Fútbol / Entrevista a Fabricio Garetto

“Hay que estar muy fuerte de la cabeza para entrenar solo”

El experimentado arquero y referente de Playosa contó cómo atraviesa la inactividad a sus 39 años. “La espera se está poniendo pesada y va para largo”, confesó y opinó que “habrá que reinventar el fútbol local” cuando vuelva a rodar la pelota

Escribe Federico Gazzoli
De nuestra Redacción

En temas en los que muchos se aventuran a opinar, siempre es bueno conocer la opinión de aquellos más experimentados en cada rubro. Y una voz más que autorizada en el fútbol local es la del histórico arquero de Playosa, Fabricio Garetto, quien a los 39 años, y con varias temporadas a cuestas defendiendo los arcos, contó de qué manera atraviesa algo tan inusual como la actual cuarentena, que lleva más de 60 días y que en el año en curso solamente dejó que se jugara una sola fecha del Apertura de la Liga Villamariense.

Con el profundo análisis que suele realizar ante cada consulta y con la humildad que siempre lo caracteriza, el “uno” dialogó con El Diario, en una entrevista que desarrollamos a continuación:

-¿Cómo estás sobrellevando esta cuarentena?

-En lo laboral bastante acomodado, porque mi actividad está dentro de los rubros esenciales, pero en lo referido al fútbol no tanto. Como esto de la cuarentena era tan nuevo para todos, arrancamos entusiasmados con los entrenamientos en casa, pensando que era algo que iba a durar poco tiempo, y después, como creo que nos habrá pasado a todos, ese entusiasmo mermó notablemente y eso se reflejó en la cantidad de días a la semana que nos pusimos a hacer los entrenamientos.

Hay que estar muy fuerte de la cabeza para entrenar solo. Cuando uno tiene la responsabilidad de hacerlo en grupo es algo totalmente diferente a hacerlo en lo individual, donde algunos son más comprometidos y otros menos, porque cada cual es como es y no tiene nada malo una cosa y la otra. La espera se está poniendo pesada y va para largo.

-A tu edad, ¿esta prolongada inactividad te quita las ganas de seguir jugando?

-No es que me quite las ganas de seguir, sino que al contrario me da más ganas de estar dentro de una cancha, pero uno se va dando cuenta que todo le va a costar un poco más cuando podamos volver a la actividad. Hace poco pensaba en jugadores como Matías Bendazzi y yo, que somos de los más grandes que vamos quedando en la Liga, a los que todos nos cuesta un poco más. A todos nos va a costar volver a arrancar, pero a los de más edad nos será más complicado.

Por eso uno trata de seguir haciendo algo para mantenerse, para que no le cueste tanto el regreso y porque sin lugar a dudas el regreso será costoso y no tan rápido como en jugadores más jóvenes.

-¿Creés que a los arqueros les costará más recuperar el ritmo que a los jugadores de campo?

-Totalmente. Todos los trabajos que uno está haciendo son los que le ha dado el preparador físico, pero son todos trabajos físicos e individuales. Indudablemente para los arqueros será más costoso volver a tomar esa confianza con la pelota, porque vamos a estar un largo tiempo sin tener contacto con ella, a diferencia de un jugador de campo que, por ejemplo, se puede poner a patear contra una pared o con alguien de la familia al que le guste el fútbol. Esto es muy diferente al descanso que tenemos a fin de una temporada, porque uno viene de un trajín de todo un año de trabajo y de viajes para entrenar y verdaderamente lo necesito.

Actualmente, me estoy acostando a dormir a la misma hora que solía llegar a La Playosa para entrenar. A mí esta cuarentena me cambió todo y ese cambio sin dudas te hace retroceder.

-¿Cómo creés que quedarán económicamente los clubes locales después de semejante parate?

-El panorama es muy preocupante y, sinceramente, me preocupa mucho. Esto escapa a todos y no tiene que ver con quién esté dirigiendo a la Liga. Acá hay órdenes del Estado, con las que algunos estarán de acuerdo y otros no. No soy quién para juzgarlas, pero creo que las prevenciones siempre son buenas.

