Liga Profesional/ 14ta. fecha
River se floreó tras la expulsión de Rojo y con un gran Alvarez
El delantero de Calchín convirtió por partida doble y el local, con el regreso del público al Monumental, venció 2-1 al equipo de Battaglia, que sufrió una mala expulsión de manera tempraneraRiver Plate, nuevo líder de la Liga Profesional de Fútbol, derrotó ayer a Boca Juniors por 2 a 1, en el partido válido por la fecha 14, con una soberbia actuación que contentó a los miles de hinchas que volvieron al Monumental, aunque con un yerro del árbitro, Fernando Rapallini, que complicó el juego por la expulsión del defensor Marcos Rojo.
El delantero oriundo de Calchín, Julián Alvarez, convirtió por duplicado para el equipo de Marcelo Gallardo, mientras que el defensor peruano Carlos Zambrano descontó en la última jugada.
El Millonario alcanzó los 30 puntos con la cuarta victoria consecutiva y es líder del campeonato. A su vez terminó con el invicto de Sebastián Battaglia como entrenador de Boca.
El partido de River fue casi perfecto. Le faltó definirlo en el segundo tiempo, pero en todo momento fue más que Boca. Un fútbol de alto vuelo basado en el juego de equipo con individualidades brillantes en Alvarez, Enzo Pérez, Nicolás De La Cruz, Robert Rojas, Paulo Díaz y Santiago Simón, la gran novedad de la formación.
River empezó con la posesión de la pelota ante la intención clara de Boca de aprovechar un error en la recuperación. El equipo de Battaglia cedió el protagonismo, a diferencia de sus últimas presentaciones.
Con paciencia, los dirigidos por Gallardo intentaron llegar al área con la conexión Enzo Pérez, De La Cruz y Palavecino.
Una infracción de Enzo Pérez le valió tarjeta amarilla en los minutos iniciales y luego se produjo un encuentro cercano entre varios jugadores de ambos clubes.
El árbitro Fernando Rapallini convocó a los capitanes Franco Armani y Carlos Izquierdoz en señal de advertencia. El juez no quiso que el Superclásico se le fuera de las manos.
Sin embargo, esa intención le jugó en contra porque, en una entrada de Rojo que pareció fuerte, pero que no fue siquiera infracción, le valió la primera tarjeta amarilla al defensor de Boca, ante el pedido de la gente. Mal.
Tras cartón, el excentral de la selección argentina cometió una falta sobre Palavecino y vio la segunda amarilla.
De manera increíble, Boca se quedó con diez jugadores y Battaglia dispuso la salida de Edwin Cardona para el ingreso de Zambrano. En 15 minutos, el elenco xeneize sufrió la baja de un referente por un lado y del creador de fútbol por el otro, un arma mortal para la pelota parada.
Este episodio condicionó los planes de Boca, más allá que River ya había demostrado mejor funcionamiento.
Rumbo al gol
Entusiasmado por ese hombre de más, el local pasó al frente con el gran gol de Alvarez. Encaró al área, se sacó de encima una marca y sacó un derechazo que sobrepasó la línea de un desesperado Agustín Rossi.
El segundo tanto se produjo tras un error de Rossi en la salida: la capturó Milton Casco, cedió para Simón para el centro preciso y el delantero del seleccionado argentino lo transformó en gol.
Durante la primera parte, Boca solo ejecutó un tiro al arco con un remate del peruano Luis Advíncula que pasó cerca del palo izquierdo.
River mantuvo la línea en el segundo tiempo. La falta de definición lo privó de una goleada. Antes de la media hora, Carrascal, de flojo partido en su ingreso por el lesionado Romero, definió mal, en soledad, ante Rossi; un remate de Simón fue desviado por Izquierdoz y Angileri tuvo un disparo en el palo.
Los dirigidos por Gallardo dejaron con vida a un Boca confundido, permeable y sin vocación ofensiva que encontró el descuento en el final con un cabezazo de Zambrano que Armani no pudo sacar. La pelota traspuso la línea con claridad.
La diferencia pudo haber sido mayor, no se reflejó con la buena actuación de un River que volvió a pisar fuerte, que se reencontró con su mejor fútbol para tomar el liderazgo, al menos hasta que Talleres de Córdoba juegue hoy ante Defensa y Justicia.
Boca se quedó lamentando no solo por la caída, sino porque entendió que, con Rojo en cancha, quizás hubiese tenido menos problemas. No obstante, la caída lo aleja del campeonato y de la lucha por ingresar a las copas, lo que genera mayor incertidumbre.
