Básquetbol / Unión Central
“Es un club de barrio, pero con sus puertas abiertas”
El Aurinegro de calle Rucci sumó este año un nuevo gimnasio y también otra disciplina deportiva: el vóley. Además planificó cambios en la estructura del básquet. Su entrenador, Emanuel Ferrari, le contó a El Diario todas las novedadesEmanuel Ferrari es uno de los entrenadores de equipos formativos de básquetbol más destacados de la provincia. Así lo marcan los resultados y la cantidad de jugadores que ha logrado nutrir a las categorías competitivas de Unión Central.
Tiene 39 años (nació el 26 de noviembre de 1982) y de chico hizo natación, handball en el Colegio Belgrano y Minibásquetbol en el Club Rivadavia de esta ciudad. En 2006, apenas terminó de estudiar el Profesorado de Educación Física, se sumó a trabajar en Unión Central, cuando tenía solo 23 años.
Desde sus inicios como profesor, su vocación fue trabajar con los más chiquitos. Hoy lleva 16 temporadas y sigue trabajando, desde ahora en una nueva función ya que será coordinador del Mini, articulando su trabajo con la U13 del club, de acuerdo a los cambios en la estructura que tendrá Unión desde esta temporada, con varios cambios entre sus entrenadores.
“Yo compartía el departamento con un compañero de estudios, Sebastián “Cebolla” Torre (N. de la R.: hoy entrenador de San Isidro, en la Liga Nacional de Básquetbol), y venía de trabajar en la Escuela de Verano del Sport. Unión lo llamó a Torre para trabajar, pero él ya tenía la propuesta para irse a Juniors y me sugiere a mí. Fue él quien me abrió las puertas de este club, y acá me quedé a vivir, esta es mi segunda casa, estoy identificado con este proyecto. Hace 16 temporadas que estoy, trabajando en forma continua y sin pausa”, relató Ferrari.
Empieza en Unión
“Llegué para remplazar en la categoría Mosquitos a Nico Cardonet, que seguía en el club, pero dirigiendo el Minibásquet. Mi primer mes de prácticas fue con solo tres chicos: Tomás Gasparini, Gastón Pereyra y Nahuel Lorca. Hablé con la dirigente Emilia Marco, le planteé de cerrar la categoría, no era justo que me pagaran por entrenar a tres chicos. Me dijo que no. Empezamos a hacer publicidad, El Diario hizo una nota promocionando y empezaron a sumarse chicos. Pasaron los años y la temporada pasada, antes de la pandemia, teníamos 60 chicos en esa misma categoría, que es la más numerosa de la provincia, con lista de espera”, contó con orgullo en diálogo con este medio.
“Empecé en el Minibásquet y me fui empapando en lo que es el básquet competitivo, hasta llegar hoy a cumplir la función de coordinador del Mini articulando con U13 en las competitivas”, destacó.
“Esa categoría es la base de nuestra pirámide. Eso es parte del trabajo de uno, de lo que me inculcaron Nicolás Cardonnet y Daniel Barrientos; de esta historia del club que te impregna. Una vez que entrás a Unión, no te querés ir”, contó el entrenador.
Un 2021 con cambios
El básquet del club incorporará varios cambios en su estructura y sumará algunas nuevas figuras, como la del preparador físico, el monitor y la de coordinadores, buscando armar estructuras donde se articule el trabajo de un entrenador con otro. Esos cambios incluyen la salida de un histórico como Nicolás Cardonnet, que por otras ocupaciones particulares no podrá seguir dirigiendo, aunque continuará colaborando con el club.
“Estos cambios se limitaron por la pandemia y por la incorporación de entrenadores de afuera, que él club habitualmente hacía”, señaló.
“La partida de Nicolás (Cardonnet), con 20 años de trabajo en el club, fue un hueco importante para cubrir, porque era nuestro referente, porque él estaba en esta articulación entre el Minibásquet y las competitivas. El hacía sólida esa parte fundamental del club, que es insertar a los chicos en la competencia. Nico se alejó por temas particulares, por obligaciones laborales particulares, pero seguirá en el club en otra función, será delegado en la Asociación de Básquetbol de Villa María, junto a Daniel Barrientos”.
Godoy y Virgolín
Entre las novedades que aparecen en la nueva organización, Mauricio Godoy estará a cargo de las categorías Primera, U19 y U17 y Luciano Virgolín de las categorías U15, U13, Mini y Premini.
