Pandemia y deporte
El 2020, una temporada en la que tendremos pocos campeones
La incertidumbre con la fecha del regreso de las actividades federadas, los tiempos para el retorno a la normalidad de las competencias y algunos calendarios que ven complicar su cumplimiento, hacen imaginar una temporada con pocos dueños de títulosEscribe: Gustavo Ferradans
La pandemia obligó a parar el deporte en casi todo el mundo, ya sea que se desarrolle en espacios abiertos o cerrados. El parate por el aislamiento social provocó que la mayoría de los certámenes que juegan en formato interanual quedase sin definición, en una temporada que estará marcada en la mayoría de esos calendarios con un espacio en blanco, en el casillero del historial de campeones. Esto ha sucedido en los principales torneos de fútbol, básquetbol y voleibol en nuestro país.
En otros se declaró campeón al que marchaba primero, como sucedió con el futbol, en Francia con el PSG y en Bélgica con Brujas, por ejemplo. Están también los que alargan la decisión y plantean propuestas para poder retornar a los entrenamientos y luego a los campeonatos, como sucede con la NBA. Un caso particular es la Liga de Nicaragua, que continuó su torneo y acaba de consagrar a su campeón. Otro caso particular es Alemania, cuyo torneo regresó este fin de semana con un estricto protocolo, mientras la vuelta en Inglaterra sigue generando dudas.
El gran problema por el que atraviesan parte de los clubes son los perjuicios económicos, que en la mayoría de los casos son difíciles de dimensionar, aun cuando todavía no se ha salido de esta histórica situación. A la par de eso, surgieron discusiones sobre descuentos de sueldos, clubes con inconvenientes para cumplir con acuerdos, lo que avizora un futuro complicado para renegociar contratos y pensar en nuevas contrataciones.
En este contexto sobresalieron actitudes solidarias como las de tenistas top (para colaborar con los colegas que al tener menor ranking se quedaron sin ingresos) o las de numerosos figuras mundiales que aportaron sumas importantes a distintos hospitales que luchan contra la pandemia.
La incertidumbre
Luego de algunas semanas en cuarentena, varios sectores del deporte empiezan a presionar para retornar a los entrenamientos y, por cierto, hasta ponen fechas tentativas para reiniciar las competencias y proponen protocolos propios.
El retorno a los entrenamientos de los equipos españoles se ha realizado bajo exigentes y costosos protocolos (que incluyen barbijos descartables, abundante alcohol en gel y hasta sensores de temperatura), y en ciertos casos los resultados inmediatos no fueron los esperados. Todas esas medidas no alcanzaron para evitar que algunos jugadores aparecieran con síntomas de COVID-19, como reportaron clubes de Portugal, España, Alemania y Rusia.
En medio de la pandemia, muchos clubes de nuestra ciudad y provincia se siguen preguntando ¿cuándo se podrá retornar a los entrenamientos?, ¿cuándo volverá la actividad?, y hasta un ¿cómo serán los torneos de este año? Los más pesimistas preguntan: ¿algunos deportes no tendrán actividad?
En nuestra región y provincia
A nivel local, al menos hasta aquí, no se avizora una fecha para el regreso formal de la actividad federada. Lo seguro es que será más pronta la actividad social de algunas prácticas que la federada.
La mayoría de los expertos estima que la apertura de muchos deportes será a la par del retorno de los más chicos a las escuelas, aunque sin dar referencias en cuanto a fechas. Off the record, algunos plantean que recién sería para agosto o septiembre, dependiendo del contexto de ese momento y de las determinaciones los ejecutivos nacionales y provinciales. Los de contacto y las categorías más chicas podrían ser las últimas en volver.
Muchos de los clubes locales, que compiten en deportes de conjunto o individual, atravesaban la parte final de su pretemporada a mediados de marzo, cuando los encontró la determinación del aislamiento social, preventivo y obligatorio. Apenas el fútbol de la Liga Villamariense había jugado su primera fecha, mientras que otros como el hockey, rugby, handball y vóley estaban a días de comenzar sus certámenes, con calendarios extendidos hasta septiembre o noviembre, según los casos.
