Provincial / Zona 7- 2da. fecha

Las sonrisas son ajenas

Los Zorros sufrió otro revés, esta vez en su presentación como local. El Celeste cayó 2 a 1 ante ADEA El Arañado, que lidera el grupo con dos triunfos consecutivos
lunes, 31 de enero de 2022 · 09:00

El domingo histórico -debut oficial como local en un Provincial- para Los Zorros terminó con cabezas bajas y resignado frente al nuevo revés en el campeonato, que lo dejó en el fondo de la Zona 7.

El verdugo fue ADEA El Arañado, que se llevó una justificada victoria (2 a 1) que lo dejó en soledad en lo más alto del grupo (Colazo venció a Almafuerte en el otro partido).

El juego prolijo y efectivo en las pocas chances de gol netas que se visualizó en el Polideportivo Municipal le posibilitó a la visita quedarse con los tres puntos frente un Celeste que, más allá del mayor oficio de sus jugadores, mostró falencias colectivas dentro de una renovación de piezas que están amoldándose en un torneo que no da tregua y cualquier desatención lo pagás caro.

El equipo de Agosto mostró enjundia y buscó ser intenso, apuntalado por la experiencia y carácter de Diego Villagra, para sobreponerse a la mayor aptitud táctica del rival y también cuando quedó en desventaja en el marcador, pero sufrió en las transiciones defensivas (así vino el gol que definió el juego) y careció de mejores decisiones ofensivas -tuvo pinceladas solitarias de su poderío individual- para usufructuar las fragilidades que también evidenció el adversario en el fondo.

El partido empezó a puro grito en Los Zorros. Al minuto, una doble pared en el área entre Rubiolo y el villamariense Martínez Oliva terminó en el 1-0 del juvenil de Argentino; así, con un golazo se abrió el juego, que tuvo el 1 a 1 enseguida por la respuesta rápida del anfitrión.

Es que, a los tres minutos, Le Roux pivoteó a Monetto, quien remató cruzado que no controló Daniele y en el rebote Gayoso marcó el empate. En la acción, el atacante se golpeó contra el poste a la altura de la nuca, lo que significó minutos de susto e intriga (por suerte, el impacto fue leve y el atacante siguió en cancha).

El trámite, después de los goles, siguió interesante como equilibrado, ambos intentaron con juego limpio y muchos pases internos, pero faltó profundidad por las bandas y desequilibrio en el uno a uno, por lo que el primer tiempo redundó en aproximaciones sin acción para sendos porteros.

El Arañado, de igual modo, tomó el protagonismo en el segundo tiempo porque se adueñó de la pelota y, esta vez, acaparó sus avances por el lado de Pablo Silva (extremo izquierdo), quien fue punzante e inteligente en cada intervención, al punto que a los 5’ casi anotó desde un ángulo cerrado (la pelota dio en el travesaño).

Ante esto, el anfitrión dispuso cambios posicionales que tuvieron rápido efecto porque reapareció Monetto para tener el balón y las aperturas de Gayoso; de todos modos, dentro de una paridad marcada, la visita era más claro cuando avanzó en campo rival y generó dos chances promediando el complemento. A los 24’, le anularon por offside un gol lícito a Zapata y, en la siguiente, una asociación del tridente de ataque finalizó en gol: Rubiolo la bajó y abrió el juego para Silva, quien llegó hasta el fondo y mandó la asistencia para el otro punta, Esteban Oggero, quien anotó el 2-1.

Mostró reacción Los Zorros, ya sin Moreno y Monetto en cancha, pero con la experiencia de Fernández y la habilidad de Saravia, como así también intervenciones de Gayoso y Le Roux, pero sin lastimar donde se definen los partidos (en las áreas) y con un rival que fortaleció su papel defensivo con las variantes, pese a algún susto propio de la inexperiencia de su plantel joven.

El último cuarto del juego, entonces, fue una búsqueda constante ante la necesidad del local pero sin poder romper el muro defensivo (quedó con diez) con que apostó Arañado para cerrar el partido y sellar así un triunfo muy valioso como trabajado.

Fue desazón para el Celeste, que mostró entrega y corazón, pero no pudo eludir un segundo traspié que, en un torneo corto y vibrante, impacta mucho, pero aún con las expectativas de ir por todo en el ida y vuelta que animará ante Colazo para así despegar desde el fondo de la tabla.

 

La figura: Pablo Silva

Apareció en su plenitud en el segundo tiempo y encabezó casi todos los ataques de su equipo, asistiendo en el tanto de la victoria. Rubiolo participó de los dos goles con un interesante juego de espaldas. Pomiro fue el pilar defensivo. En el local, sobresalió Diego Pulga Villagra, en sus dos roles, defensor y volante central.

 

El árbitro: Adrián Carreño

Tuvo errores compartidos con sus asistentes, como un penal no cobrado a Gayoso –ignorado también por el primer línea- y dos goles anulados a la visita por offsides inexistentes que marcó el segundo asistente. Después llevó el juego en un carril normal, mostrando aciertos, diálogo y amonestaciones cuando la situación lo amerito.

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