Ferrari comentó: “Mauricio Godoy es otro entrenador que forma parte de la reorganización. El había hecho un trabajo excelente en el club, empezó con el Minibásquet, con categorías mosquitos y se fue perfeccionando. Hizo los cursos de entrenador de nivel 1, 2 y 3. Fue asistente del Chino Rocci, Walter Albert en sus dos etapas, Federico Moyano y Darío Arrigoni. Fue asistente de todos los entrenadores de los últimos años en el club y se merecía con creces una oportunidad de tener a cargo categorías superiores. Además, él también manifestó su deseo de hacerlo”.
“Godoy, además de dirigir sus categorías, va a estar articulando el trabajo con U15 que estará a cargo de Luciano Virgolín, que es otro cambio para este año”, comentó y agregó: “Luciano es otro jugador de la casa. Un chico que se formó en inferiores, ha estudiado el Profesorado de Educación Física, ha incursionado en el entrenamiento del Minibásquet, es un excelente profesor de Mini y un entrenador muy capaz. Además tiene el apoyo de la Subcomisión de Básquet para cubrir ese hueco importante que deja Nicolás. Luciano tendrá a cargo articular los últimos años del Minibásquet con los primeros años de competencia. En Premini y Mini va a trabajar en conjunto con Mateo Baudino, que se incorpora a la estructura. En las categorías más chicas estarán Matías Abrate y Sebastián Cuevas, este último es jugador de rugby”.
El monitor
Dentro de la nueva estructura también aparece la figura del monitor. “Será Luca Salvetti, también jugador del club. El empezó a jugar como Pulguita, con 3 años, y hoy tiene 17”, señaló Ferrari, que también destacó: “En el club somos todos profesores de Educación Física, algunos también son licenciados en Educación Física y técnicos de básquetbol en distintos niveles. Todos formadores de personas y deportistas. Ese es el dote que el club quiere tener, para que el techo no sea la U15, sino llevarlo cada vez más arriba. Y poder llevar a las categorías superiores a otros niveles, como provinciales y nacionales si se quiere. Apuntamos a eso”.
El preparador físico
“Otro cambio en la estructura es la aparición de la figura del preparador físico estable, entre U13 y Primera, que será Nicolás Gorozo. Es otro joven con capacitación constante. Con todos los grupos podremos mantener cuatro estímulos semanales de trabajo de dos horas, una hora de físico y otra en cancha, más los partidos del torneo local”.
El objetivo
“Lo que buscamos es la esencia del club, entrenadores con llegada a los chicos, con dedicación, compromiso, con la posibilidad de ponerse la camiseta de un club de barrio, porque Unión Central es un club de barrio, un club sano, que va en constante cambio”, destacó.
Ferrari recuerda los cambios de los que fue testigo desde que llegó al club: “Cuando empecé no estaba el parqué flotante. Y luego empezamos a ver estos cambios constantes, como el parqué, la tribuna, un espacio para la Secretaría y pronto un nuevo gimnasio atrás. Luego vendrá refuncionalizar vestuarios y baños. Continuar haciendo que este club tenga una estructura más fuerte”.
El acuerdo con Ameghino
En 2020 el club firmó un acuerdo de vinculación con Ameghino, para trabajar en conjunto. “Eso también es importante, poder colaborar con una institución grande que está haciendo unos pasos gigantes en el básquet nacional, y nosotros poder ser uno de los que colabore, trabaje con ellos y ellos haciéndolo con nosotros, brindándonos charlas con algunos de sus profesionales; el poder hacer torneos en conjunto, vincular un torneo de Minibásquet donde tengan participación los dos clubes. Apuntamos a trabajar mancomunados con ellos”, destacó Ferrari.
“Después, si nuestros jugadores quieren continuar su carrera deportiva en un club con otra organización como lo es Ameghino, lo pueden hacer. Pero nosotros siempre vamos a orientar que nuestras camadas sigan apuntándose a nuestra primera local”, aclaró.
El regreso
El retorno de la actividad pospandemia es el desafío que Ferrari ya se plantea. “Esta estructura forma parte del desafío. Es importante porque los chicos sienten la necesidad de volver al ruedo de la competencia. El año que no tuvimos actividad regular, sobre todo en el Minibásquet, se notó mucho. Algunos chicos volvieron con sobrepeso, otros con falta de timing (sincronización), cosas que antes, en el día a día, se pulían más fácilmente”, opinó.
Los otros deportes
El club incorporó esta temporada al vóley, otro de los deportes que se suman y que pertenecen al club. “El vóley se suma a los otros deportes del club, como el crecimiento constante de la gimnasia deportiva con Daniel Barrientos; y tenemos como proyecto sumar en algún tiempo al básquet femenino”.
