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El golpe inolvidable
El Auriazul le ganó ambos partidos a Alumni y clasificó a 4tos. de final. Ayer venció 2 a 0 de visitante al Fortinero con goles de Cativelli y la figura excluyente de Julio “Mono” GiraudoEscribe: Pablo Luna Broggi
T?ras un mediodía de mucho festejo por el Día de la Madre, Alumni y Ricardo Gutiérrez definían en cancha del Fortinero quién seguiría celebrando hasta tarde y quién no. Previo al partido, el equipo villamariense tenía ventaja deportiva por haber terminado mejor que su rival la fase regular, es decir, en caso de empate (en el resultado global) pasaba. Sin embargo, el visitante pisaba tierra albirroja con ventaja verdadera, la real, la que vale, la que se consigue con goles. Es que, el elenco auriazul había conseguido un importante triunfo 3-2 en su casa y esto obligaba a Alumni a ganar sí o sí.
Con un Mauro Rosales colmado de público y un terreno de juego espectacular, estaba todo dado para vivir una gran tarde de fútbol. Sin embargo, lo primero a destacar del partido se dio recién a los 21 minutos y fue la expulsión de Marcelo Santoni por agredir verbalmente a un jugador propio, según lo dicho por el juez principal del encuentro.
Luego, llegó la primera chance del Fortinero, pero Julio Giraudo comenzó a esculpir su monumento a jugador del partido con una gran tapada a Julián Beltrando.
Más allá de eso, no pasaba absolutamente nada. Alumni no se desesperaba porque sabía que con solo un gol clasificaba, y el RG esperaba retrasado y agazapado para encontrar mal parada a la defensa rival y lastimar. Y esto es lo que sucedió precisamente pasados los 30 minutos del primer tiempo, cuando un gran desborde de Valentín Cativelli le permitió al rubio delantero visitante definir cruzado y abrir el marcador para el delirio de toda la parcialidad palestina, que vio el 1 a 0 en HD, ya que estaban agolpados detrás del arco defendido por Jonathan Scalzo.
El gol del conjunto conducido por Heraldo Pereno fue un duro golpe para un Alumni que como pudo fue en busca del empate. En este lapso de partido creció la figura de Matías Rojas, el cual tuvo dos chances claras de poder empatar el encuentro, pero finalmente no pudo lograrlo.
A los 45 minutos del primer tiempo sucedió lo inesperado: un penal claro e infantil de Facundo Molina sobre Cativelli le permitió al nueve estirar diferencias y sentenciar la serie. Es que, más allá de que los milagros existen y el fútbol lo ha demostrado en reiteradas ocasiones, por como estaba jugando Alumni era muy difícil que marcara tres goles en un tiempo.
El complemento inició con un tiro libre del Diego “Pulga” Villagra que se fue por arriba del arco defendido por Giraudo. Luego, un potente remate de Gastón Kranevitter también fue despejado por el uno visitante, que ya a esta altura desgastaba palmas en la tribuna auriazul.
Luego, ya casi llegando a los 10 minutos, Stablum y Beltrando probaron suerte, pero sendos remates se fueron desviados.
Tras estas búsquedas infructuosas del local, la frustración de los jugadores fortineros iba acrecentándose con el correr de los minutos. Y este nerviosismo y malestar le jugó una mala pasada a Elías Del Sole que debió abandonar el campo de juego por agresión al arquero visitante. Ya sí, en igualdad de condiciones era casi imposible la remontada de Alumni, con la expulsión del Sapito empeoraba el panorama.
Para peor, a los 25 minutos, Alfonso bajó en el área a Franco Rojas y el local tenía la chance de descontar desde el punto penal, pero Villagra no pudo batir a Giraudo ni desde los 12 pasos y el marcador albirrojo continuó en cero.
Minutos después, por doble amonestación se fue expulsado Matías Rojas, y con nueve jugadores en cancha Alumni debía cuidar más el arco propio, para no sufrir una goleada, que ir en busca de la clasificación. Ya estaba sentenciada la historia, Ricardo Gutiérrez jugaría los cuartos de final de la Liga tras más de 10 años.
Alumni se olvidó de todo lo bien que había hecho en la primera rueda. Cometió muchos errores en los 180 minutos que le costaron la serie, y jugaron ante un equipo sin lujos, pero ordenado, serio y con mucha ilusión. Quizás este último ingrediente hizo la diferencia.
La figura
Julio Giraudo
?Tuvo su tarde soñada. Tapó todo lo que le tiraron, incluido un penal. Incluso, con su experiencia, hizo echar a Del Sole. También es para destacar lo de Valentín Cativelli, quien marcó 4 de los 5 goles de la serie.
El árbitro
Gonzalo Ludueña
?Bien. Era un partido de alto voltaje y lo resolvió con tranquilidad y autoridad.
