LIGA VILLAMARIENSE - Apertura / Zona A / 3ra. fecha

Movió su Torres e hizo jaque mate

Playosa no podía ante River en Casa Blanca, hasta que su atacante Pablo Torres, promediando el complemento, gestó con una tremenda corrida el primer gol (de Albornoz) y anotó el segundo

Escribe: Juan Pablo Morre

En un partido que no parecía destrabar el cero y eran constantes las falencias individuales o conceptuales en el último pase, ese que provoca que una aproximación resulte una ocasión de gol, Playosa apeló a su pieza determinante para concretar un triunfo (2-0) justificado y necesitado para recuperarse del traspié inesperado sufrido siete días atrás en el mismo escenario.

Es que, el Albo, cuando promediaba el complemento y estratégicamente movió sus fichas (pasó de un 4-3-1-2 a un 3-3-1-3), encontró -y tal cual se avizoró  desde que se movió la pelota en Casa Blanca- en la habilidad y velocidad de Pablo Torres la fórmula del triunfo.

El veloz atacante metió otra escapada por izquierda ante un marcador amonestado, desbordó ante la cobertura del central y asistió a un Albornoz que, ubicado de delantero en ese lapso del partido, marcó el 1-0 que rompió definitivamente el partido para el lado del anfitrión.

Y, vale remarcar, ese gol y la victoria parcial, se ajustó a lo acontecido en el campo de juego. Playosa, con paciencia y mayores aptitudes individuales, reflejó un papel colectivo más aplomado para conquistar los tres puntos ante un rival que se plantó con orden y esfuerzo, pero aún -como todo equipo en construcción- debe encontrar herramientas para inquietar con real peligrosidad el arco rival.

Desde el pitazo inicial, Playosa a través de la apertura y apariciones de Torres y Albornoz por ambas bandas, mostró rápidamente su estrategia, pero no logró tener continuidad porque las imprecisiones se repetían en los encargados de gestar juego. Como respuesta, Agustín Bencivenga apuntaló con eficacia la última línea millonaria que encontró aire y podía discutir la posesión y dominio territorial con apariciones fugaces de Agustín Manzanares y compañía.

Los peligros en la floja etapa inicial, más allá de pedidos de penales en ambas áreas que ignoró el referí, llegaron por individualidades del local. Albornoz lo tuvo en dos oportunidades y también Acosta cabeceó al cuerpo de Garofani, tras centro de Torres. Es decir, muy poco en 45 minutos.

River, con ajustes en el entretiempo, fluyó mejor en la zona media en el primer cuarto del complemento, encontrando espacios y conexiones, pero nunca fue punzante lo que le quitó oportunidad de encontrar mayor volumen de juego para poner en real incomodidad al rival.

Paulo Velasco, DT del local, vio que el partido transitaba en una marcada intranscendencia. Movió fichas desde el banco y tuvo réditos. Guillermo Piva apareció con su solvencia y experiencia, liberó a Gonzalo Ñáñez de la obligación de organizar y Albornoz fue un punta más. Y así apareció una acción donde la pelota viajó de un lado a otro para que Torres, con tiempo y espacio, metiera una corrida brillante eludiendo a los rivales y, prácticamente en las narices de Garofani, asistió a Oso Albornoz quien, en está faceta de goleador (lleva 3 tantos), marcó el 1-0.

Quiso responder River, con un tiro muy desviado de Nano Fonseca y más gente en ofensiva (ingresó Mana y renovó las bandas), pero el control del juego siempre lo tuvo el Albo, que rearmó líneas y aprovechó aún más a Torres cuando la visita, en su afán de arriesgar, le resignó marca por su banda.

Sin embargo, era todo aproximaciones sin peligro sobre los arcos.

Finalmente, a los 39’, el Albo liquidó el pleito con la conquista de la figura, Pablo Torres, quien estampó el 2 a 0 tras una serie de rebotes dentro del área después que Albornoz (adelantado) no pudiera ante un enorme Garofani (salvó tres veces su arco en la misma acción). Ese tanto, finiquitó la historia.

 

La figura: Pablo Torres

Con dos corridas típicas de su rapidez y habilidad por período, le bastó para ser el mejor del juego, en su presentación como titular en el Albo. Gestó el primer gol y anotó el segundo. Desequilibrante e imparable en velocidad. También fue importante la actuación de Bencivenga en la última línea Millonaria y cada aparición punzante de Albornoz en el local.

 

El árbitro: Fabián González

De importante despliegue y mucho diálogo con los protagonistas, pero sin “comprometerse” en las jugadas más candentes en las áreas, donde pareció haber un penal por bando. Fiel a su criterio, supo sacar el partido sin mayores complicaciones más allá de un incidente menor entre un par de jugadores. Debió anularse el segundo gol por offside de Albornoz.

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