Fútbol / Francisco Fiandino
Hasta siempre, Cacho
El histórico técnico y exjugador murió a los 79 años. dejó una huella imborrable en el fútbol por su manera de ser, sus títulos en varias ligas y la pasión para hacer más atractivo al deporteCon el deceso de Francisco Fiandino, el fútbol del interior profundo despide a uno de sus personajes más entrañables. Decir Cacho, en la Liga Villamariense y en muchos espacios futboleros, siempre significaba hablar de su persona con una sonrisa de afecto, de grandes recuerdos y mensajes sentidos.
Lo saben desde aquellos que lo vieron jugar contra los vientos patagónicos en Trelew, en la década del 70, hasta los millennials de estos tiempos que lo escucharon atentamente en Oliva o Ticino.
Su apodo quedó más prendido a fuego en el corazón futbolero local cuando, en 1984, le dio su impronta a San Lorenzo de Las Perdices para darle el único título de campeón en su historia.
Dicen quienes lo escuchaban desde entonces que Cacho era un adelantado, que sus mensajes entraban al corazón.
“Esto se tiene que vivir con pasión, si no, no sirve”, expresaba siempre. Y lo decía con conocimiento de causa.
Ya en el 73, como ayer lo recordó Leo Ambrossino en FM Horizonte de Cabral, una treintena de socios de Colón puso dinero para juntar los 1.500 pesos que valía el pase de Fiandino para verlo jugar en casa.
Es que Cacho se movía como los dioses, con los pelos rebeldes, pero con la elegancia y la sabiduría de que la pelota tenía que ser mimada. Y así como la pasión de Colón pudo conseguir sus servicios, un año antes lo habían disfrutado los hinchas de Independiente de Trelew, donde Cacho marcó un penal histórico que significó un título.
Tan ídolo fue en tierras sureñas que volvió 28 años después, como entrenador en un Torneo Nacional.
En el 78 también estuvo en la Liga de Los Angeles, en Estados Unidos, y tiempo después llegó a la Liga Villamariense para ser campeón con San Lorenzo de Las Perdices.
Un año después de aquella gesta volvió a Estados Unidos con dos jugadores locales: el arquero Gustavo “Pato” Bomprezzi y Sergio Molina.
En el país del norte se quedó hasta los 90.
Cuando volvió a Las Perdices fue convocado por Acción Juvenil de General Deheza, al que sacó campeón de la Liga de Río Cuarto en el 90, 91 y 92. También se alzó con el título en la Liga Bellvillense (dirigiendo a Bell) y dirigió en la localidad de 25 de Mayo (Buenos Aires), donde pulió a Julio Buffarini en Independiente Dolores.
En los 90 dirigió a Rivadavia de Cabral durante una buena campaña en el Argentino B.
Además, Fiandino condujo a Estudiantes de Río Cuarto (Argentino B 2005), a la selección de Córdoba en los Juegos Binacionales y a los dos clubes emblemáticos de Oliva, Vélez (2007) e Independiente (2018). De hecho, durante un paro de transporte, un día agarró la moto y, con 76 años, viajó en dos ruedas hasta esa ciudad para no fallarles a los jugadores.
Sobre estas historias sabe mucho también Atlético Ticino, donde Cacho es muy recordado. Allí se “enamoró” de lo que hacía Ayrton Páez, y al llegar a semifinales manifestó: “Pude demostrar que todavía sigo vigente”. Tenía 75 años.
Amante de las mascotas y de los textos bien escritos, le decía “nene” a cada chico, caminaba despacio, se emocionaba rápido y lo querían de todos lados.
Una fuerte neumonía se lo llevó en las últimas horas. Entonces lo despidieron todos los clubes, como corresponde.
Es un hasta siempre, Cacho, sin vueltas, como era él.
El Cholo, Chavarría y más
Grandes jugadores fueron dirigidos por Cacho Fiandino, aunque uno de los emblemáticos es Pablo “Cholo” Guiñazú, a quien hizo debutar en Primera.
“¡QEPD, gran maestro del fútbol y la vida! Señor ético, humilde y sabio siempre y en cualquier circunstancia. ¡Gracias por todas las enseñanzas, gran maestro Cacho Fiandino! El fútbol te recordará eternamente y estarás en cada anécdota futbolística. ¡Gracias, ídolo!”, escribió Guiñazú.
También lo despidió Pablo Chavarría desde Mallorca.
“¡Gracias por todo, Cachito! Fuiste un segundo padre para mí. Que descanses en paz. ¡Te voy a extrañar mucho!”, tuiteó el ex-Belgrano.
Además, varios clubes y colegas de él se lamentaron por semejante pérdida.
“El fútbol te va a extrañar y los que tuvimos la suerte de contar con tu amistad, mucho más, buen viaje y hasta siempre, Cachito, Cacho Fiandino”, escribió José Luis Pisaroni.
