Apertura / Zona B / 7ma. fecha
El ganador más clásico
Rivadavia venció 3-1 de visitante a Colón y extendió su hegemonía en los últimos clásicos, que tuvo una nueva edición después de casi dos años. Los defensores Lorca y Vincenti, más Bustos, anotaron los tantos de la victoria. Moreno, de penal, empató transitoriamente para el localEscribe Juan Pablo Morre
n el doble desafío que presentó la vuelta del fútbol en el siempre valioso y multitudinario clásico cabralense, Rivadavia ratificó su hegemonía actual, le ganó justificadamente por 3-1 a Colón y nuevamente fue el dueño del festejo final, en el Socio Fundadores.
Dentro de un trámite generalmente equilibrado y discreto, la visita encontró la contundencia en dos acciones de pelota parada para después finiquitar el pleito con una acción en la cual insistió (envío cruzado a Bustos). Así el Verde logró la diferencia en el tanteador, potenciando también las falencias defensivas del local en esas acciones, y que premió una actuación más clara y constante del equipo de Miranda.
A decir verdad, la visita no consiguió la diferencia en el primer tiempo por dos apariciones notables de Kevin Soppeno, en un período que, exceptuando las atajadas del joven arquero rojinegro y alguna que otra inspiración individual, mostró poco y nada de actividad en los arcos.
Reiteración de faltas, sin asumir riesgos en ningún sector y una mayor búsqueda de ataque directo (esencialmente, con pases largos a espaldas de los laterales o pivoteó de los nueves) no logró los dividendos esperados en el primer parcial, simplificando además la labor defensiva, esencialmente de los centrales (en ese aspecto, se destacó Tomás Lorca en la última línea Verde).
Las acciones peligrosas fueron a los 19’ y 33’ y en ambas Soppeno se mostró atento y efectivo para anular las definiciones de Bendazzi y Zabala, respectivamente. Por el lado de Colón, hubo un par de disparos de afuera del área de Moreno (sin peligro para Berardo) y un cabezazo apenas alto de Ledesma.
El nivel debía levantar y aparecer otro juego en el complemento. Así lo entendió en un primer momento Colón, que mostró más decisión para encarar por la banda derecho con mayor búsqueda de Manzanares en el mano a mano con el amonestado Pereyra. Igualmente, la pelota no llegaba al área y entonces todo se diluía, mientras la visita no sostenía la pelota en campo rival y le costaba reposicionarse en la zona media.
De todos modos, cuando mejor parecía Colón lastimó Rivadavia. A los 15’, tiro libre de Díaz, se molestaron dos compañeros del local en su afán de despejar y la pelota le quedó servida a Andrés Vincenti, quien remató de derecha y venció a Soppeno.
El clásico se abría para la visita, pero duró poco la ventaja parcial, en un lapso de errores compartidos porque a los 21’ Zucotti buscó el centro y la pelota fue interceptada por el brazo extendido de Medina: penal que Moreno canjeó por gol y 1 a 1.
Desde allí hasta los 35’, el clásico volvió a la monotonía del primer tiempo, aunque el Verde encontró en Medina-Balbas un oxígeno mayor y se posicionó mayor tiempo en campo rival. Ese adelantamiento se evidenció cuando Tomás Lorca terminó de erigirse lo mejor del juego porque a la solidez defensiva de hasta entonces, le sumó empuje desde atrás, y por eso recibió la infracción que generó el tiro libre que finalizó -con un desvió del propio defensor- en el segundo gol del visitante, a los 35.
Y, para cerrar la historia, el ingresado Francisco Cuello mandó un perfecto pase largo cruzado para la corrida de Bustos, quien con definición exquisita selló la victoria (3-1).
En fin, el clásico, que ahora le sumó mayor preponderancia de nuevas generaciones de apellidos muy marcados en la historia del club, otra vez se pintó de Verde.
El árbitro - Richard Moyano
Buen trabajo,
sin reproches. Controló meritoriamente el clásico en sus momentos más álgidos, ubicación para no quedar alejado de las acciones y acertado uso de la “ley de ventaja”.
La figura - Tomás Lorca
Infalible en todo momento, sin perder ningún mano a mano y atento en los cierres, por arriba y abajo. Muy buena sociedad con
Vincenti, con quien además anotaron los dos primeros goles de Rivadavia. Bendazzi mostró su oficio y abrió espacios para sus compañeros en ataque.
En Colón, Soppeno fue lo más destacado del PT y Moreno el más incisivo cuando entró en acción.
Lo que dejó el clásico - En pocas líneas
Rivadavia derrotó a Colón en los últimos seis clásicos que se jugaron en el Socio Fundadores, además de conseguir ocho triunfos en los últimos 11 partidos (además hubo dos empates y una victoria del Rojinegro).
Más de 21 meses pasaron para que se vuelva a jugar el clásico. Es el tiempo más prolongado sin que el pueblo y la Liga tenga dicho partido, después de las temporadas 2000 y 2001 cuando ambos clubes se fusionaron y formaron Defensores de Arroyo Cabral.
Promediando el ST, ingresó en Rivadavia Alejo Echegaray, nieto del siempre recordado Dante Tupe Echegaray; el juvenil es hijo de Diego, actual “profe” de Colón. Tanto Diego como Alejo se abrazaron después que finalizó el clásico. Además de Echegaray, también vivieron su primer clásico en primera Kevin Soppeno (en Colón) y Bruno Balbas -hijo de Germán- (en Rivadavia). El fútbol y el clásico cabralense nos regala estas vivencias hermosas.
Previo al partido, se realizó un minuto de silencio a la memoria de Hugo Ratín Torelli, utilero-colaborador histórico de Colón y quien falleció en el pasado mes de julio.
¿En la Leonera? A raíz de las importantes y múltiples obras que se están realizando en su cancha, Rivadavia recibiría en la próxima fecha a Atlético Ticino en cancha de Alem, según una posibilidad que barajan los directivos.
que barajan los directivos.