Entre el fútbol, el básquetbol, el vóley y la gimnasia artística, Unión reúne a más de 400 chicos y jóvenes. “Todos son socios del club. Un porcentaje de la cuota deportiva es la de socio, que le permite al club sostener el mantenimiento de su infraestructura”, contó.
El nuevo gimnasio
Una iniciativa recientemente concretada es la del nuevo gimnasio, que aunque le restan destalles para finalizarlo, ya empezó a ser utilizado. Está ubicado detrás del principal, sobre calle Estados Unidos, y brinda un nuevo espacio para la práctica deportiva. La nueva cancha tiene medidas reglamentarias de básquetbol, una tribuna en una cabecera y ya fue pintada la cancha de vóley. Entre los detalles que faltan están la instalación de luces y terminar el cerramiento, además de una batería de baños y completar el acceso a los vestuarios.
“Su uso podrá mejorar entrenamientos y la capacidad del club en espacios y cantidad de niños”, destacó Ferrari.
“Este nuevo salón fue construido con la necesidad que teníamos de mejorar espacios de entrenamientos, ya que del Mini a U15 funcionamos como dos clubes, porque teníamos dos líneas, la Amarilla y la Negra. A cualquier encuentro de Mosquitos al que íbamos llevábamos cuatro equipos. Durante esta pandemia, cuando se habilitó la vuelta de los entrenamientos, coincidimos en apuntar a mantener las dos líneas, por la cantidad de jugadores que tenemos, para seguir reforzando lo que veníamos haciendo. Esa esencia del trabajo que me impregnó Nicolás Cardonnet se la delegamos a los entrenadores que van surgiendo”.
“En la infraestructura hay una persona que fue clave, Ariel Ortega, y su esposa, ambos son arquitectos. Esa vocación de colaborar y ayudar a los clubes le dio esa refuncionalización de espacios a nuestro club; un nuevo gimnasio, una secretaría, tribunas y contar con espacios abajo para aprovecharlos”, destacó.
“Comprar un metro”
El proyecto del nuevo espacio comenzó con la iniciativa “Comprar un metro”. Ferrari contó que “la gente que quiere aportar voluntariamente, hace un aporte de dos mil pesos y colabora con la construcción de un metro cuadrado del nuevo gimnasio. Pusimos un tablero en el club para anotar los compradores y hoy la mitad de ese tablero está completo. Faltaría un empujón importante, para poder pagar algunas cosas que restan y terminar lo proyectado. Nos falta colocar seis tableros y no tenemos los recursos para hacerlo. El papá, familiar o empresa que quiera colaborar puede hacerlo y el monto es mínimo, dos mil pesos, pero si quiere hacer un aporte mayor, bienvenido sea”.
“La idea es que todos puedan poner un granito de arena para poder completar esa obra que es magnífica, que nos dará mayor apertura a la comunidad. Hay colegios que solicitan el espacio para poder venir a dar sus prácticas de Educación Física. Contar con ese espacio es poder brindárselo a la comunidad, al barrio, porque este es un club de barrio, de puertas abiertas a todo aquel que quiere venir a colaborar”, completó el entrenador.
El valor de los dirigentes
Cuando uno tiene que hablar de los dirigentes del club, tiene que usar el término “sacarse el sombrero”; es así. Lo que han hecho en increíble, sobre todo durante la última parte del gobierno de Macri y ahora con pandemia. En un club donde hay pocos socios, donde el aporte es mínimo, donde se tuvieron que cerrar las puertas. Por suerte hubo un subsidio importante del Gobierno nacional, otro más chico del Gobierno provincial. El resto fue socios, aportes voluntarios, colaborando con un metro cuadrado, dinero, iluminación, cables, materiales, tiempo de trabajo. Hay papás que han venido a soldar, a pintar, a colaborar”.
Una preocupación
“Me preocupa que en un club donde había una cancha hoy tengan un bar; que donde funcionaba un club el bufetero venda el terreno y se construya una casa. Que haya clubes sin dirigentes y sin presidentes, sin personería jurídica. Unión es un club con dirigentes, que trabajan en forma incansable. Se reúnen dos veces por semana”, valorizó y agregó: “Me preocupa que existan clubes que tercerizan sus actividades o que las sacan y alquilan esos espacios para otra cosa que no sea practicar deportes. En Unión incorporamos el vóley, que vino hace poco y ya se formó una Subcomisión. Se pusieron la camiseta del club. En esto hay un esfuerzo enorme de Oscar Gattario, de Leo Negrini, Javier Parolin, y un montón de gente que está colaborando. Ellos y las familias que colaboran permiten tener este club abierto”.
