Deportes mecánicos / Homenaje
Chau, amigo
Escribe Diego Pellegrini
El lunes fue un día muy triste... sonó el teléfono en mi domicilio particular y ahí estaba en línea Chiche Carlström para comunicarme la lamentable noticia del fallecimiento del gran dirigente Bartolomé Giordano, el expresidente del Cycles Motor Club de La Palestina.
La noticia corrió como reguero de pólvora entre los aficionados al motociclismo y no era para menos; nos había dejado un hombre que en su momento se puso al hombro la organización de uno de los campeonatos más importantes del país en óvalos de tierra, lógicamente junto a un gran equipo de colaboradores.
Por eso Bartolomé no se cansaba de remarcar que La Palestina era el único lugar en el mundo donde un evento deportivo convocaba el triple de la población estable de una localidad (500 habitantes)... Era cuando a cada fecha del motociclismo se convocaba aproximadamente 3.000 personas entre espectadores, corredores y mecánicos, cifras muy difíciles de igualar.
En su momento, analizando sus distintos compromisos con otras instituciones, hizo un paso al costado para darle lugar a aquellas personas jóvenes para continuar con el legado de una institución con más de cincuenta años de vida, pero siempre estaba latente la posibilidad de volver a su gran amor, las carreras de motos.
Algunos meses atrás (café de por medio) me manifestó que cuando pasara la pandemia había que hacer alguna competencia que bien podría ser para los Festejos Patronales de La Palestina, el 7 de octubre, y claro porque tenía aproximadamente cincuenta colaboradores con los cuales podía contar en cualquier momento, por citar algunos, Gustavo Gottero (ordenamiento de la brilla), Ismael Portesio (pista y banderillero), Oscar Dutto (Pista), José Ripa y Rafael Segura (asadores), Aurora Grangeto, Gladys Gay, Laura Almada y Roberto Soracio (entradas), Américo Garetto (desarme de motores), Miguel Zamora y Víctor Monti (revisión técnica), Delia Ripa (cocina), José Balbin (largada), Susana Ripa, Maribel Portesio, Mariela Gallo, Susana Villareal, Gabriela Iglesia, Nancy Ippolito y Paola Portesio (bufé), Emiliano Eandi (locución y relatos) y Sergio Becco (banderillero) entre otros.
Bartolomé fue de esos dirigentes que hoy por hoy es difícil encontrar, de los que le ponía todo en pos del logro de una institución y realmente lo logró. En su momento el mundo del motociclismo en óvalos de tierra no se podía explicar cómo una localidad tan pequeña fuera un punto de referencia en materia de competencias, a tal punto que él había impuesto el eslogan "La Palestina, Capital del Motociclismo", latiguillo que no se cansaba de repetir la prensa cuando publicitaba las programaciones deportivo mecánicas.
En estos momentos tan tristes, solo queda reconocer y agradecer todo lo que hiciste por el motociclismo, siempre estaremos pendiente de tu convocatoria para realizar algún evento, donde sea porque seguramente, allá arriba estarás diagramando algún circuito junto a Alejandro Cativelli (exintendente) y el asesoramiento de Manolo Sánchez. Hasta siempre, amigo.
