Apertura / 6ta. fecha / Interzonales

Unión resurgió en el clásico

En un partido caliente, el Aurinegro venció 1 a 0 a River y sumó de a tres por primera vez en el campeonato. El gol lo hizo Nahuel González y hubo cuatro expulsados, uno en el local y tres en la visita

Escribe: Pablo Luna Broggi

 

El clásico más antiguo de la ciudad se disputaba con un condimento especial: la imperiosa necesidad de ganar de ambos lados. Unión Central, el dueño de casa, no había sumado de a tres aún en el campeonato, es más, había perdido todos menos uno, ante San Lorenzo de Las Playas y lo empató milagrosamente a los 49 minutos. Los de Morello estaban últimos en la Zona B y querían comenzar a transitar la senda victoriosa que los acerque un poco más a los primeros puestos del grupo.

En tanto, River Plate quería quedarse con el clásico para meterse entre los líderes de su zona y comenzar a soñar con la clasificación.

El encuentro comenzó con un minuto de silencio en homenaje a Juan Carlos Polo, exdirigente aurinegro fallecido días atrás, y los jugadores locales salieron con una cinta negra en el brazo en muestra de luto.

El juego transcurría principalmente en la mitad de cancha, en donde ambos clubes disputaban la tenencia del balón. Sin embargo, la presión era mucha y las imprecisiones abundaban, por lo cual el partido era cerrado y poco vistoso.

La primera jugada de riesgo (y muy discutida) llegó a los 12 minutos, cuando Matías Marenco derribó en el área a un jugador visitante, pero el juez principal del encuentro no consideró penal, para la indignación de toda la parcialidad millonaria.

Unión, por su parte, llevó peligro minutos más tarde tras una buena jugada del capitán Rodrigo Solís, quien luego de un par de amagues pateó al arco, pero su remate fue contenido de buena manera por Matías Garofani.

Luego, el ex-Unión Joel Guillhen intentó un par de veces quebrar el cero del marcador, pero ambos remates se fueron desviados. El 10 de River sería el jugador más desequilibrante del visitante durante el primer tiempo y, a través de sus intervenciones, River justificó su superioridad en la primera etapa.

Unión Central, en los primeros 45 minutos no pudo “hacer pie” y se vio superado por su rival. Por ello, la igualdad en cero le vino bien, porque el “borrón y cuenta nueva” del entretiempo le posibilitó recuperar fuerzas, refrescar conceptos y afrontar el complemento de otra manera.

En el segundo tiempo, el local rápidamente comenzó a mostrar una nueva cara: a los 4 minutos Garofani le atajó de gran manera un remate a Nicolás Yanantuoni y antes de los 10 minutos llegó la ansiada apertura del marcador. Un gran slalom de Brian Guerrero por el medio del campo culminó en una muy buena habilitación a Nahuel González, para que el nueve local defina con maestría, “pinchándola” por encima del uno millonario y poniendo el 1 a 0 definitivo.

El gol del delantero aurinegro no solo provocó alegría, sino que además trajo consigo tranquilidad y aplomo en el local, que se dedicó a jugar más, mostró seguridad en la línea defensiva y quizás hasta pudo haber aumentado la diferencia en el mostrador.

River, extrañamente, tras el tanto de González se convirtió en una bola de nervios que no supo cómo sobrellevar lo que restaba del encuentro. Así y todo, casi lo consigue con un certero cabezazo de Arce despejado en la línea. Pero los dirigidos por Jorge Negrette perdieron la compostura (nunca pudieron sacarse de la cabeza el penal no cobrado en el inicio del primer tiempo) y terminaron de redondear una noche “negra” con tres expulsiones innecesarias: Joel Guillhen por discutir con Brian Guerrero (también vio la roja), Gastón Tejeda por doble amonestación, y Mayco Arce con roja directa por una fuerte falta en mitad de cancha.

Con ocho jugadores en cancha era imposible la hazaña del empate. Unión terminó jugando más tranquilo de lo que creía, algo que veía como una utopía en el primer tiempo. Y obviamente justificó este importante triunfo que le abre una pequeña puerta de esperanza de cara al futuro.

River se marchó discutiendo con el árbitro y masticando bronca por un partido que pudo ser diferente.

 

El árbitro - Tomás Tello

Mal. Dirigió desde muy lejos, obvió cobrar algunas infracciones y fue muy severo en otras. Esas inseguridades calentaron el partido innecesariamente.

 

La figura - Nahuel González

Con un golazo le dio el triunfo a su equipo. Un premio a quien siempre aportó ofensivamente y creó peligro en el área rival.

1
1
16%
Satisfacción
33%
Esperanza
16%
Bronca
33%
Tristeza
0%
Incertidumbre
0%
Indiferencia