Fútbol/ Recuerdo
El inglés que inspiró la creación de Newell’s y vivió en Villa María
Isaac Newell fue telegrafista y vivió en nuestra ciudad entre 1872 y 1874, años después fundó el colegio que derivó en la creación del popular clubEscribe Gustavo Ferradans
El origen de muchos clubes argentinos ha estado relacionado a la presencia de inmigrantes ingleses en diferentes ciudades del país y varias de esas primeras entidades deportivas fueron impulsadas por trabajadores de los ferrocarriles.
A partir de la fundación del Buenos Aires Football Club, el 9 de junio de 1867, el club de futbol más antiguo de Sudamérica, este “nuevo juego” comenzó a conquistar a los criollos. Esto fue motivo para que fueran muchos los clubes que se sumaran al mapa del país, algunos de efímera historia, y otros que mantienen su vigencia hasta hoy, son referentes en diferentes ciudades y hasta internacionalmente.
A la par de impulsores del fútbol en Buenos Aires, como el escocés Alejandro Watson Hutton, se puede mencionar a Isaac Savage Newell inspirador de uno de los clubes más populares del país que perpetuó su apellido hasta nuestros días y fue un propulsor del fútbol rosarino.
De Inglaterra a Rosario
Nacido el 24 de abril en 1853 en la ciudad de Strood, condado de Kent (en el sudeste de Inglaterra), su espíritu aventurero hizo que se trasladara hasta Rosario, con apenas 16 años donde, mucho después, fundó un colegio y posteriormente el club que prolongó su apellido en el tiempo.
Lo particular, en una historia casi desconocida para muchos, Newell vivió en Villa María durante un par de años, entre 1872 y hasta, probablemente, 1874; en tiempos que este lugar era apenas una aldea y habían transcurrido siete años desde su fundación.
Varias páginas con contenido histórico del Club Newell’s Old Boys y hasta notas periodísticas, narran este episodio en la vida del joven Isaac que fue encargado del telégrafo en una floreciente Villa María.
Su llegada a Rosario
Hijo de Joseph Savage Newell y de Mary Ann Goodger, Isaac pasó su infancia a la vera del río Medway. De espíritu aventurero, a los 16 años abordó un barco que lo trasladó desde Inglaterra hasta el muelle de Rosario.
Viajó junto a un grupo de amigos de Don Joseph y pese a la resistencia de su madre; en su valija llevaba una carta de recomendación de su padre, dirigida a un amigo: el estadounidense (e hijo de ingleses), Guillermo Wheelwright que fue el impulsor del Ferrocarril Central Argentino, y que trabajaba en la construcción del ramal Rosario - Córdoba.
Wheelwright lo hospedó y le consiguió un empleo en las oficinas del ferrocarril, como aprendiz de telegrafista. Isaac se inscribió, también, como alumno del Colegio Nocturno que funcionaba junto a la iglesia metodista, atendido por el reverendo Tomás B. Wood.
El telégrafo
En octubre de 1869 el Estado argentino contrató a la Compañía del Telégrafo Transandino para el tendido de una línea telegráfica internacional entre Villa María y Valparaíso. A la par se hacían las obras para el tren trasandino. También se creó la Inspección General de Telégrafos con la función de administrar todos los aspectos y la operación de las líneas telegráficas.
El 17 de enero de 1871, el presidente Domingo F. Sarmiento creó la Administración Central de los Telégrafos Nacionales; y en 1872 se inaugura la línea telegráfica entre Villa María y Valparaíso (que se unía a través de Mendoza-San Luis-Río Cuarto) y se vinculaba al tendido de la línea Buenos Aires-Rosario-Córdoba. Fue el 26 de julio de 1872 cuando se produjo la primera comunicación telegráfica entre Valparaíso y Buenos Aires.
En Villa María
Habían pasado apenas cinco años de su fundación y Villa María se proyectaba como el lugar donde se conformaría un nudo ferroviario que uniría distintos ramales.
