El tenis despide a un vecino reconocido
Adiós a Coco Ingaramo, un histórico socio del Sport y padre del mejor jugador local
A los 93 años, falleció ayer Jacinto Ingaramo, el padre del mejor tenista que dio la ciudad, Marcelo, y uno de los históricos socios del Sport Social Club.
Coco?Ingaramo fue un conocido vecino de la ciudad y su figura dentro del club fue más importante cuando acompañó a su único hijo varón a desarrollar una carrera que lo llevó a jugar contra los grandes del tenis internacional.
No obstante, previamente comenzaban a ir a la entidad las hermanas de Marcelo, Ana Laura y Nora Lía Ingaramo, lo que prácticamente inició la relación de la familia con el Sport, en la década del 60.
A finales de esa década, Coco?tuvo mayor presencia en la institución y, además de acompañar a Marcelo, colaboró desde sus conocimientos como ingeniero civil para mejorar las instalaciones de la sede de la institución.
Ya de abuelo, Coco fue un fiel integrante de las jornadas de veteranos junto a otros históricos socios de la entidad, jugando al tenis y disfrutando grandes momentos.
Más allá de su reconocimiento en el Sport, Ingaramo es también destacado por lo que hizo como propietario de una constructora que compartió con el ingeniero Beltramone.
Los edificios del Banco de la Nación Argentina, frente a plaza Centenario, y del viejo Baudino (luego Musicalísimo) tuvieron el sello de Coco.
La sociedad también construyó varios edificios que fueron sucursales del Banco Nación, como la que se encuentra en Asunción de Paraguay.
Muchas personas ayer lo recordaron, entre ellos, su querido cuñado, el periodista Richard Kamienski.
“Coco era de otro planeta;?una persona sensacional;?un hombre que acompañó siempre a sus hijos”, recordó el comunicador local.
“Tengo miles de recuerdos sobre él y me quedo con la imagen de una gran persona”, destacó Kamienski.
