Copa Libertadores / 8vos. de final / Revancha

Con el corazón en la Boca

El Xeneize debió llegar hasta los penales para superar al Inter de Brasil, que lo derrotó 1-0 en tiempo reglamentario. En cuartos de final el equipo de Miguel Angel Russo enfrentará a Racing
jueves, 10 de diciembre de 2020 · 08:30

Boca Juniors alcanzó anoche los cuartos de final de la Copa Libertadores, instancia en la que enfrentará a Racing Club, al cabo de un partido que sufrió en demasía, primero en el juego y después porque perdió por 1 a 0, el mismo resultado con el que había ganado en la ida en Porto Alegre ante Inter, y que por ello lo derivó a la definición por tiros penales que se terminó adjudicando por 5 a 4.

El encuentro ya empezó con malos augurios para Boca, porque apenas al minuto ya hubo un tiro en el travesaño de los brasileños que hacían presentir una noche difícil para los Xeneizes.

Es que Internacional, sin mucho que perder después de la derrota por 1 a 0 en la ida, no tenía otra opción que marcar un gol como primera medida para conservar las posibilidades de acceder a los cuartos de final del certamen.

Y en busca de eso salió el conjunto de Porto Alegre, imbuido de una carga emocional muy fuerte, al punto que al minuto no más fue amonestado Moisés y apenas cinco después ocurrió lo mismo con Andrés D'alessandro, de corazón riverplatense, pero que era suplente en este juego.

Esa búsqueda de los "gaúchos" transitó por caminos irregulares, ya que las llegadas sobre la valla boquense no abundaron, pero tampoco sufrieron porque a Boca le costó mucho hacerse de la pelota para generar acciones importantes en cercanías del área visitante.

La paridad con el marcador cerrado parecía entrar entonces en un área de confort para Boca y por lógica contrapartida, de urgencias para su adversario.

Pero apenas comenzado el segundo tiempo una fatalidad iba a complicar esa seguridad que contenía a los dirigidos por Miguel Angel Russo, y que provenía justamente no solo de la victoria de la semana pasada, sino también del rendimiento que tuvo el equipo entonces.

El lateral izquierdo Frank Fabra se cerró sobre el área chica para realizar una cobertura a espaldas de Carlos Izquierdoz, luego de un centro rasante desde la izquierda tras una marcación deficiente del otro marcador de punta, Julio Buffarini, y en última instancia terminó empujando el balón a la red.

Sorpresa en la muda Bombonera, que así hubiese quedado en caso de haberse permitido la presencia de público, por un Boca que por primera vez no empezaba ganando un partido en el certamen.

La reacción de Russo tardó algunos minutos y el primero que pagó los platos rotos por esa acción fue Buffarini, a quien el DT remplazó por Jara.

Boca igual tenía la chance de los tiros penales, pero no quiso correr ni ese riesgo ni el de una nueva conquista de Inter, por lo que atacó sin desordenarse, buscando esa igualdad salvadora.

Y los que se cargaron el equipo al hombro en pos de ese objetivo fueron Carlos Tévez y Edwin Cardona, sucediéndose en la gestación de jugadas ofensivas que ya no contaban con la amplitud por ambos costados, porque Sebastián Villa también había salido junto a Buffarini después de un pobre primer tiempo.

Por eso esta salida y una también floja performance de Eduardo Salvio por el otro costado, fueron desalojando a Boca de reales chances de emparejar el marcador, más allá de las buenas intenciones del Apache y el colombiano.

Y como su medio campo tampoco tuvo equilibrio, la recta final del partido encontró a Boca mal parado a partir de los flojos desempeños de Jorman Campuzano y Nicolás Capaldo, y una prueba final de esa impotencia la observó el ingresado Agustín Obando con una falta descalificadora que motivó la expulsión de parte del árbitro chileno Roberto Tobar, que debió recurrir al VAR para ello.

Acto seguido sobrevino el final del encuentro y los consecuentes tiros penales, que pusieron a ambos equipos ante una definición que no se imaginaba siete días atrás, cuando Inter, afectado su plantel por varios casos de coronavirus, pareció estar a expensas del Xeneize luego de caer en la ida de Porto Alegre.

Y en esa definición Boca arrancó con mal pie porque al segundo disparo, el de Cardona, fue contenido por el arquero Marcelo Lomba, pero después Rodrigo Lindoso y Peglow lanzaron los suyos, el tercero y el sexto respectivamente, por encima del travesaño, y entonces Boca se convirtió en el rival de otro argentino, Racing, para los cuartos de final que comenzarán en Avellaneda el próximo miércoles.

 

Cuartos de Final - Ida

River comienza su serie frente a Nacional

River Plate, vigente subcampeón y candidato a llegar a las instancias finales en la actual edición de la Copa Libertadores, será local hoy ante Nacional de Uruguay, un histórico de la competencia que fue tres veces ganador del torneo, en el partido de ida de los cuartos de final.

El encuentro se desarrollará desde las 21.10 en el estadio de Independiente, en Avellaneda, con el colombiano Andrés Rojas como árbitro y televisación de ESPN.

En River la preocupación no pasa por el partido, sino por el caso positivo de coronavirus de Enzo Pérez, una de las piezas más destacadas del equipo, y de la situación que viven algunos de sus compañeros que estuvieron cerca del volante en los últimos días.

El partido revancha entre millonarios y bolsos se jugará el jueves 17 de diciembre en el Parque Central, el estadio de Nacional en Montevideo, desde las 21.30.

El ganador de la llave jugará una de las semifinales ante el vencedor de la serie entre Libertad, de Paraguay, y Palmeiras, de Brasil, que igualaron 1-1 en el primer cruce jugado en Asunción y la semana próxima definirán en San Pablo.

Quizá la actualidad de River no sea la mejor a nivel individual ya que algunas de sus figuras no están en el pico de su rendimiento, pero el esquema, la idea y el funcionamiento siguen indemnes y con eso le basta para ser candidato.

Esta noche no contará con un jugador fundamental como Enzo Pérez, que se va sentir sin dudas y podría ser remplazado por Leonardo Ponzio o Bruno Zuculini.

Nacional es un equipo duro, áspero, que no va a dar por perdida ninguna pelota y que llega con la rebeldía de aquel que asoma como "punto" y quiere ser "banca", ya que para el mundo futbolístico las chances de los uruguayos son mínimas.

 

Empate entre brasileños

Gremio de Porto Alegre rescató anoche un empate agónico (1-1) ante Santos, en el encuentro de ida que ambos conjuntos brasileños protagonizaron por cuartos de final.

Un penal convertido por Diego Souza, en el décimo minuto de tiempo adicionado, le posibilitó al equipo local evitar la derrota.

 

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