Lo que sí puedo decir es que la Liga Villamariense no puede comenzar a jugar sin la presencia de público en las canchas. No hay ninguna chance de que los 19 clubes que la integran tengan posibilidades de afrontar ni siquiera los gastos de un partido, ni qué hablar de los costos para encarar un torneo. Sin ser un experto del tema, solamente por lo que uno escucha, calculo que antes de octubre no vamos a poder hacer absolutamente nada.

Este va a ser un duro golpe, no solamente económico, para todos en el fútbol. Estos parates son totalmente contraproducentes, por ejemplo, para chicos que están en esa edad en la que toman la decisión de si van a ser o no jugadores de fútbol.

-¿Todos tendrán que resignar algo, desde lo económico, para que el fútbol vuelva cuanto antes?

-Así tendrá que ser en todos los ámbitos, porque no va a haber disponibilidad de dinero. La gente a la que le gustaba apoyar a un club hoy tampoco tiene su ingreso y es una cosa lógica que deje de aportar al fútbol. Esto va a ser una cadena y será difícil que todos los engranajes vuelvan a funcionar normalmente, llevará mucho tiempo.

Habrá que reinventar el fútbol local, algo que no es fácil y no sé cuál es la forma, más allá de que cada uno tendrá que resignar un poco de lo suyo.

-¿Se había formado un Playosa para volver a pelear por el título?

-Sí. Más allá de que se había formado un gran equipo, estaba afianzándose el grupo. Por lo general Playosa tiene un hermoso ambiente de trabajo donde uno se siente a gusto y habíamos sumado jugadores de suma jerarquía. Si bien a los partidos hay que jugarlos, si uno mira los nombres con los que cuenta el plantel, con la base de jugadores que hace mucho venimos juntos, más las vueltas de Dino (Gagliese), Quico (Servetti) y Marcos (Velasco) y la llegada del Pulpo Ñáñez, se formó un grupo interesante y había mucho entusiasmo, pero pasó esto que nadie esperaba y todo quedó en suspenso.

-¿Hasta cuándo te vamos a ver dentro de una cancha?

-Realmente no lo sé. Me preocupa mucho qué hacer si no juego al fútbol. Las ganas están intactas, me siento bastante bien y voy a dejar de jugar al fútbol antes que el fútbol me diga que no puedo seguir más jugando. Cuando no me sienta más capacitado para estar dentro de un campo de juego buscaré qué hacer y cómo hacerlo, pero hoy por hoy no tengo definida una fecha para dejar de jugar al fútbol. Me encanta estar donde estoy, la paso bien y extraño a todos mis compañeros. Tengo amigos de 18 o 19 años y puedo hablar con ellos un montón de cosas. Aparte de la pasión, el fútbol es mi cable a tierra después de la vida cotidiana y de las cosas buenas y malas que pasan en la vida. Se extraña el asado de los viernes, los viajes y sus charlas, la compañía y todos lo que nos pasa a quienes tenemos la suerte de jugar.

-¿Y te gustaría ser entrenador cuando dejes de jugar?

-Todavía no lo pensé. Estoy muy enfocado en ser lo que soy y no sé si estoy capacitado para ser director técnico. Por más que uno sepa que tiene cierto liderazgo donde está actualmente, eso no te capacita para ser entrenador. Aparte de eso hay muchas otras cosas, como una disponibilidad de tiempo mucho mayor. El jugador lo único que tiene que hacer es entrenar, cuidarse y jugar, mientras que el trabajo del entrenador va mucho más allá, porque requiere mucha planificación. Si uno quiere hacer un trabajo serio, como lo hacen todos los entrenadores que conozco en esta Liga, tiene que contar con un tiempo y una capacidad que uno no sabe si la tiene. Cuando termine de jugar veré qué es lo que puedo hacer.

 

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