera etapa cuatro efectivos policiales para un clásico que es convocante y que levanta temperatura. El evento de doma que se desarrollaba ayer en Arroyo Cabral habría sido uno de los causantes de la merma de agentes.
Ya para la segunda etapa, con algún efectivo más, las cosas terminaron de arruinarse. Una bomba de estruendo -de tantas que habían explotado antes- cayó en cercanías de donde estaban calentando los suplentes del RG y, acto seguido, Kevin Peralta se desplomó en el suelo aturdido. Al ser revisado por el paramédico de turno -quien también habría constatado que el profesor que estaba a cargo del calentamiento también estaba afectado-, el trabajador de la salud solicitó una camilla. Por esa vía, Peralta fue retirado del estadio y trasladado a un centro hospitalario villamariense.
Ante esto, el árbitro del partido, Jonathan Rodríguez Leiría se reunió con la titular del operativo, quien le aseguró que las garantías estaban brindadas, pero al quedar el elenco local con un jugador menos en disponibilidad, Leiría decidió suspender el partido.
La cultura del aguante -con al menos un responsable-, las limitaciones en cuanto a seguridad -a pesar de que los agentes hicieron todo lo posible para mantener la misma- y las inquietudes del local terminaron afectando directamente al juego. Ahora, en las próximas 72 horas tiene que definirse cuándo (y dónde) se completarán los 33 minutos que restan por disputarse. Lo cierto es que lo que tenía que ser una fiesta terminó siendo todo lo contrario.
El tema deja tela para cortar, pero los hechos -más allá de la interpretación- fueron los definidos.
Hablemos de fútbol
Respecto al desarrollo del juego, desde un primer momento Atlético Ticino fue más. Ayrton Páez, Agustín Ostera, Gonzalo Bertola y Lautaro Monje fueron algunos de los estandartes del visitante que movieron el termómetro en el inicio del cotejo.
De igual modo, el que comenzó arremetiendo fue el local, quien por medio de una asistencia de Valentín Cativelli a Ramiro Giraudo, exigió la tarea de Facundo Rodríguez.
Más tarde (a los 4’) respondería el elenco de Pablo Suárez con una corrida de Bertola que asistió a Lautaro Monje, pero el defensor se perdió una chance inmejorable de marcar.
El local también tuvo lo suyo -aunque solo por momentos-, primero con un disparo de Bianchetta y más tarde por medio de un sablazo de Tobías Ripa desde tres cuartos de cancha.
A esto hay que sumarle una prueba de media distancia de Ayrton Páez que debuto con seguridad Michael Becco (32) y un tiro libre de Bianchetta que no pudo ser bien empalmado por Giraudo.
Ya para la segunda etapa, los mismos guerreros salieron en búsqueda de un clásico que les venía siendo esquivo (desde el retorno del RG a la Liga Villamariense no hubo vencedores -ni vencidos).
La apertura del marcador llegaría luego de otro gol imposible marrado por Monje. Por medio de un centro de Páez, José Suruno Fernández (que había entrado hacía dos minutos) metió un frentazo que dejó sin chances a Becco.
Con el RG tratando de reconvertirse ante media hora de juego que restaba por disputarse, abruptamente se bajó la persiana y perdimos todos.
El árbitro - Jonathan Rodríguez Leiría
De correcta labor. Tal vez le costó mostrar las tarjetas, pero pudo mantener la temperatura de un partido caliente.
La figura - Ayrton Páez
Fue un dolor de cabeza para la última línea local. En el RG se destacó la entrega de Leo Bianchetta, tanto en ataque como colaborando en defensa.
