Básquet / Federico De Miguel

“Sabíamos que sería un año distinto”

El villamariense, de 24 años, soñaba desde chico con ser profesional. Este año juega por segunda temporada en Deportivo Norte de Armstrong, uno de los animadores permanentes de la Liga Argentina
sábado, 22 de mayo de 2021 · 08:30

Entrevista Gustavo Ferradans

 

Federico De Miguel es uno de los jóvenes villamarienses que han logrado trascender en el deporte y hoy es uno de los protagonistas del básquet nacional. Con 24 años (nació el 12 de febrero de 1997), registra una temporada en el Torneo Federal (con Atlético Bell de Bell Ville), y ahora transita su segundo año en Liga Argentina, con Deportivo Norte de Armstrong.

Este equipo disputó la burbuja disputada días atrás en nuestra ciudad, aunque Federico no pudo estar presente, por estar recuperándose de una lesión (desgarro en el aductor).

El villamariense comenzó a jugar al básquet desde chico, y pasó por Sparta, Unión Central, Asociación Española, antes de llegar a Ameghino, “iba al club que quedaba más cerca de casa, en ese momento”.

Con 10 años llegó a Ameghino; fue protagonista y testigo de los inicios del paulatino crecimiento de la entidad de calle San Juan. A los 18 se fue a Alianza de Jesús María; y pocos meses después llegó la propuesta de Bell de Bell Ville, donde jugó tres ligas provinciales, fue campeón en dos y consiguió el ascenso al Torneo Federal (jugó la edición 2018-2019). Su crecimiento le permitió dar un nuevo salto, y se sumó a Deportivo Norte de Armstrong, para jugar la Liga Argentina.

 

Sus comienzos

“Yo arranqué de chico en Sparta, mi hermano Marcos jugaba ahí. Luego estuve un tiempo en Asociación Española y también Unión Central, por la distancia de donde vivía. A los 10 llegué a Ameghino y me quedé hasta los 18”, comentó Federico, en diálogo con El Diario.

“Me fui en la temporada que logró el ascenso al Torneo Federal. Estuve unos meses en Alianza de Jesús María y llegó la propuesta de Bell de Bell Ville, donde gané dos Ligas Provinciales. Fue en Bell que empecé a sumar más minutos en el equipo de primera, y a tener mayor rodaje. También jugué una temporada en el Torneo Federal. Luego me ofrecieron venirme a Armstrong a jugar la Liga Argentina. Mi primera temporada fue la que quedó cancelada por la pandemia y este es mi segundo torneo en el club”, contó.

Agrega que: “Siempre fui base, hasta que llegué a Bell, con 19 años. Ahí empecé a jugar también de escolta. Ahora juego en las dos posiciones”.

 

El profesionalismo

“De chico no sé si me lo imaginaba, pero apuntaba a ser profesional. Entonces era muy fanático del básquet, cuando empecé a crecer y vi el profesionalismo, empecé a apuntar a eso, desde joven. Ayudó estar en Ameghino que apuntaba a reclutar, a tener jugadores profesionales”, cuenta.

 

La Liga y el Covid-19

Federico aclaró: “No estuve dentro de la burbuja de Villa María, y no pude ver al equipo en vivo, pero miré los partidos por streaming. En Norte, meses atrás, casi todo el plantel estuvo contagiado; por eso perdimos dos semanas de trabajo y tuvimos que empezar todo de nuevo. El Covid en algunos casos te deja secuelas e implica dos semanas de adaptación en el regreso a los entrenamientos. En algunos casos te deja secuelas, algunos compañeros perdieron mucha masa muscular”.

“Yo también lo tuve, pero justo antes de empezar la pretemporada. Por eso arranqué una semana después que el resto. Estuve aislado y los primeros días con muchos síntomas, pero por suerte, no tuve problemas de respiración”, dijo.

 

Federico contó que “ahora estoy enfocado en recuperarme de mi lesión” (foto Internet)

Su actual club

 “Deportivo Norte es un club muy atento con los jugadores, sus dirigentes son muy serios, están muy presentes para que todos estemos cómodos y observando que no nos falte nada. El grupo de dirigentes es como un equipo, no hay uno puntual, como Pablo Giraudo en Ameghino, pero hay un grupo que tiende a hacer las cosas bien”, destacó.

Cuando fui, sentí que iba a la incertidumbre, era mi primera Liga Argentina, y solo había jugado un Federal. No sabía con qué me iba a encontrar, hay mucha cantidad de partidos seguidos, a diferencia del Federal que jugas una vez por semana. Me ayudaron y pude adaptarme rápido y me sentí cómodo muy pronto”, comentó.