“En 1869, Carlos Burton, oriundo de Inglaterra, fue el primer empleado del Telégrafo Nacional… Entrenó a los primeros catorce telegrafistas que se hicieron cargo de las oficinas del interior y estuvo encargado del proyecto y supervisión de las nuevas líneas”, relata Horacio Reggini en su libro “Sarmiento y las telecomunicaciones”.
Burton que fue el primer Inspector general de Teléfonos, nombró a catorce telegrafistas que se hicieron cargo de las oficinas del interior.
Para 1872, Newell trabajaba como telegrafista en el Ferrocarril Central Argentino y consigue un puesto en la Inspección General del Telégrafo Trasandino. Ese es el motivo por el que se traslada a Villa María, donde va a permanecer entre dos y tres años. Las referencias no dan datos precisos.
Junto con el ferrocarril llega a Villa María el telégrafo que unía Buenos Aires, Rosario y Córdoba. Bernardino Calvo cuenta en un libro inédito de su autoría “La ciudad, las obras y los días” (algunos de sus textos fueron publicados en Facebook, en la página “Córdoba de Antaño+Villa María): “En el año 1871 Villa María se convirtió en la primera población argentina que es asiento de una línea de telégrafo internacional, al inaugurar ´la línea a Valparaíso (Chile)”.
Villa María por entonces era también la cabecera internacional de postas para pasajeros y carga, junto a Bell Ville, James Craik y Oncativo. Y para 1871, se convierte en cabecera de un segundo ferrocarril, el Andino, que unía esta población con San Luis, con el proyecto de extenderlo hasta Cuyo.
En este contexto llega a la pequeña población Newell, que permanece al menos dos o tres años en ese puesto. De sus aventuras en la ciudad no abundan los datos, ni tampoco las referencias. Si aparece como dato particular un telegrama que recibe en 1873, comunicándole una triste noticia, en Rosario había fallecido su protector Guillermo Wheelwright.
Los datos de Newell en Villa María no abundan en precisiones, aunque destaca el referido telegrama, y uno posterior, sobre su renuncia para retornar a Rosario. Al mismo tiempo que desempeñaba tareas, continuaba con sus estudios.
Datos de aquel tiempo señalan a la playa de maniobras emplazada sobre la ruta 9 (hoy Las Playas), eran de las más modernas de Sudamérica. Este proyecto se sustentó en la importancia agrícola de esta región y la confluencia de varios ramales. Newell, entre 1874 y 1875 es ascendido a jefe de Telégrafos en San Luis y trasladado a Villa Mercedes, Pero su historia en aquel lugar será por poco tiempo; ya que a los pocos meses, con 22 años, aduce problemas de salud y retorna a Rosario.
De aquella circunstancia, da debida cuenta el texto del certificado que se le extendiera, en Villa María, el 6 de febrero de 1875 que dice lo siguiente: “El señor Don Isaac Newell ha renunciado del puesto de jefe de la Oficina Telegráfica de San
Luis que ha ocupado con toda honradez, laboriosidad e inteligencia; su estado de salud, no le permitía por más tiempo residir en aquella provincia. El que firma, en vista de la insistencia, tuvo que aceptarle la renuncia interpuesta; pero ha sido con todo sentimiento por perder uno de los mejores empleados de la empresa; quien se ha hecho acreedor a toda clase de recomendación, por cuyo motivo le otorgo la presente para que en todo tiempo le sirva para hacer constar los buenos e importantes servicios que él ha prestado en esta línea telegráfica. Alejandro Voglino. Inspector General”.
Vuelve a Rosario
En Rosario siguió como telegrafista y regresó al colegio de Wood, para seguir perfeccionándose en sus estudios. Allí conoce a la inglesa, e hija de alemanes Anna Margareth Jochimsen, de la que se enamora y se casa al año siguiente. El matrimonio tuvo seis hijos Claudio Lorenzo, Norah Lucy, Lilian Adela, Mildred Ellen, Lionel Walter y Margaret María.
