Fernando Borrero, mánager de River Plate
"Es un equipo joven, no vinimos a salir campeones”
Hoy dirige la Primera división de los “Millonarios”, además de ser coordinador de la disciplina en el club. Fue integrante de una generación de jugadores que refundó el vóley de nuestro país. Es una de las tantas figuras que está en nuestra ciudad por estos díasLa Liga Nacional que se disputa en Villa María, ha permitido encontrar a jugadores de renombre, árbitros de trayectoria internacional, jugadores históricos del seleccionado argentino y a dirigentes de extensa trayectoria.
La mayoría con perfil muy bajo recorre las canchas. Se ubica en algunas de las sillas separadas con el distanciamiento que estipula el protocolo sanitario y mira los partidos.
Uno de los que acompaña a la delegación de River Plate, cumpliendo distinta funciones, más allá que es el entrenador del equipo de Primera división del vóley masculino, es Fernando Borrero.
Uno de los destacados que fue parte de una etapa inolvidable del seleccionado argentino, ya que fue parte de una camada de jugadores que pareció refundar al vóley nacional, luego del bache que dejó la generación surgida en el Mundial 1982, en nuestro país.
Borrero, entre otros logros en su trayectoria, fue Medalla de Oro en los Juegos Panamericanos jugados en Mar del Plata en 1995 (junto a Marcos Milinkovic, Javier Weber, Jorge Elgueta, Pablo Pereira, Eduardo Rodríguez, entre otros; y dirigida por Daniel Castellani); y un año después integrante de la delegación argentina en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996.
En estos días, Fernando Borrero, de 52 años volvió a estar en la ciudad. La vez anterior había sido el 10 de julio de 1993, como jugador del seleccionado argentino, que se preparaba para el Mundial Juvenil 1993, disputado en Buenos Aires y Rosario, En aquel encuentro Argentina venció 3 a 1 a Rusia, en el gimnasio del Club de Empleados de Banco de Córdoba.
-¿En qué función vino a este torneo?
-Vine en una función especial. Yo soy entrenador de la primera, pero este equipo que vino es todo juvenil, menores de 19 y menores de 21, salvo Luis Gorosito. Este es el equipo que va a jugar este año esta categoría. Es un equipo nuevo ya que ocho jugadores pasaron de categoría. La idea es que el entrenador de ellos los dirija. Yo vine como supervisor, manager, participo de los entrenamientos, pero el que lo dirige es el entrenador que los tendrá todo el año. Es un equipo nuevo y preferimos que él los dirija.
-¿River decidió venir a esta competencia con un plantel de 20 años de promedio, con el refuerzo de Gorosito?
-Sí. Sería un equipo Sub-22, este año cambia, estos chicos van a jugar todos en Sub-22. Hay algunos Sub-20, y otros Sub-22.
-¿Cuál es su impresión de la organización del torneo y los escenarios?
-¡Bien, bien! Hubo que hacer algunos ajustes al principio, en cuanto a organización, pero ahora marcha todo bárbaro. Estamos bien con el tema de la pandemia, los clubes están respetando los protocolos. Nosotros tenemos que colaborar en lo que podamos. Me parece bárbaro. De la organización no tengo quejas.
-Hablando con Gorosito, comentaba de la juventud de este plantel. Cuando él empezó como profesional estos jugadores no habían nacido. Pasa algo parecido cuando usted era una de las figuras de la selección, ellos no te vieron jugar.
-No es que no habían nacido, ni los pensaban. Por eso es la participación de Gorosito en este plantel. Nosotros veníamos jugando la A1. El club decidió no jugarla porque la ACLAV no había bien claras, bien definidas las cosas que el club pedía. Ustedes vieron como está River, con el fútbol también, que no se presentó a jugar en el fútbol. Están estrictos. La ACLAV no daba certezas, decidieron no jugar, lamentablemente. Teníamos un equipo muy fuerte, estábamos con muchas expectativas. Decidimos liberar a los jugadores, varios se fueron a jugar a Europa y otros a clubes de Liga. Cuando se conoció que la A2 se jugaría en una sola burbuja pensamos que los chicos jueguen, hablamos con Gorosito, que se había quedado sin club y él dijo que quería colaborar y acá estamos.
-Si mira para atrás su carrera como jugador de Selección Argentina, los Juegos Olímpicos, la Medalla de Oro en los Panamericanos de Mar del Plata. ¿Cómo se transmite todo eso a los pibes?
-Eso es lo que tratamos de inculcar a los chicos. Todas esas vivencias, más allá de lo técnico o de lo táctico que le estamos haciendo. Este torneo es un curso acelerado para ellos. Muchos saltaron de Sub-19 a jugar una Liga Nacional, de Primera división. Más allá de lo técnico o tácticos tratamos de volcarle todas esas vivencias. Ellos están en la cancha, por momentos se ponen nerviosos o sienten presión. Tratamos de liberarles eso, de acompañarlos en el crecimiento con el “Zurdo” (Gorosito) adentro de la cancha. De afuera lo estamos haciendo bárbaro y Luis desde adentro. Esa conjunción da esos resultados. En la fase de grupos perdimos un partido 3 a 2 y luego ganamos todos. Creo que el rendimiento del equipo más allá del resultado, nosotros estamos conformes, después llegamos donde llegamos. Ese fue el objetivo que nos pusimos, es un equipo muy joven, no vinimos a salir campeones. Pero el objetivo es afianzar el grupo para este año.
-Cuando tuvieron que medirse con Rivadavia se vio un partido que les costó desde el comienzo y posteriormente, desde lo físico lo pudieron dar vuelta.
-Hicimos una muy buena pretemporada, creo que eso para esta situación fue clave. Fijate que están cansados, pero bien. Hemos jugado una semana seguida. La pretemporada se hizo tal cual lo planeado. Nunca se quejaron. Estamos orgullosos de este grupo.
-¿Cómo piensan lo que viene del torneo?
-Lo importante que los chicos estén bien. Podamos recuperarnos desde lo físico para afrontaron al máximo. Iremos ronda por ronda, si pasamos mejor. Al final lo analizaremos. El objetivo es que se desarrollen estos jugadores y venir a competir. Lo estamos logrando. Son partidos duros, para un equipo muy joven.
-Usted ya había pasado por la ciudad alguna vez.
-Yo había venido a jugar hace muchos años un amistoso, previo al Mundial Juvenil. Nosotros estábamos alojados en Córdoba, nos trajeron directamente a jugar. Era una gira con Rusia. Nos trajeron el mismo día, pero vinimos de noche. Lo hablé con Gabriel Giraudo, el papá de Matías y Nico que jugaron con nosotros, y le dije que me gusta la ciudad. La infraestructura de Rivadavia es terrible… en cuanto a los entrenamientos, las canchas, muy bueno. Estamos muy contentos acá en Villa María, nos están tratando bárbaro. Gracias a toda la ciudad, estamos pasando un gran momento.