En ese orden son muchos los eventos deportivos que a nivel local tuvieron que cancelarse, o están a días de hacerlo. La Maratón de la UNVM y los Bomberos, el Sudamericano de powerlifting (pesas), los torneos internacionales junior del Sport, los abiertos nacionales de vóley de Trinitarios y Rivadavia han sido algunos de ellos. La imposibilidad de estimar fechas de flexibilización de traslados aéreos o terrestres, apertura de hoteles y comedores, la incertidumbre de la economía y hasta la incógnita en cuanto a fechas de la flexibilización de la actividad deportiva federada, determinaron esa cancelación.
También esta situación ha dejado a varios protagonistas locales con la ilusión trunca y los bolsos listos, para participar de competencias internacionales, entre otras, en atletismo, arquería, Ironman, entre otras.
Si bien varias disciplinas continúan entrenando en forma virtual, apoyadas en distintas plataformas de comunicación online, el gran desafío de los profesionales es mantener el interés y la motivación de los jugadores, ante la fecha incierta de regreso.
Para volver a las competencias en sí (para cuando eso suceda), muchos preparadores físicos recomiendan tener dos o tres semanas previas de trabajo con los jugadores, en otra situación que alargaría los tiempos formales de regreso. Algunos deportistas ya manifestaron en sus redes sociales que avizoran un año “sabático”.
Deberán cambiar los formatos
Los deportes de equipo con mayor contacto físico serían los que volverían más tarde en relación al resto: rugby, handball, básquet, hockey y fútbol entre ellos.
¿Qué tipo de torneo se podrá realizar? Ese es el gran interrogante al que todos los dirigentes y entrenadores evitan dar respuestas. Más teniendo en cuenta que no hay fecha cierta para comenzar.
Los posibles formatos quedarán sin definición hasta que se conozca la fecha del regreso, aunque ciertas actividades (como el básquet) empiezan a encontrar dificultades para cumplir con su calendario. En este deporte, los clubes cuentan con competencias asociativas y de ligas provinciales en todas las categorías, y a la par se disputan torneos provinciales de asociaciones y nacionales de federaciones.
Los calendarios del fútbol, hockey, rugby, vóley y handball (y un sinnúmero de actividades individuales) también comienzan a complicarse para poder cumplir con sus tradicionales calendarios.
El hockey con sus torneos de Clubes de varias fases y los certámenes nacionales, además de los nacionales de selecciones; el vóley con sus dos torneos anuales, las ligas provinciales, copas nacionales, torneos abiertos y los torneos de selecciones; el rugby con sus torneos de varias fases y los certámenes nacionales, y en el fútbol, con torneos que se prolongaban (habitualmente) hasta fines de diciembre, son claros ejemplos.
Esto hace suponer, aunque nadie se anima a afirmarlo, que muchas de las competencias no podrán realizarse y los tiempos para cumplir con los torneos asociativos y federativos comienzan a jugar en contra, por lo que podrían cambiar los formatos, por ende, su extensión, y hasta la posibilidad de una eventual cancelación en muchos de ellos. Cabe consignar que muchas disciplinas cuentan con dos torneos anuales o certámenes con dos o tres fases, que por el tiempo transcurrido hace imposible su concreción.
Para esta situación muchos clubes suman un aspecto más, que no es menos importante para sus finanzas. No todas las competencias podrán volver con público y perderían una parte importante de sus ingresos. Muchos clubes de la provincia dependen de los ingresos de entradas para sostener los gastos fijos, como viajes y árbitros.
Todos estos elementos invitan a pensar que 2020 estará repleto de complicaciones y que deja para la incertidumbre de una temporada, donde los casilleros de las estadísticas de campeones quedarán en blanco.