“Muchos chicos de esa región de Santa Fe están interesados en ir a Norte, lo tienen como una vidriera. Es un club que apunta a hacer algo y sabe que no es fácil”, expresó.

 “El club está muy cómodo con un entrenador como Alejandro Cupulutti. Con él, todas las divisiones desde inferiores hasta el equipo de la liga tienen una idea de juego. Cuando varios llegamos el torneo pasado, estábamos adaptándonos; veíamos a la U13 y ellos jugaban como si nada. Lo que hace Cupulutti no solo se ve dentro de la cancha, afuera impone una presencia, una conducta”, comentó a agregó que: “El básquet va cambiando y con Norte nos caracterizamos de ir a cualquier cancha y saber complicar al rival; todos saben que le podemos generar complicaciones. Somos un equipo agresivo en defensa y muy dinámicos”.

 “El estilo de juego te permite tomar mayores decisiones y me siento muy cómodo en el club. En lo deportivo, hay un buen ambiente de trabajo. Uno sabe que no siempre van a salir las cosas, tratamos de mantenernos enfocados y buscando la clasificación. Luego se sabe, el playoff es diferente. En la liga hay todos equipos muy parejos y puede pasar cualquier cosa. Hoy todo se define en los últimos dos minutos, es todo más dinámico”.

Sobre la actual temporada opinó “viene complicada. En la segunda burbuja se lesionó Juampi Lugrin. Ahí llegó Andrés Duval y también se lesionó. Con esas cosas se siente que se pierde algo de lo que se hace en pretemporada. En mi caso nunca pude jugar tres partidos seguidos, vengo arrastrando algunas lesiones. Algo parecido pasó con Nahuel Paciotti.        En este torneo ganamos los primeros cinco partidos, luego entramos en un bache que nos está costando salir. Igual el objetivo es partido a partido y clasificar entre los ocho y estar en playoffs”.

La pandemia obligó a cambios en el formato de la competencia, y la adaptación a jugar en una sede, varios partidos seguidos, descansar una semana y volver a jugar en otra burbuja.

 “En esto estamos todos iguales. Hay que adaptarse, y no te deja preparar tanto algunos partidos. Terminas uno y ya tenés que preparar el que se juega al día siguiente. Y a eso hay que sumarle si tenés algún lesionado, lo que genera que alguno se pierda toda la burbuja. En el formato anterior, podías perderte uno o dos partidos. Es un año atípico; todos sabíamos que iba a ser distinto. Hay que enfocarse a esta modalidad”, opina.

 

Su recuerdo de Ameghino

“Cuando estaba en Ameghino, el equipo había ganado la Liga Provincial B y no tenía minutos en el equipo de Liga Provincial A, aunque jugaba en el Torneo Asociativo”, destaca.

“Ameghino siempre se portó excelente conmigo, soy amigo de Pablo Giraudo. Era chico cuando decidí irme de Ameghino, quería dedicarme al básquet; alejarme un poco de todos y probar otra cosa, lejos de mi casa”, cuenta.

“Hoy veo todo lo que cambió el club y es increíble verlo así. Cuando jugamos en contra hace unas semanas atrás, vi que hicieron baños y vestuarios nuevos, la cantidad de gente que trabaja. Ameghino es un club modelo; al que cualquier jugador de Liga le gustaría ir. Se habla muy bien de Ameghino, de cómo tiene a sus jugadores”, dijo.

“Cuando yo estuve tenía piso de mosaico y jugaba el Provincial B; hoy lo ves y quedas impactado. Es un club que hace bien las cosas. Esto debe motivar a otros clubes a apuntar a eso, a nivel provincial también, es un club que hace bien las cosas. Pablo Giraudo es muy fanático del club y  está haciendo algo increíble, y lo hace bien”, comentó.

 

Su futuro

Federico va creciendo paso a paso, lo marca su trayectoria. Y en relación aso dice: “obviamente que está siempre el sueño de seguir aprendiendo, creciendo y ver el día de mañana hasta dónde llegar. Ahora estoy enfocado en recuperarme de la lesión, aprovechando para superar algunas secuelas que me dejaron un esguince y otras lesiones. Hoy no estoy estudiando, pero me interesaría hacer alguna carrera. Hice un curso de personal trainer, aunque cuando ya no juegue, no estoy seguro de hacer algo vinculado al básquet”.

 

“De chico era fanático del básquetbol. Cuando empecé a crecer y vi el profesionalismo, comencé a apuntar a eso”.

“Deportivo Norte es un club muy atento con los jugadores, sus dirigentes son muy serios, están muy presentes para que todos estemos cómodos” .

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