Apertura / 10ma. fecha / Zona B

El clásico blooper

En el final del partido en La Palestina, un tiro libre terminó en gol en contra que festejó Ticino para empatar 1-1 con Ricardo Gutiérrez. El regreso del derby tras casi 10 años tuvo un resultado justo, con Reano y sin Páez
lunes, 19 de abril de 2021 · 07:00

Escribe/Fotos Juan Manuel Gorno/Víctor Alvez

 

El esperado clásico del sur tuvo un final tan épico como irrisorio.

Un blooper, de esos que no son extraños en el fútbol, justo en la última jugada del partido, terminó en gol de Atlético Ticino y suscribió el empate (1-1) con una emotividad que dieron ganas de ver otro derby más, con el mismo contexto.

Después de 10 años de espera, quizás no había mejor final para semejante duelo.

Solamente ese suspiro decisivo impidió a Ricardo Gutiérrez quedarse con una victoria que disfrutaba como heroica.

A fin de cuentas, con el regreso de un símbolo del pueblo (David Reano), el RG le estaba ganando al último campeón, de local y en el partido más deseado, pero le tuvo que pasar una “desgracia” a sus protagonistas más decisivos: la figura, el arquero Julio Giraudo, que venía de clausurar la portería con una tarde maravillosa, rechazó un tiro libre sobre la humanidad del hombre que había convertido el 1-0, Julián López, a quien la pelota le pegó en la cabeza para luego traducirse en el 1-1, ante el festejo alocado de los visitantes.

Así, con un gol en contra, el último campeón rescató un punto entre las cenizas que sirve más en lo anímico, ya que no pudo mantenerse en la punta de la Zona B.

La ausencia del crack, Ayrton Páez, quien faltó a la cita por culpa de un desgarro, puede explicar un poco la historia.

 

De uno y otro

Más allá de la desgracia final, el resultado se ajustó a la realidad del partido porque Ricardo Gutiérrez fue mejor en el primer tiempo y Atlético Ticino cambió la cara de la moneda en el complemento.

Con el debut de Reano, que actuó todo el partido, el RG pareció encontrar confianza de arranque, ordenándose en la mitad de la cancha y adueñándose de la pelota.

A pura voz de mando, Reano se ubicó por delante de la línea defensiva, desde la izquierda, y colaboró en el juego que aportó tranquilamente Federico Tottis, para insinuar lo mejor del local.

Sin ser profundo, el equipo de Heraldo Pereno fue protagonista y llevó riesgo en jugadas con pelota detenida.

Un tiro libre de Gastón Molina, a los 5 minutos del partido, hizo revolcar al arquero Emiliano Rodríguez y presagió lo que siguió en la primera parte.

A los 18’, de nuevo el ex Argentino y Alumni le pegó bien y la pelota fue en centro hacia el segundo palo, donde apareció Julián López para meter el frentazo y concretar el 1 a 0, de frente a la parcialidad palestina, que deliró por el momento.

Ticino no salió del asombro y tampoco tuvo el compromiso para elaborar juego en la mitad de la cancha. Encima fue neutralizado por el quite de Federico Tottis y la solvencia de Molina.

Era una estructura confiable Ricardo Gutiérrez, que estuvo cerca del 2-0 cuando Ramiro Giraudo no pudo impactar bien un centro de Bianchetta.

Ticino apenas pudo contabilizar algunas acciones en tiros libres, pero los cabezazos de Monges y Gastón Bechero terminaron desviados.

Sin embargo, además de la situación del gol, la más clara en la primera etapa la tuvo el RG, cuando un centro pasado encontró solo a Gastón Ripa, pero este le pegó fuerte y cruzado, apenas afuera.

En el inicio del segundo tiempo volvió a tener todo para aumentar el RG, pero Ramiro Giraudo tiró afuera un mano a mano ante Rodríguez, luego de robarle la pelota a Monges en el área rival.

Esas chances desperdiciadas se lamentaron más tarde.

Es que Ticino tuvo reacción con el correr de los minutos, a medida que la formación local cambiaba su fisonomía: Reano quedó como marcador de punta definido, salió un delantero y hubo un hueco en el medio que nunca más se pudo cubrir. Encima Palomeque, a quien Pereno metió para tener la pelota en el medio, recibió un golpe en su primera intervención y debió salir remplazado.

Por este episodio y otras infracciones, el partido se fue enfriando, pero no Ticino.

Cuando Atlético se olvidó de Páez y buscó jugar con Bertola y Favalli, tomando riesgos y subiendo a sus laterales, el partido se inclinó a su favor.

El visitante no pudo empatar antes porque se topó con un Giraudo sensacional.

Es que pese a su evidenciado exceso de peso, el Mono no perdió sus mañas: descolgó centros de riesgo, le tapó un mano a mano increíble a Fassi y después, dos veces en la misma jugada, lo dejó con las ganas a Favalli.

Con ese último bastión aguantaba el RG, pero llegó la fatídica jugada, que resultó castigo innecesario para el Mono, pero buen premio para Bertola -que metió el centro- y el resto de Atlético, en su afán por empatar el clásico con sus verdaderas armas.

Así, la celebración final fue para la gente de Ticino, aunque el clásico pasó sin dueño, todo por un final de película.

 

El árbitro - Matías Romero

A pesar de algunos errores en faltas no cobradas, tuvo un desempeño aceptable. Le faltó acelerar el juego, aunque trató siempre de cuidar primero al jugador. 

 

La figura - Gonzalo Bertola

Cuando se puso a su equipo al hombro le dio el juego que faltaba, con personalidad. En el RG era todo de Giraudo, hasta el gol. Bien Tottis, en el primer tiempo.

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