En 1878, Newell se recibe de profesor de Inglés y en 1880 es nombrado director del Saint Bartholomew’s Day School (hoy Colegio San Bartolomé), donde para muchos es el primer lugar de Rosario donde se jugó al fútbol.
Pero en 1883 Newell renuncia y en 1884 crea junto a Anna, el Colegio Comercial Anglo Argentino, que se convirtió en la primera institución educativa “de carácter multirracial, multicultural y abierta a todas las religiones que tuvo Rosario. Fue al mismo tiempo, el primer colegio no católico que ofreció un internado para los niños en Rosario”, cuenta la página elrojinegro.com.
Ese colegio era para varones y fue el primer en unir el deporte y la educación. A la enseñanza primaria se sumaba la comercial de nivel secundario, donde el inglés era una de las materias importantes.
Allí empezó a enseñar fútbol a un grupo de entusiastas jóvenes que practicaban la actividad en un terreno que lindaba con el edificio escolar.
Sus continuos viajes a Inglaterra le permitieron traer en 1888 la primera pelota de cuero y el primer reglamento oficial de fútbol aprobado por la International Board.
En 1889, varios profesores del colegio llevan la novedad del fútbol al Central Argentine Railway Athletic Club, donde se practicaba cricket, y que desde 1904 se denomina Rosario Central.
También en 1889 muere Anna Margareth, e Isaac enferma de pena, delegando la dirección del colegio en su hijo mayor, Claudio.
En 1895 se crea el primer campo de deportes del colegio y se llamó “Newell’s School”, con una cancha de medidas reglamentarias. Allí se formaron personalidades como Elpidio González (vicepresidente de la Nación entre 1922 y 1928) y Enzo Bordabehere (colaborador de Lisandro de la Torre que fue asesinado en el Senado de la Nación en 1935, poco antes de asumir sus funciones).
Claudio Newell (que luego fue intendente de Rosario y posteriormente diputado) aprovechó el entusiasmo de los jóvenes y planteó formalizar esa experiencia en un club. El 3 de noviembre de 1903 se funda Club Atlético Newell’s Old Boys, de cuya creación participan alumnos, exalumnos y profesores. La traducción sería “Viejos muchachos” de Newell haciendo referencia a los egresados o los viejos alumnos de la escuela. El mismo Isaac, propone los colores, el rojo proveniente de la bandera inglesa y el negro de la alemana, donde había crecido Anna.
Su crecimiento
El club en 1905, el club Newell’s es uno de los fundadores de la Asociación Rosarina de Fútbol, logrando los títulos ese año, en 1906 y 1907. En el primer clásico contra Rosario Central, el equipo de Don Newell gana 1 a 0, con gol de Faustino González, exalumno del colegio.
Don Isaac falleció el 16 de octubre de 1907, a los 54 años en Rosario, sin imaginar que su legado despertaría la pasión que hoy genera.
Tampoco habrá imaginado que su cantera de jugadores y entrenadores trascenderían la frontera del país, con nombres como Marcelo Bielsa, Gabriel Batistuta, Lionel Messi, Jorge Griffa, Gerardo Martino, José Luis Pochettino, Abel Balbo, Ignacio Scocco, Jorge Valdano, Américo Gallego, Juan Simón, Walter Samuel, Mario Zanabria, René Pontoni y el villamariense Mauro Rosales, entre tantos otros.
El paso del tiempo
Fueron muchos los clubes fundados, que tuvieron efímera historia en el tiempo. Uno de ellos se creó en Las Playas. En 1945, un grupo de empleados de los talleres ferroviarios vincularon la actividad deportiva con lo social y crearon el Club Talleres; pero en 1947, los empleados ferroviarios originarios de Rosario, que trabajan en la playa de maniobras fundaron otro club (hoy desaparecido), más cercanos a sus raíces y a sus sentimientos: le pusieron Club Deportivo “Newell’s Old Boys”.
Referencias:
Conclusión.com.ar
Elrojinegro.com
histofutbolrosarino.blogspot.com
Archivo: El Diario
Libros de Bernardino Calvo.
