Liga Profesional / 7ma. fecha
Clásico empate
Newell’s y Rosario?Central protagonizaron un atractivo duelo que terminó igualado 1 a 1Newell’s y Rosario Central empataron 1-1, en un atractivo clásico por la séptima fecha de la Liga Profesional. Damián Martínez adelantó a Central y Nicolás Castro anotó para Newell’s en el estadio Marcelo Bielsa.
Luchado, trabado y disputado con intensidad, el partido expuso las características habituales del clásico rosarino. Además tuvo abundancia de situaciones peligrosas en ambos arcos.
Aguerre tuvo su primera gran tapada a los 6 minutos, ante un remate de Zabala que lo fusiló desde corta distancia. A los 14’ hubo movimiento peligroso en el arco de enfrente: Cristaldo giró y metió el zurdazo que salió muy cerca a los 14 minutos.
Y se extendió esa mezcla de lucha intensa y riesgo ofensivo. Newell’s buscando captar el protagonismo y usando la banda derecha, con las proyecciones y centros de Compagnucci como ruta principal. Scocco, Cristaldo (hasta que salió por una lesión muscular a los 27’) y Comba estaban activos arriba.
Rosario Central, saliendo con rapidez en los contragolpes, cerró el primer tiempo con tres chances más: un derechazo de Damián Martínez lamió el travesaño; un tiro de Ferreyra que le permitió a Aguerre volver a relucir sus reflejos; y un derechazo también del Pupi Ferreyra que se fue cerca.
Los goles que tanto se venían anunciando llegaron en el segundo tiempo. Festejó primero Central, con un cabezazo de Damián Martínez, saltando y anticipándose para meter el cabezazo tras un tiro de esquina de Vecchio, a los 7 minutos.
De un saque lateral de Compagnucci nació la pared entre Comba y Pablo Pérez y el pase para el derechazo frontal y bajo del pibe Nicolás Castro, que tras tocar en Almada se introdujo en el arco.
Continuaron con intensidad, firmeza y convicción. La diferencia fue que la posesión estuvo más equilibrada.
En tiempo de descuento, Sordo vio adelantado a Broun e intentó sorprender con un remate por elevación desde lejos, que salió desviado. Con mejor puntería, hubiese causado un fuerte ruido, como para ser escuchado, pero no fue así y el clásico rosarino finalizó en pardas.
