BOCHAS - Juan Bufarini

“Los clubes estaban complicados y con esta situación ahora están peor”

El presidente de la Asociación Villa María de Bochas comentó que espera la aprobación para que se vuelva a la actividad en la ciudad, aunque en Villa Nueva ya se juega. Habló de los clubes, el calendario y las complicaciones de la pandemia

Entrevista: Gustavo Ferradans

Juan Luis Bufarini (“con una sola F”, aclara) nació en Hernando y tiene 62 años; la mitad de su vida la ha vivido en Villa María, también la misma cantidad de años desde que llegó al Prado Español por intermedio de unos vecinos y amigos, cuando lo “invitaron a jugar a las bochas”.

Está casado con Nora Gariglio y ambos tienen un hijo, Pablo; los tres comparten la misma pasión: las bochas.

Juan es un referente de la actividad, fundamentalmente como dirigente, y luego de un largo recorrido como delegado hoy ocupa un merecido lugar, ser presidente de la Asociación Villa María de Bochas (AVMB).

Su historia con las bochas comenzó de la mano de su cuñado, Robert Gariglio, “que jugaba muy bien y ahí empezamos con Nora. Aunque juego un poco menos, si falta uno, me sumo. Pero me gusta más mirar y trabajar para este deporte”.

“Nosotros éramos de Hernando. Estudié en la Escuela del Trabajo de Villa María, Electricidad y luego trabajé en un taller de rectificaciones de motores. Cuando nos vinimos para Villa María yo hacía trabajos de electricidad y mi cuñado me alquiló su sodería, aunque primero aprendí cómo era el reparto. Luego se la compré, y después adquirí el terreno donde tengo mi casa y también la sodería. De a poco fui acomodando las horas para seguir con los trabajos de electricidad. Pablo, mi hijo, ahora se encarga del reparto y yo aprovecho para hacer trabajos donde me llamen”, cuenta Juan.

Cuando se trasladó con su familia a Villa María conocieron a Héctor y Marta Vittoria (también referentes de las bochas): “Vivíamos al lado. Por ellos empezamos a ir al Prado. Es un club muy familiar. Ahí nos hicimos más amigos, entre ellos Aldo Mana y su familia. Ahí empezamos con Nora y ahí nos quedamos. De a poco empecé a acompañar a Hugo Yordan a la Asociación. El era el delegado y con él aprendí cómo era esa tarea. Luego me tocó a mí ser delegado”.

“Empecé en la Asociación cuando el presidente era Juan José Monesterolo, el Zurdo. Creo que ha sido el más capaz de todos, por eso llegó a ser tantos años presidente de la Federación Cordobesa. Igual continué estando con otros presidentes. Y soy delegado de la Asociación en la Federación Cordobesa. Cuando entró Juan Carlos Cavigliaso me eligieron vicepresidente y lo mismo con Julio Maldonado. En la última Asamblea, todos los delegados se pusieron de acuerdo y me eligieron para presidir la Asociación. Y acá estamos”, relata Juan, y agrega: “Estamos trabajando casi los mismos; se sumó Martín Orellano, que es muy útil, está muy actualizado con todo lo de redes y manejo de computadoras”, destaca.

 

La pandemia

Juan comenta que “los clubes, con toda esta situación, están complicados. Lo estaban antes  y ahora es peor. Nosotros como Asociación presentamos recién ahora el protocolo en Villa María, aunque en Villa Nueva ya estamos autorizados a practicar. Ahora ya le pasamos todo al secretario de Deportes, Adrián Gómez Nellar, y esperamos que esta semana nos habiliten. El COE tiene que decidir y finalmente el intendente es la última palabra, con su firma”.

“En cada club tiene que haber alguien que controle. En el Prado tenemos la suerte de que hay portería. Se debe practicar en forma individual, en el horario de 7 a 18 todos los días y para jugadores de 16 a 64 años. Es un horario algo incómodo, porque es poca la gente que puede jugar en esos horarios. Esperemos que se pueda correr a un horario más cómodo que les permita a otros practicar después del trabajo. Al menos algunos pueden ir los fines de semana. La práctica es con turnos y con un espacio de tiempo para desinfectar, hay clubes que hoy pueden tener gente dedicada a eso”, describió Bufarini.

Con la pandemia menos jugadores han pagado la estampilla y eso complica la economía de la AVMB y la FBPC. Y el calendario también se ve complicado para su habitual desarrollo.

“Creo que con suerte se podrá jugar tres meses este año y por eso estamos viendo con la Federación que se pague menos, igual que la cuota de los clubes sea menor. Si esto se alarga, no creo que alguien juegue. Y si no se empieza a jugar en septiembre, calculo que será difícil que se juegue”.

“Ahora está todo parado desde la Confederación. En algunas regiones, recién ahora los clubes se están moviendo. Creo que el único campeonato del calendario que podría jugarse es el de Clubes campeones, si todo va bien. El Provincial sería en Las Varillas y el Argentino se jugaría en Bell Ville”.

 

 La Asociación y un proyecto

“Nosotros en la Asociación, recién esta semana (por la anterior) pudimos realizar nuestra reunión presencial. Dado que el calendario se complica, presenté un proyecto para que se pueda jugar y los clubes puedan ganar algo de dinero”.

“Por suerte tuvimos una ayuda importante por parte del Ente Deporte, Marcos Bovo nos entregó una ayuda importante hace unos días”.

“Ante esta situación donde los clubes necesitan dinero y la actividad de competencia será reducida, presenté un proyecto para jugar cuando se nos permita hacerlo, sería un campeonato nocturno. La idea es que sea un Oficial de tres categorías, parejas de 2 y 4 puntos y un trío de 5 puntos. Entonces podrían participar muchos jugadores. Sería con varias fechas, a doble eliminación y con partido revancha. Todos los clubes tendrían dos equipos y habría premios para los dos primeros de cada categoría.

 

El fútbol, el Cholo Guiñazú y aquel viaje a Bariloche

“Yo jugaba al fútbol, al igual que en el equipo de la Escuela del Trabajo. Jugué hasta los 26 años, y casi siempre de marcador de punta, de 4. Aunque a veces lo hice de 8. Jugué en Independiente de Hernando hasta la Reserva y luego en otros equipos de los pueblos de esa zona. Pero principalmente lo hacía en torneos comerciales, hasta que me golpeé la rodilla y ya decidí no hacerlo más”.

“También trabajé en el Baby. Mi hijo jugaba, yo era secretario en esa Comisión de Independiente de Hernando y también integraba la Comisión Directiva. Hasta me tocó ser técnico en alguna temporada. Con esa Comisión hicimos la cancha y llevamos a jugar a los chicos a un campeonato en Bariloche”.

Juan recuerda particularmente ese viaje al sur. “Perdimos la final ante Somisa de Buenos Aires. En el equipo estaba mi hijo Pablo, que fue el goleador junto a Matías Bendazzi, y llevamos como refuerzo a Pablo Guiñazú, al Cholo, que en ese tiempo jugaba en Acción Juvenil de General Deheza. Ya por entonces se destacaba y pintaba como para ser lo que luego fue”.

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