LIGA VILLAMARIENSE - APERTURA / CUARTOS DE FINAL / IDA

En Cabral repartieron tiempos y festejos

Rivadavia y Argentino empataron en un tanto por bando. Diego Carrera abrió el marcador para el Lobo en la primera etapa, y en el complemento, Claudio Lana Díaz cumplió con la ley del ex y empardó la cuestión por medio de un tiro penal
lunes, 25 de octubre de 2021 · 09:29

Puede decirse con sobrados argumentos que la paridad final reflejó lo que sucedió en el campo de juego a lo largo de los noventa minutos.
Argentino fue claramente superior en la etapa inicial, mientras que Rivadavia fue el protagonista principal del complemento. 
La visita fue más en el comienzo gracias a un notable trabajo colectivo que anuló a su rival y lo puso al borde de un resultado desfavorable que no sucedió por la falta de puntería de los delanteros del Lobo y a circunstancias fortuitas que jugaron a favor del verde cabralense.
El gran despliegue de los volantes de Argentino fue clave, asfixiando a su rival en la zona media. Con la pelota como recurso  principal y contando con la velocidad y habilidad de Diego Carrera e Isaías Candiotto como argumentos decisivos, la visita borró del campo a un Rivadavia sin ideas y demasiado liviano.  Candiotto ganaba siempre por el sector izquierdo y se transformaba en una verdadera pesadilla para el fondo local. El oficio de Mauro Fuente para conducir los ataques le aportaba a los dirigidos por Christian Romero la pausa necesaria para intentar concretar con éxito cada intervención ofensiva.
Pero el salto de calidad en Argentino lo aportaba  Diego Carrera cuando desparramaba su habilidad de potrero en cada aparición individual, en lugares donde a los defensores locales le costaba una enormidad encontrarlo.
Después de una serie de llegadas sin trascendencia fue el propio Carrera quien tuvo la primera chance clara. Iban 24 cuando Candiotto ganó por enésima vez en velocidad por el sector izquierdo de su ataque y cedió el balón para el disparo final de Carrera, que finalmente salvó sobre la línea Andrés Vincenti cuando Marcelo Berardo -tapado- estaba fuera de acción.
Pero en la próxima jugada de peligro la visita no perdonaría. Pelotazo largo de Cristian Sanabria para la aparición por sorpresa de Carrera y definición de lujo del inquieto delantero, con un derechazo alto que viajó sin escalas al ángulo izquierdo del arco defendido por Berardo.
 Fue un momento de desconcierto en Rivadavia, que tenía un hombre afuera por lesión (Vincenti)  y no logró rearmarse a tiempo para evitar ser sorprendido. 
Se jugaban 36 de la primera etapa y el resultado se acomodaba mejor a lo que sucedía en el terreno de juego. La respuesta del local fue sanguínea: con el corazón a flor de piel. Primera aparición destacada del Lana Díaz y definición con un tiro bajo que Leonel Luciani tapó en gran forma.
Rivadavia pedía a gritos el final del primer tiempo como esos boxeadores que están al borde del K.O y esperan el sonido salvador de la campana. La  visita casi lo manda a la lona por toda la cuenta. 
Primero con una definición imperfecta de Benjamín Martínez (pase de Fuente) que controló muy bien Marcelo Berardo (45) y después, en tiempo de descuento, con un cabezazo de Pedro Berazategui que terminó impactando en el poste derecho del arco. Para Rivadavia, lo mejor del primer tiempo fue el escaso margen del resultado a favor de Argentino.

Otra historia
En el complemento se escribiría otra historia. Argentino pareció sacar el pie del acelerador y dejó con vida a su rival. Pecado de juventud quizá en un equipo que tenía todo servido para sentenciar la historia. Al Verde que le costaba una enormidad armar juego, el aire que le brindó su rival fue determinante. De a poco comenzó a manejar la pelota más tiempo y la misma comenzó a pasar por los pies de aquellos que le podían aportar algo diferente. Tanto Matías Bustamante como Díaz y Zabala dijeron presente y el oscuro panorama del local empezó a tener otros matices. También fue vital en la reacción del equipo local la aparición en escena de Bustos, ya que con velocidad y habilidad generó dudas en el fondo visitante y sobre todo aportó la cuota de peligro que su equipo había extrañado en el primer tiempo. Avisó el local a los 23 del complemento con un potente remate de Joaquín Pereyra que el sol de frente casi complica a Leonel Luciani.
Y después llegaría al empate. Incursión ofensiva de Tomás Lorca en el área de Argentino y la imprudencia de Candiotto al intentar rechazar y arrastrar el pie del zaguero local. Claro penal que el juez Gabriel Pérez no dudó en sancionar. Ahí, Díaz, con el corazón partido, no falló y con un zurdazo bajo contra el poste izquierdo engañó a Luciani, que optó por el lado opuesto. Todo el verde festejó menos el Lana por su pasado en el Lobo. 
Rivadavia intentó aprovechar el envión anímico pero le faltaron ideas y piernas. A pesar de todo contó con algunas llegadas de peligro (zurdazo desviado de Zabala a los 26, cabezazo de Bendazzi afuera a los 28)
Argentino no respondía, el primer tiempo parecía una imagen de otro partido. Perdió presencia en la zona media y sus delanteros ya no gravitaron como al principio. Solo asustó con un zurdazo de Candiotto que tapó Berardo sin problemas sobre los 35.  
El final mostró la clase de Maxi Bustos para definir picándola sobre la salida de Luciani y Mauro Chipana sacando sobre la línea. Quedó tiempo para un intento de Jorge Martino en el último córner que terminó controlando Berardo. 
Fue empate, y ahora la definición se traslada a la casa del Lobo este fin de semana.

La figura - Diego Carrera
Un primer tiempo excepcional y de alto vuelo. Aportó lo que habitualmente lo distingue : habilidad y velocidad, lo que sumado a su picardía para jugar lo terminó transformando en pieza clave.Un escalón abajo se ubicó Isaías Candiotto. En Rivadavia destacamos el segundo tiempo de Maximiliano Bustos.

El árbitro - Gabriel Pérez
Bien. No tuvo mayores inconvenientes para sacar adelante el partido. Contó con la colaboración de los protagonistas. Acertó en las jugadas claves como el penal sancionado a favor de Rivadavia
 

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