A los 78 años / Un ícono en la historia futbolera del Canario

Murió el “Yoli” Demarchi, un referente de Silvio Pellico

Conocido por muchos y querido por todos, se fue un personaje entrañable, no solo de su pueblo sino que también de toda la región. Dirigió el primer equipo “aurinegro” que participó en la Liga Villamariense. Su partida generó un profundo pesar

Escribe Federico Gazzoli
De nuestra Redacción

El fútbol de la región, y en especial la comunidad toda de Silvio Pellico, amaneció ayer con una triste noticias que pegó, y muy fuerte, en el corazón de todos: a los 78 años falleció Norberto José  “Yoli” Demarchi, un personaje entrañable del pueblo, conocido por muchos y querido por todos, no solamente en sus pagos sino que también en varias localidades de la zona.

Es que el “Yoli” derrochó carisma, sapiencia, humildad, trabajo y tantos otros nobles atributos en cada suelo que pisó. Justo en el Día del Trabajador, se fue (solo físicamente, porque su recuerdo siempre estará vigente) un amante y apasionado de cada cosa que hizo.

En lo estrictamente futbolístico, el Yoli fue actor fundamental en la historia futbolera del fútbol pellicense, ya que fue el entrenador del primer equipo del Canario que participó en los torneos de la Liga Villamariense, allá por 1985.

Además, tras algunos años de impase futbolístico, el elenco “aurinegro” retornó a las competencias oficiales de la Liga en el Apertura 2015, dirigido por la dupla técnica compuesta por el propio Demarchi y por Miguel “Bocha” Ibáñez, quien falleció hace pocos días tras padecer una extensa enfermedad.

Dentro o fuera de la cancha, el Yoli siempre estuvo pegado a la vida del Canario

La familia Demarchi recibió de esta manera otro duro golpe, ya que el último 13 de abril falleció a los 68 años Nancy Nieto, la esposa del Yoli. Ambos fueron padres de cuatro hijos, Alexis, Heber, Milton y Alfio. Todos ellos heredaron de Norberto el sentido de pertenencia por el Canario; también fueron, al igual que Yoli, hinchas “fanáticos” de Boca, a excepción de Milton, quien “le salió” riverplatense.

Pero no solo fue importante para el deporte en la localidad. En 1969, Yoli comenzó como chofer de la única línea de colectivo que unía Villa María con su localidad, pasando por el paraje Santa Rosa. A lo largo de muchos años trasladó pasajeros, hacía comisiones y llevaba también El Diario a su localidad. En ese sentido, luego también trabajó para el municipio pellicense.

“Creo que no quedó nadie, ni una persona, ni un hogar, ni una institución de Silvio Pellico que no le haya hecho un encargue… desde el remedio más necesario, el bolso a los chicos que estudiaban o el cobro de la jubilación, hasta el número soñado para probar suerte en la quiniela”, recordó una vez Daniel Besso, en un homenaje que le hizo a Demarchi en nuestras páginas.

Uno de los primeros planteles del Canario que dirigió el Yoli, en la imagen el primero de izquierda a derecha, de pie

En ese sentido, el Yoli, a quien algunos chicos de la Liga también apodaban Charanguito (por el parecido con un personaje de la televisión), no solo era conocido en el pueblo, sino también en muchos sectores de Villa María.

Con el fútbol, mientras, se hizo un nombre a base de trabajo y pasión. Les enseñó a los chicos el significado del deporte y armó grandes planteles, como aquel recordado de los hermanos Menegotto, Borgogno, el Bocha Ibáñez (recientemente fallecido), Romano, Semenzín, entre otros.

Por todo esto y mucho más fue un verdadero emblema del pueblo, que hoy lo despide no solo por la huella que dejó, sino también porque saben que se fue una gran persona.

Desde El Diario enviamos nuestras condolencias a todos sus familiares y seres queridos. Desde hoy, el Canario tiene un hincha más que desde el cielo lo alentará cada vez que salga a la cancha.

 

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