VOLEY - Pablo Rico / Entrenador del seleccionado argentino
“Siempre es POSITIVO jugar la Liga Nacional
El entrenador dialogó con El Diario, sobre la experiencia del plantel del seleccionado argentino de menores en la ciudad, en la que está participando de la Liga Nacional de Voleibol MasculinoEl seleccionado argentino de menores es uno de los protagonistas de la Liga Nacional de Voleibol, que se realiza en nuestra ciudad. Los pibes se preparan junto al cuerpo técnico con el objetivo de llegar de la mejor manera al Mundial de la categoría.
El equipo tiene como entrenador principal a Pablo Rico, que forma parte del grupo de entrenadores de los seleccionados de base desde hace más de una década. El mismo entrenador, en el Mundial 2019, realizado en Túnez, logró que el equipo nacional se subiera al podio y se trajera la Medalla de Bronce.
Luego de uno de los partidos disputados, El Diario entrevistó al entrenador.
-¿Cómo evalúa la experiencia de su plantel en esta competencia?
-Para nosotros la experiencia de jugar la Liga A2 siempre es positiva. Es algo que venimos haciendo muchísimos años, la selección participa siempre de este torneo, en un formato que comenzó en 2005. A nosotros nos sirve primero para tratar de jugar muchos partidos, y segundo para poder hacerlo contra rivales que habitualmente no enfrentamos. Eso nos viene bien para ganar experiencia, para entrenar situaciones a la que no estamos habituados, pero fundamentalmente, nos sirve para entrenar, cosa que venimos haciendo desde el mes de septiembre con la mayoría de estos chicos.
-¿Qué edades tienen estos jugadores?
-Los jugadores tienen entre 17 y 18 años, es la edad de esta categoría que es la 2003 y 2004. Los seleccionados masculinos no tienen división premenor, el femenino, sí. Estamos tratando de ver si el año que viene o en el transcurso de este año, podemos instrumentar algo para que haya selección premenor.
-¿Cómo complicó la situación de la pandemia para reclutar y para entrenar?
-Para reclutar, no influyó. Nosotros teníamos reclutados la mayoría de los jugadores desde la liga pasada. Sí para entrenar, como a todo el mundo. Por suerte desde septiembre pudimos arrancar con un grupo reducido en el Cenard; solamente con los chicos que estaban en Capital. Luego se empezaron a agregar los que estaban en el interior. Recién en diciembre pudimos tener el plantel completo.
-En el trabajo realizado en Villa María estuvieron haciendo observaciones y seguimiento a distintos jugadores. Algunos de ellos de Rivadavia fueron invitados a entrenar. ¿Hubo otros casos como éste?
-Nosotros, generalmente, a todos los lugares que vamos a jugar, tratamos de hacer observación de los jugadores locales. En algunos casos sabemos previamente a quién vamos a convocar. En otros lugares, no, y lo hablamos con los entrenadores. Y según estos, aquellos chicos que estén en condiciones de poder participar los llamamos. Siempre nos gusta abrir el juego y darle participación a aquellos chicos que viven lejos, sobretodo.
-¿Cómo ha observado el torneo en cuanto a organización, logística y la burbuja?
-A mí me parece que la organización en líneas generales es buena. Me parece que siempre hay cosas para poder ajustar. Esto no es burbuja, está lejos de serlo. Está bien organizado pero no lo es. Hay gente que entra de afuera. Nosotros estamos en un albergue donde viene gente de afuera. Burbuja es cuando estamos todos, también ustedes los periodistas, los fotógrafos, durante 20 días acá adentro. Lo otro es otra cosa, no sé qué nombre se le puede poner. De todas maneras, volviendo a lo organizativo, estamos muy cómodos en el lugar donde estamos, los horarios se respetan, la higiene está buena, el comedor está muy bien. En líneas generales, está muy bien organizado.
-¿Pudo recorrer algo de la ciudad?
-Ya la conocía. Vine hace algunos años cuando Julio Velazco hizo un curso. Y también con algún otro club que vinimos a jugar. La ciudad es preciosa, es hermosa Villa María.
-Algunos entrenadores eligen dirigir formativas para evitar caer en la presión de un equipo de primera. Uno imagina que estando en un seleccionado que debe tener igual o más presión que un equipo de mayores. ¿Cómo sería su caso?
-Nosotros tratamos que los chicos entiendan que tienen que aprender a jugar bajo presión también, no bajo presión de resultado, si no la de hacer las cosas lo mejor posible. Esa es la única presión que nosotros cargamos, acá y cargaremos toda la vida. El vóley es así; independientemente que si es la selección o un club. En el caso de la selección también exige un alto grado de responsabilidad, van a representar ni más ni menos que al país. Lo cual, no hablo de la presión del resultado, si no la de entrenarse cada vez mejor, la presión de hacer las cosas bien, y sobre todo la presión de entregar todo. Si a eso se refiere, sí, tenemos presión. Si es por el resultado, no; porque no podemos controlar los resultados. Hacemos lo mejor que podemos, y si el rival es mejor que nosotros, ganará, y si no ganaremos nosotros.
-No se disputará el Sudamericano por la pandemia. ¿Cómo influye esto para la preparación de cara al Mundial de agosto?
-Nos influye en la preparación. Nosotros teníamos preparado una planificación, pensando que había Sudamericano. Tuvimos en el mes de septiembre que reformularla, y pensar que podía no haberlo. De hecho no lo hubo. Nos afecta, porque me hubiera gustado jugarlo, primero porque está dentro del cronograma oficial y en segundo lugar, porque no sé puede ir a un mundial sin haberse puesto la remera argentina por lo menos en una competencia oficial. Este torneo A2, es una competencia oficial, pero no es internacional. Estamos viendo la posibilidad de armar alguna gira, o algo que nos permita tener ese roce internacional que tan bien nos viene.
-Cuando sumó a la entrenadora Lorena Góngora a su staff, tuvo mucha difusión la incorporación de una mujer al staff de un seleccionado masculino. ¿Siente que rompió un patriarcado?
-No para nada, no lo pensé por ese lado. Cuando hablé con Lorena lo hice pensando que estaría bueno tener una mirada diferente de lo que veníamos haciendo hasta ahora. Creo, claramente, que en la divergencia podemos hacer una diferencia. Esa fue la razón por la que elegí a Lorena; no importa si es mujer, trans o varón. Es lo que busqué. Todo lo otro que se armó, con eso del género, la verdad me tiene sin cuidado porque no era lo que estaba buscando. Simplemente una mirada diferente de un vóley al que no estoy acostumbrado ni a ver, ni a trabajar, que es el vóley femenino, Me parece que la incorporación de Lorena es una gran cosa, sobre todo por esto que decía. Tiene una mirada muchas veces diferente a la que no estoy acostumbrado, lo cual nos enriquece a todos.
